Actualmente, el Soat varía según parámetros como cilindraje y tipo de auto o moto.
El presidente Gustavo Petro puso en la mesa una propuesta que ha generado debate: convertir al Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (Soat) en un impuesto.
Esta posibilidad, sin embargo, sería riesgosa para víctimas de accidentes de tránsito a nivel nacional, según asegura Fasecolda, el gremio de las aseguradoras.
Subasta de vehículos de la Dian
Según dijo su presidente, Gustavo Morales, a la emisora 'Blu Radio', esto también tendría consecuencias en las finanzas del sistema, y destacó varias líneas rojas, como el flujo de recursos del sistemas y la misa atención de víctimas en accidentes viales.
Riesgo de desfinanciación del sistema
Desde Fasecolda advierten que la conversión del Soat en impuesto podría provocar una menor vinculación entre el costo del seguro y el nivel de riesgo real de los vehículos, lo que a su vez podría debilitar la sostenibilidad financiera del sistema de aseguramiento tal como existe hoy día.
El Soat, tal como está diseñado, asigna primas en función de la probabilidad de siniestros y permite cubrir de forma inmediata la atención médica de las víctimas, sin importar quién haya sido responsable del accidente.
Si se transforma en un impuesto, estos mecanismos de cálculo por riesgo y siniestralidad podrían perderse o alterarse, con el riesgo de que la cobertura y la atención efectiva de las víctimas queden por debajo de los estándares actuales, según análisis del sector asegurador citados por 'Blu Radio'.
Impactos en precios y equidad
Otra preocupación es que un impuesto fijo o desvinculado del riesgo —en vez de las primas técnicas del seguro— podría afectar la equidad entre propietarios de vehículos.
Actualmente, el Soat varía según parámetros como cilindraje y tipo de auto o moto, lo que busca equilibrar el aporte de quienes generan mayor riesgo de siniestros frente a quienes no.
Si este esquema se reemplaza por un impuesto uniforme o administrado desde la fiscalidad general, los propietarios de vehículos de bajo riesgo podrían acabar pagando más de lo que correspondería bajo un sistema técnico, y quienes tienen vehículos de alto riesgo, menos de lo justo según la lógica actuarial.
Además, Fasecolda ha argumentado que una reforma tan profunda debería considerar la alta evasión del Soat (que se mantiene como un reto estructural) y cómo hacer para que la participación ciudadana en el sistema no se reduzca aún más si el seguro pierde su naturaleza técnica basada en riesgo real.
Fuente: Portafolio
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