Fuente: OEM
AMIS reporta que hay una mayor preocupación por proteger las finanzas familiares frente a acontecimientos que pueden modificar de manera importante los ingresos y gastos de un hogar
Durante el primer trimestre de 2026, las aseguradoras pagaron 35 mil 518 millones de pesos por gastos médicos, salud y accidentes personales.
El interés de las familias por contar con un respaldo económico ante enfermedades, accidentes o la pérdida de ingresos muestra un mayor dinamismo, reflejado en el incremento de cotizaciones de seguros de vida y salud en la plataforma Ahorra Seguros.
Este comportamiento ocurre mientras el mercado asegurador mantiene una trayectoria de crecimiento. De acuerdo con cifras de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), durante el primer semestre de 2026 las primas del sector aumentaron 5 por ciento anual.
Crecen las primas de vida
En el mismo periodo, las primas de Vida crecieron 6.4 por ciento, mientras que las correspondientes a Accidentes y Enfermedades aumentaron 9 por ciento.
A esta tendencia se suma una mayor presión sobre el gasto relacionado con la atención médica. Durante el primer trimestre de 2026, las aseguradoras pagaron 35 mil 518 millones de pesos por gastos médicos, salud y accidentes personales, cifra 17.7 por ciento superior a la registrada en el mismo periodo de 2025, según AMIS.
Para Gabriel Rosillo, CMO de Ahorra Seguros, el comportamiento de los consumidores refleja una mayor preocupación por proteger las finanzas familiares frente a acontecimientos que pueden modificar de manera importante los ingresos y gastos de un hogar.
Estamos viendo una mayor intención de las personas por proteger no solamente su patrimonio, sino también aquello que puede tener un impacto importante sobre las finanzas de una familia: la salud y la continuidad de sus ingresos. Una enfermedad, un accidente o el fallecimiento de quien genera una parte importante del ingreso pueden modificar por completo las finanzas de un hogar.
Vida y salud, coberturas diferentes
Aunque pueden formar parte de una misma estrategia de protección financiera, los seguros de vida y los productos de salud tienen objetivos distintos.
El seguro de vida proporciona un respaldo económico a los beneficiarios designados cuando fallece el asegurado y, dependiendo de la póliza, puede incorporar coberturas adicionales por invalidez total y permanente, muerte accidental, enfermedades graves u otras contingencias.
En tanto, los seguros de salud pueden ofrecer, de acuerdo con el producto contratado, servicios médicos, consultas y atención preventiva o correctiva.
Los Seguros de Gastos Médicos Mayores (GMM) están orientados a cubrir gastos derivados de enfermedades o accidentes contemplados en la póliza, como hospitalización, cirugías, honorarios médicos y estudios, entre otros conceptos.
La cobertura, sin embargo, depende de las condiciones específicas de cada contrato.
Uno de los errores más comunes es pensar que tener un seguro significa tener cubierta cualquier eventualidad. La protección depende de la póliza, sus límites, exclusiones y condiciones. Por eso, antes de contratar es importante identificar qué riesgos ya están cubiertos y cuáles siguen representando una vulnerabilidad para la familia.
No importa solo contratar un seguro
El nivel de protección también está determinado por factores como la suma asegurada, el deducible, el coaseguro, los periodos de espera, las exclusiones y la red de proveedores.
En el caso de los seguros de vida, la suma asegurada debe guardar relación con las necesidades de los beneficiarios y con los ingresos que dejarían de percibirse tras el fallecimiento del asegurado.
También pueden considerarse las deudas pendientes, gastos de vivienda y educación, así como el número de dependientes económicos.
“El objetivo no debería ser contratar el seguro más barato, sino encontrar una protección que pueda mantenerse en el tiempo y que sea suficiente para el riesgo que se busca cubrir. Una póliza que no puede sostenerse financieramente o cuya cobertura resulta insuficiente puede generar una falsa sensación de seguridad”, añadió Rosillo.
Cinco puntos antes de contratar
Ahorra Seguros plantea revisar cinco aspectos antes de elegir una póliza:
Protección existente: verificar prestaciones laborales, seguridad social y otros seguros para evitar duplicidades o detectar riesgos sin cobertura.
• Suma asegurada y beneficiarios: determinar qué cantidad requieren los beneficiarios para enfrentar una eventual pérdida de ingresos.
• Coberturas, límites y exclusiones: conocer con precisión qué situaciones contempla la póliza y cuáles quedan fuera.
• Costo real: en GMM, además de la prima, considerar deducible y coaseguro y la capacidad económica del hogar para cubrirlos ante un siniestro.
• Continuidad: si el seguro depende de una prestación laboral, conocer qué ocurre con la cobertura al cambiar de empleo o jubilarse.
La edad, los ingresos, las deudas, el número de dependientes económicos y las prestaciones laborales son algunos de los factores que pueden determinar las necesidades de protección de cada familia.
Más que acumular pólizas, la decisión parte de identificar qué riesgos ya están cubiertos, cuáles permanecen sin protección y qué productos pueden ayudar a reducir el impacto económico de una enfermedad, accidente o pérdida de ingresos.
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