En la práctica, eso significaría que millones de motociclistas dejarían de pagar directamente el seguro cada año.
La propuesta de la senadora y candidata presidencial Paloma Valencia de eliminar el pago del Seguro Obligatorio por Accidentes de Tránsito (Soat) para motos de hasta 250 centímetros cúbicos abrió un nuevo debate sobre movilidad, gasto público y sostenibilidad del sistema de salud en Colombia.
Aunque la iniciativa todavía no ha sido radicada oficialmente en el Congreso, la dirigente del Centro Democrático ya anticipó cómo funcionaría el esquema y quiénes serían los principales beneficiados en caso de que el proyecto llegara a convertirse en ley.
La propuesta no busca acabar con el Soat. Lo que plantea es cambiar quién asumiría el costo para millones de motociclistas que actualmente deben comprar la póliza para poder circular legalmente por el país.
El anuncio fue realizado durante una visita de campaña en Pereira, donde Valencia aseguró que el Estado asumiría el pago del seguro para motos de bajo cilindraje, especialmente utilizadas por ciudadanos de estratos 1, 2 y 3.
¿A quiénes beneficiaría la eliminación del pago del Soat?
De acuerdo con lo explicado por la congresista, el beneficio aplicaría únicamente para motocicletas con cilindraje igual o inferior a 250 centímetros cúbicos, que son precisamente las más utilizadas para trabajo y transporte diario en Colombia.
La iniciativa también establece que las motos tendrían que estar registradas formalmente ante el Registro Único Nacional de Tránsito (Runt) y clasificadas legalmente como motocicletas dentro de la licencia de tránsito para poder acceder a la cobertura financiada por el Estado.
Según cifras citadas en la propuesta, Colombia ya supera los 12 millones de motocicletas y cerca del 93,5% corresponde justamente a vehículos de hasta 250 c.c., lo que convertiría la medida en una de las más amplias sobre movilidad popular.
El proyecto también tendría un enfoque social. Valencia sostiene que alrededor del 92% de los propietarios de motos pertenece a estratos 1, 2 y 3, mientras que buena parte de los conductores gana menos de dos salarios mínimos mensuales.
En la práctica, eso significaría que millones de motociclistas dejarían de pagar directamente el Soat cada año, aunque seguirían estando cubiertos médicamente en caso de accidentes de tránsito, según la explicación entregada por la candidata presidencial.
¿Cómo funcionaría el Soat si el Estado asume el pago?
Uno de los puntos más importantes de la propuesta es que el seguro no desaparecería. La cobertura médica y hospitalaria seguiría existiendo, pero el dinero para financiarla saldría directamente de recursos públicos y no del bolsillo de los motociclistas.
Eso quiere decir que, si ocurre un accidente, las víctimas continuarían teniendo acceso a atención médica, cirugías, medicamentos, incapacidades y transporte asistencial, tal como ocurre actualmente bajo el esquema tradicional del Soat.
La diferencia estaría en el mecanismo de financiación. En lugar de que cada conductor compre individualmente la póliza, el Estado asumiría colectivamente el costo para las motos cubiertas por la nueva ley, según lo planteado por Valencia durante sus intervenciones públicas.
La propuesta surge además en medio de las altas cifras de evasión del seguro obligatorio. Diversos análisis señalan que más del 60% de las motocicletas en Colombia circula actualmente sin Soat vigente debido al costo de la póliza y la informalidad existente.
Algunos sectores consideran que trasladar el pago al Estado podría reducir la evasión y aumentar la cobertura médica real de los motociclistas. Otros advierten que el cambio podría representar una presión fiscal multimillonaria para las finanzas públicas nacionales.
¿Qué pasaría con las multas y controles de tránsito?
En caso de aprobarse la propuesta, las motos de hasta 250 c.c. que entren dentro del beneficio dejarían de ser sancionadas por no portar Soat, siempre y cuando estuvieran registradas dentro del sistema estatal contemplado por la nueva ley.
Actualmente, conducir sin Soat vigente genera inmovilización del vehículo y multas económicas. Con el nuevo modelo, el control pasaría a enfocarse en verificar si la motocicleta cumple las condiciones para acceder a la cobertura financiada por el Estado.
Sin embargo, otros documentos seguirían siendo obligatorios. La licencia de conducción, la revisión técnico-mecánica y la matrícula continuarían siendo exigidos por las autoridades de tránsito en todo el país, incluso si el pago individual del Soat desaparece.
¿Las motos de alto cilindraje seguirían pagando Soat?
Sí. La propuesta presentada por Paloma Valencia únicamente beneficiaría a motocicletas de hasta 250 centímetros cúbicos, por lo que motos de mayor capacidad tendrían que continuar comprando el seguro obligatorio de manera tradicional.
Eso significaría que motocicletas deportivas, de turismo o de alto rendimiento seguirían financiando directamente sus pólizas con aseguradoras privadas, bajo el esquema actual que opera en Colombia desde hace varios años.
La iniciativa busca concentrarse especialmente en motos de trabajo y transporte cotidiano, utilizadas por repartidores, trabajadores informales y familias de ingresos medios y bajos que dependen diariamente de este vehículo para movilizarse y generar ingresos.
¿Qué dudas y debates abriría el proyecto en Colombia?
Aunque la propuesta ha sido bien recibida por parte de algunos motociclistas, también abrió interrogantes sobre cómo se financiaría el sistema y cuál sería el impacto económico para el presupuesto nacional en los próximos años.
Uno de los principales cuestionamientos apunta al costo fiscal de asumir millones de pólizas de manera estatal. Hasta ahora, la congresista no ha detallado de dónde saldrían exactamente los recursos para cubrir esa obligación de forma permanente.
También existe preocupación sobre un posible aumento en el número de motocicletas circulando sin controles suficientes, especialmente si desaparece el incentivo económico asociado a la compra individual del seguro obligatorio para este tipo de vehículos.
Otro de los debates gira alrededor de las aseguradoras. Expertos del sector consideran que el modelo actual del Soat atraviesa problemas estructurales por la alta siniestralidad y evasión en motocicletas de bajo cilindraje.
Precisamente por eso, algunos análisis sostienen que sacar del sistema privado a las motos pequeñas podría modificar completamente el funcionamiento financiero del Soat en Colombia y transformar el papel del Estado dentro del esquema asegurador nacional.
¿Cuándo podría entrar en vigencia la propuesta?
Por ahora, el proyecto apenas se encuentra en etapa de anuncio político y deberá ser radicado formalmente ante el Congreso de la República para iniciar su trámite legislativo y ser debatido por senadores y representantes.
En caso de avanzar, la iniciativa tendría que superar varios debates en Cámara y Senado, además de recibir sanción presidencial. Eso significa que la medida no entraría en funcionamiento de manera inmediata, incluso si obtiene respaldo político.
Además, el Gobierno Nacional y el Ministerio de Hacienda probablemente tendrían que presentar estudios técnicos y fiscales para determinar cuánto costaría asumir el pago del Soat para millones de motocicletas en Colombia y cómo se financiaría el sistema.
Por ahora, la propuesta hace parte de la agenda política de campaña de Paloma Valencia y se suma a los debates que ya existen en Colombia alrededor del costo del Soat, la informalidad en motocicletas y el acceso de millones de trabajadores a seguros obligatorios de tránsito.
Fuente: Portafolio
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