La agencia de ráting AM Best pronostica que el mercado de valores vinculados a seguros (ILS, por las siglas en inglés), con los bonos catástrofe a la cabeza, crecerá en 2026. Ahora bien, este progreso se producirá "a un ritmo más lento" que el registrado el año pasado, en el que se observaron niveles récord, debido a que habrá inversores que opten por recoger beneficios, añade.
Los expertos de la entidad calificadora no tienen dudas sobre el interés de los inversores por este tipo de instrumentos financieros asociados a coberturas aseguradoras, que se han convertido en una útil herramienta de protección para el sector del seguro, al permitir transferir a los mercados parte de los riesgos aceptados.
En un informe titulado El crecimiento del mercado de bonos catastróficos se acelera a medida que se comprimen los múltiplos de pérdidas, AM Best apunta que la capacidad del segmento ILS continuará al alza y prevé que este año estos productos puedan protagonizar nuevas emisiones y absorber todavía más inversión que en 2025, cuando se batieron todos los registros previos.
Según los cálculos de la agencia de evaluación crediticia, en colaboración con el bróker de reaseguros Guy Carpenter, el año pasado el mercado de ILS movió 120.000 millones de dólares (en torno a 103.000 millones de euros), una cifra un 12% mayor que los 107.000 millones de dólares contabilizados en 2024.
Del total canalizado en estos instrumentos en 2025, aproximadamente la mitad se corresponde con la participación en bonos catástrofe o CAT bonds, que son los que están referenciados en particular a los daños provocados por los grandes desastres naturales. Exactamente, 57.000 millones de dólares, casi 12.000 millones de dólares más que en 2024, según los datos distribuidos por AM Best.
Rentabilidad y diversificación
Para los expertos de AM Best, los ILS y los bonos catástrofe han evolucionado en los últimos años hasta trascender el papel inicial que tenían de inversión nicho y cobrar popularidad en los mercados, que han identificado en estos instrumentos una atractiva mezcla de rentabilidad y diversificación.
"Este mercado en crecimiento ofrece a los inversores más oportunidades de inversión y, además, se está diversificando al incluir más riesgos en función de los peligros y las geografías", pone de relieve el director general de AM Best, Emmanuel Modu.
El año pasado hubo muchas operaciones importantes que no solo incrementaron el volumen de las emisiones, sino que también contribuyeron a elevar la variedad de patrocinadores, riesgos cubiertos y regiones participantes, reforzando las perspectivas de sostenibilidad y crecimiento a largo plazo del mercado de bonos catástrofe, afirman desde la agencia de ráting.
Las perspectivas para 2026 son positivas, aunque el crecimiento proyectado no será tan fuerte como en 2025, afirman los expertos de AM Best. Vaticinan que algunos inversores podrían optar por recoger beneficios en lugar de reinvertir capital, en un contexto de mercado más "blando", es decir, con condiciones más favorables para los emisores (aseguradoras y reaseguradoras), fruto de que las pérdidas por siniestros han quedado por debajo de las estimaciones en los últimos años.
En este contexto, los inversores están ajustando sus estrategias para optimizar la relación entre riesgo y rentabilidad. "Hay inversores que prefieren aceptar menores rendimientos en un mercado más suave, pero otros buscan mayores retornos asumiendo exposiciones más amplias o participando en operaciones privadas de ILS, donde la caída de los retornos ha sido menos acusada", concluye Wai Tang, director sénior de AM Best.
Fuente: Expansión
Enlace: https://amp.expansion.com/empresas/seguros/2026/05/11/69f34c69e5fdeaaf2b8b458e.html
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