AON presentó su informe ‘Climate and Catastrophe Insight 2026’, en el que reporta que las pérdidas económicas generadas por desastres naturales durante 2025 ascendieron a $260,000 millones de dólares a nivel mundial. El monto se ubicó por debajo del promedio histórico del siglo actual ($287,000 millones de dólares) y representó la cifra más baja desde 2015.
En este periodo, al menos 42,000 personas perdieron la vida a causa de desastres naturales, principalmente por olas de calor y terremotos, una cifra 45% inferior al promedio del siglo XXI. El evento más letal fue el terremoto registrado en Myanmar el 28 de marzo, que causó 5,456 muertes. Las olas de calor provocaron más de 25,000 fallecimientos y posicionaron a 2025 como el tercer año más caluroso jamás registrado.
En contraste, las pérdidas aseguradas se mantuvieron elevadas y alcanzaron los $127,000 millones de dólares, marcando el sexto año consecutivo en que los pagos de seguros superan los $100,000 millones de dólares. Este resultado estuvo impulsado por la alta frecuencia de eventos de gran severidad, especialmente en Estados Unidos, donde existe mayor penetración de seguros.
Entre los episodios más costosos destacaron los incendios forestales en California, en particular los incendios de Palisades y Eaton, que generaron pérdidas económicas por $58,000 millones de dólares y pérdidas aseguradas por $41,000 millones de dólares, convirtiéndose en los incendios más costosos jamás registrados a nivel global.
A nivel mundial se identificaron 30 eventos con pérdidas superiores a $1,000 millones de dólares, muy por encima del promedio histórico. De estos, las tormentas convectivas severas (SCS) representaron $61,000 millones de dólares en pérdidas aseguradas. Como consecuencia, la brecha de protección global se redujo al 51%, en gran medida porque Estados Unidos concentró el 81% de las pérdidas aseguradas a nivel mundial.
El reporte analiza la brecha de protección, el impacto en México y el comportamiento de las pérdidas aseguradas a nivel global
El informe ‘Climate and Catastrophe Insight 2026’ subraya que las tormentas convectivas severas superaron a los ciclones tropicales como el riesgo asegurado más costoso del siglo XXI, con $61 mil millones de dólares en pérdidas aseguradas en 2025. Aunque el impacto directo en México fue menor en esta categoría durante el año, la tendencia global refleja un aumento en la exposición a este tipo de fenómenos.
En cuanto a la brecha de protección en las Américas, si bien a nivel global se redujo al 51% (la más baja registrada) (pág. 5), en las Américas —excluyendo a Estados Unidos— las pérdidas económicas ascendieron a $21 mil millones de dólares, de los cuales solo $5 mil millones estuvieron asegurados. Esto implica que apenas el 23.8% de las pérdidas en la región estuvieron cubiertas. En México, el informe señala una modesta penetración de seguros en zonas afectadas por inundaciones, lo que agrava el impacto económico.
Entre los eventos de gran costo en México, el reporte identifica:
Inundaciones en el este de México (7-11 de octubre): provocaron $750 millones de dólares en pérdidas económicas y 76 fatalidades. Las afectaciones se concentraron en Veracruz, Puebla, Hidalgo y Querétaro, con alta incidencia en viviendas, infraestructura local y pequeñas y medianas empresas.
Huracán Erick (15-20 de junio): impactó el sur y oeste de México con vientos dañinos y lluvias intensas, resultando en 21 fatalidades y aproximadamente $250 millones de dólares en pérdidas económicas a nivel de la cuenca, con México asumiendo la mayor parte de los impactos directos.
Otras inundaciones (6-7 de septiembre): generaron pérdidas económicas en el orden de «Millones de dólares» (pág. 64), sin especificar una cifra exacta adicional.
En el contexto regional, aunque el Huracán Melissa no impactó directamente a México, fue el evento más costoso en el Caribe, con $11 mil millones de dólares en pérdidas económicas y $2.5 mil millones de dólares en pérdidas aseguradas, lo que evidencia la vulnerabilidad regional y la interconexión de riesgos en el Golfo de México y el Caribe.
El informe enfatiza la importancia creciente de la transferencia alternativa de riesgos para proporcionar capital que permita a organizaciones privadas y a la industria aseguradora mitigar amenazas y fortalecer la resiliencia operativa y financiera. Destaca que los seguros paramétricos, que liberan fondos automáticamente al cumplirse condiciones específicas, demostraron eficacia en eventos como el Huracán Melissa en Jamaica, al ofrecer liquidez rápida ante fenómenos como inundaciones y sequías, donde la brecha de protección es más evidente.
Además, el reporte señala la necesidad de invertir en tecnología inteligente, infraestructura más sólida, mejores pronósticos, estándares de construcción resilientes y modernización de infraestructuras para reducir daños a largo plazo y acelerar la recuperación de comunidades y empresas.
Fuente: Valor Compartido
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