La contratación de seguros de garantía, un modelo de protección destinado a asegurar el cumplimiento de las obligaciones contractuales, ha experimentado un avance significativo. En 2025, el sector creció un 23,8 % en términos nominales. Alcanzó los 6.290 millones de reales en primas, según la Superintendencia de Seguros Privados (Susep). La Confederación Nacional de Aseguradoras (CNseg) prevé un nuevo crecimiento sólido en 2026, del 12,1 %, con un total de primas que rondará los 7.000 millones de reales.
El modelo ha experimentado una fuerte expansión desde 2021, cuando se aprobó la Nueva Ley de Licitaciones, que estableció un nuevo marco legal para la contratación de obras públicas, contratos de concesión y asociaciones público-privadas (APP) y generalizó la exigencia, por parte de los poderes públicos, de garantías financieras a los concesionarios.
«La expansión está directamente relacionada con el auge de las subastas de infraestructuras que se está viviendo en el país», afirma Ketlyn Stefanovic, presidenta de la comisión de crédito y garantías de la Federación Nacional de Seguros Generales (FenSeg) y directora de siniestros de Junto Seguros. «La perspectiva es que el crecimiento del mercado siga siendo bastante positivo en los próximos años».
En 2025 se celebraron 75 licitaciones de infraestructuras en la B3, un récord histórico, que generaron inversiones por valor de 240 000 millones de reales. Stefanovic estima que en 2026 las inversiones adjudicadas en subastas superarán los 250 000 millones de reales.
La fianza bancaria y la fianza en efectivo son las otras opciones disponibles de garantía financiera para las concesiones. Pero el seguro de garantía, además de presentar normalmente un coste menor, no inmoviliza el capital del concesionario, como ocurre en los contratos de fianza bancaria y fianza en efectivo. «El seguro es la modalidad de garantía financiera que más crece en el mercado, ya que es la única que preserva el capital circulante y la capacidad de inversión del concesionario», afirma Rodrigo Gouveia, director de garantías de la correduría Acrisure.
En los contratos de concesión, hay tres coberturas típicas. El seguro de licitación, también denominado garantía de oferta, que asegura que la empresa ganadora de la licitación está capacitada para asumir el proyecto y va a firmar el contrato; el seguro de ejecución inicial, que cubre el período de obras e instalaciones previsto en el contrato, fase en la que se concentran las pólizas de mayor valor; y el seguro de ejecución y cumplimiento, que asegura la fase operativa, posterior a la obra.
Junto Seguros, una de las empresas líderes en seguros de garantía, con 1030 millones de reales en primas emitidas en 2025, ha desarrollado una estrategia de captación de clientes en la fase inicial de la licitación. Para ello, utiliza herramientas de inteligencia artificial para analizar las convocatorias y prospectar a los interesados en participar en las subastas. «Cuando nuestro cliente de garantía de oferta resulta adjudicatario de la subasta, ya contamos con una relación establecida y un conocimiento acumulado que nos permite presentar buenas opciones de seguros de ejecución», afirma Stefanovic.
Una de las innovaciones introducidas en la Nueva Ley de Licitaciones es la cláusula de reanudación, un instrumento que responsabiliza a la aseguradora de la finalización de la obra en caso de abandono o incumplimiento por parte de la empresa contratada. La cláusula es obligatoria para proyectos superiores a 250 millones de reales y facultativa en proyectos de menor cuantía. El porcentaje garantizado es del 30 % del valor inicial del contrato. Una vez activadas, las aseguradoras pueden optar entre contratar a una empresa para concluir la obra, asumiendo los costes, o indemnizar al contratante. «La cláusula obliga a las aseguradoras a ser más rigurosas en su análisis de riesgos y a adoptar una estrategia de seguimiento de la ejecución de las obras», afirma Gouveia.
El contrato pionero con cláusula de reanudación fue de Tokio Marine, en un seguro de garantía aplicado a las obras de construcción y pavimentación de la carretera MT-430 de Mato Grosso, en 2024. La experiencia en esta cobertura se ha convertido en un valor diferencial de la aseguradora. «Ya contamos con más de una decena de pólizas emitidas con cláusula de rescisión en diversos proyectos, como autopistas, hospitales y obras de saneamiento», afirma Carol Ayub, directora de riesgos financieros de Tokio Marine, que en 2025 emitió 226 millones de reales en primas de seguro de garantía.
En 2025, Austral Seguradora emitió 346 millones de reales en primas de seguros de garantía, con un crecimiento del 85 % respecto a 2020. «Es nuestro producto estrella, representa alrededor del 80 % de la actividad de la empresa», afirma el director general Carlos Frederico Ferreira. Para 2026, se espera que continúe la expansión del negocio. En el primer trimestre de este año, la compañía ya ha emitido 100 millones de reales en primas.
AXA planea duplicar su tamaño en el segmento en 2026, pasando de 45 millones de reales en primas a 90 millones. «Una de las estrategias para ampliar la cuota de mercado es la generalización de ofertas para proyectos de menor riesgo», afirma Fábio Scatigno, superintendente de garantías de la aseguradora. Para ello, AXA ha desarrollado una plataforma digital que utiliza inteligencia artificial para el análisis de riesgos. Un proceso que antes llevaba tres días ahora ofrece una respuesta instantánea.
Fuente: Valor
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