Con cerca de 20 años de experiencia en la industria aseguradora, el nuevo director ejecutivo de Agroseguros asume el desafío de ampliar coberturas, impulsar nuevos productos y acercar los instrumentos de protección a los agricultores a todas las regiones del país.
Antes de abordar los seguros, las coberturas, los riesgos climáticos y los nuevos instrumentos destinados a proteger al sector silvoagropecuario, la trayectoria personal y profesional de Cristián Buccione, nuevo director de Agroseguros, comienza en Valparaíso, donde nació y se crió en uno de los cerros más bellos de esa ciudad, el Cerro Alegre.
En la V Región cursó sus primeros estudios, formó tempranamente una familia conformada por su esposa y tres hijos, y así comenzó a compatibilizar su desarrollo profesional con las responsabilidades propias de construir un hogar. Ese recorrido lo llevó primero a estudiar Ingeniería en Transporte Marítimo, motivado por el mundo de los puertos, las exportaciones y el comercio internacional. Posteriormente cursó Ingeniería Comercial, un MBA y distintos programas de especialización en liderazgo, innovación y gestión.
Durante cerca de dos décadas desarrolló su carrera en la industria financiera y aseguradora, ocupando posiciones ejecutivas en multinacionales como BNP Paribas Cardif y Zurich Insurance, donde estuvo vinculado al diseño de estrategias comerciales, gestión de riesgos, desarrollo de productos y transformación de portafolios.
Sin embargo, su llegada a Agroseguros no responde únicamente a una nueva etapa profesional. También existe una motivación familiar que comparte junto a su esposa enfermera quién se ha dedicado por años al servicio público y conoce de cerca qué es servir en un sistema donde las personas deben estar al centro.
“Esta experiencia familiar, reconozco que también influyó en su decisión de trasladar los conocimientos acumulados en el sector privado hacia una institución, con la convicción de aportar al bien común y devolver la mano, ahora en conjunto con ella y mis tres hijos”, dice.
En esta entrevista con Diario Frutícola, el nuevo director ejecutivo de Agroseguros aborda su historia personal, las lecciones que marcaron su trayectoria y la visión con la que espera transformar los seguros en una herramienta más cercana, moderna y efectiva para proteger a quienes producen los alimentos de Chile.
Un escenario desafiante
Buccione asume la Dirección Ejecutiva de Agroseguros en un escenario especialmente desafiante para la agricultura chilena. Los eventos climáticos extremos, las emergencias sanitarias y la creciente incertidumbre productiva han convertido la gestión del riesgo en un componente estratégico para la continuidad de los predios y empresas agrícolas. La institución, vinculada al Ministerio de Agricultura y a Corfo, administra subsidios estatales destinados a facilitar la contratación de seguros silvoagropecuarios para agricultores y ganaderos.
Su propuesta de liderazgo busca combinar la rigurosidad técnica aprendida en la industria aseguradora con una gestión cercana, territorial y comprensible.
Entre sus prioridades se encuentran ampliar las coberturas, desarrollar productos ajustados a las nuevas necesidades del sector, incorporar más compañías, corredores y actores privados, fortalecer la coordinación con INDAP, SAG, gremios y gobiernos regionales, y desplegar una presencia activa de Agroseguros en las distintas regiones del país.
A ello se suma un desafío que considera fundamental: traducir el complejo lenguaje de los seguros a conceptos simples y útiles para los productores. Para Buccione, una póliza no puede transformarse en una barrera burocrática ni en un documento difícil de comprender cuando un agricultor enfrenta una helada, una inundación, una plaga o la pérdida de su producción.
Su apuesta es que la institución pueda orientar, informar y articular respuestas oportunas, especialmente en los momentos de emergencia.
¿Director usted es de la V Región cómo recuerda su vida allá y qué experiencias marcaron su trayectoria?
Me crié en Cerro Alegre, en Valparaíso. Estudié en el Colegio Arturo Edwards y después en el Liceo Eduardo de la Barra, que es un establecimiento muy emblemático de la región. Salí muy joven de mi casa y comencé a trabajar muy chico. Me casé joven y formé una familia, por lo que la vida me llevó a comenzar a trabajar y desarrollarme rápidamente.
Inicialmente estudié en la Universidad de Valparaíso y después me cambié a Ingeniería en Transporte Marítimo en la Universidad del Mar. Posteriormente, ingresé al mundo de los seguros. Después estudié Ingeniería Comercial y continué preparándome con un magíster y distintos cursos. Asumí joven cargos de menores a grandes responsabilidades, y pude llegar con el tiempo a las más altas en el país.
Después de una extensa trayectoria en el sector privado, ¿qué lo motivó a incorporarse al servicio público?
Llegó el momento, a partir de la convocatoria que me realizó la actual administración, de que yo también pudiera entregar y contribuir con un granito de arena. Quiero centrar mi experiencia, mi conocimiento y mi dedicación en un bien común; trabajar directamente con las personas y contribuir a otorgar mejores coberturas.
Esta es una manera de devolver la mano, si pudiéramos denominarlo de alguna forma. Durante muchos años vi el compromiso de mi esposa con el servicio público y ahora siento que también puedo aportar desde mi ámbito profesional.
¿Qué conocía de Agroseguros antes de asumir su dirección ejecutiva?
Agroseguros, el Comité de Seguros del Agro, es una entidad estatal ligada a la Corporación de Fomento de la producción (CORFO) y al ministerio de Agricultura, encargada de administrar el subsidio que se otorga para la contratación de los seguros silvoagropecuarios, ya sean individuales o colectivos, y de esta manera ayudar a los agricultores a proteger de manera oportuna sus cultivos y producción frente a diversos riesgos climáticos, tales como lluvias, heladas, granizos, incendios, de la naturaleza, sanitarios y otros.
Su objetivo es asegurar la agricultura para promover su crecimiento y resiliencia. Es una labor muy importante, porque el pequeño y mediano agricultor muchas veces no tiene acceso a las herramientas necesarias para dar continuidad y seguridad a su producción. A través de INDAP también existen instrumentos de administración y fomento para los agricultores, pero, desde el punto de vista de los seguros, el subsidio es fundamental.
Desde su experiencia en la industria aseguradora, ¿qué aprendizajes del sector privado pueden incorporarse a la gestión pública?
El sector privado se caracteriza por estudiar muy bien todos los riesgos para poder otorgar un producto adecuado a las necesidades de las personas. Hoy, como Estado, existe una gran cantidad de información y datos muy valiosos que podemos utilizar para mejorar las coberturas actuales.
El estudio constante de las necesidades de los agricultores nos permitirá desarrollar nuevos productos, aumentar las coberturas y llegar en tiempo y forma al pequeño y mediano productor. A lo largo de su historia, Agroseguros y el modelo chileno de seguros para el agro han sido vistos como un ejemplo y un referente. Mi intención es proyectar ese liderazgo también a nivel latinoamericano… somos líderes en la región en cuanto a desarrollo y conocimiento. No debemos olvidar que Agroseguros lleva 26 años de existencia en Chile.
El desarrollo de nuestra nueva propuesta de valor implica tener una mirada de 360 grados y preguntarnos qué experiencias podemos recoger desde el extranjero. Existen aprendizajes provenientes de países como Francia, México, España y Ecuador. Este último, por ejemplo, cuenta con un programa denominado Proyecto AgroSeguro. Debemos revisar esas experiencias y analizar cuáles pueden adaptarse a la realidad chilena.
Hay que relevar que anualmente las contrataciones de seguros en todo el país durante los últimos años varían entre las 15.000 y las 18.000 pólizas en seguros individuales (agrícolas, pecuarios y forestales).
A esa cifra, se deben adicionar cerca de 80.000 productores avícolas y fruticultores que están protegidos con los seguros de Enfermedades Exóticas en Aves y de Mosca de la Fruta. Aquello, da un total cercano a los 100.000 agricultores en todo el país.
No limitarse a indemnizar después de un siniestro
El nuevo director de Agroseguros también plantea avanzar hacia soluciones que integren tecnología, innovación, georreferenciación y seguros paramétricos, además de ampliar la mirada más allá de los cultivos y animales para considerar la infraestructura, maquinaria, vehículos, plantas y equipos que permiten mantener en funcionamiento una explotación agrícola. La meta, sostiene, no es limitarse a indemnizar después de un siniestro, sino contribuir a una agricultura más preparada, preventiva y resiliente.
Con un estilo que promete menos escritorio y más terreno, Buccione inicia una etapa que buscará conectar la experiencia del mercado asegurador con las necesidades concretas de pequeños y medianos agricultores.
¿Cuáles serán los tres principales focos de su gestión durante los próximos meses?
Los lineamientos están muy claros y ya estamos trabajando en ellos, queremos estar cerca de los agricultores. El primero es aumentar las coberturas y generar nuevos productos. El segundo es incorporar una mayor cantidad de actores del mercado y fortalecer la vinculación público-privada con Agroseguros. Este es un llamado a las compañías de seguros, corredores y demás participantes del mercado. Ya nos hemos reunido con varios de ellos para desarrollar un plan estratégico que será ejecutado durante los próximos meses. El tercer foco, con el mismo grado de importancia, es la difusión y el posicionamiento territorial de Agroseguros.
Vamos a recorrer todas las regiones del país durante agosto, septiembre y octubre, con una agenda que contempla numerosas actividades y la participación activa del Ministerio de Agricultura en cada territorio.
Hemos sostenido reuniones con distintos servicios del Ministerio y ya estamos programando estas actividades y las mesas de trabajo regionales. También hemos trabajado con la Unidad de Gestión de Riesgos Agrícolas para planificar la respuesta frente a las emergencias. No debemos olvidar que nosotros intervenimos cuando ocurre un siniestro, una crisis o una emergencia. Por eso, en Agroseguros tenemos que ser capaces de estar en primera línea.
Esta nueva estrategia también contempla un mayor acercamiento con las compañías de seguros, los liquidadores y los corredores. Necesitamos trabajar de manera articulada con todos los participantes para que las coberturas funcionen de mejor forma.
…. y los focos de trabajo para los próximos 4 años?
Serán cuatro los pilares estratégicos que guiarán esta gestión institucional, avanzaremos hacia:
Nuevas líneas de productos: el trabajo estará enfocado en la materialización de nuevos seguros y soluciones adaptadas a las necesidades actuales, entregando herramientas de protección más robustas frente a los riesgos climáticos y sanitarios.
Mayor participación de actores: se impulsará el aumento del número de actores que participan del programa. Para lograrlo, se fortalecerán las alianzas público-privadas con las compañías de seguros, corredores, aglutinadores, bancos, instituciones financieras, gremios, el INDAP, el SAG y la CORFO, porque la protección de nuestro campo es un trabajo colaborativo.
Posicionamiento territorial: Se trabajará para fortalecer el posicionamiento de Agroseguros en todas las regiones del país. Para garantizar que los productores, desde el extremo norte hasta el extremo sur, conozcan y accedan al subsidio a la contratación de los seguros para el Agro.
Fortalecimiento de capacidades regionales: como parte de la estrategia institucional, se fortalecerán las capacidades técnicas de las regiones mediante la realización de capacitaciones dirigidas a los profesionales de apoyo de las Secretarías Regionales Ministeriales de Agricultura y a profesionales de otros servicios del agro. Estas actividades abordarán materias relacionadas con los seguros silvoagropecuarios, sus coberturas, normas de suscripción y demás aspectos técnicos, con el propósito de apoyar la labor de difusión y promoción de los Seguros para el Agro y contribuir al fortalecimiento de la resiliencia del sector silvoagropecuario.
¿Cuál es la línea de seguros actual que cuenta con el subsidio de Agroseguros, quiénes pueden optar y dónde contratar?
Actualmente contamos con subsidio a la contratación de los seguros individuales: Agrícola (cultivos y frutales), Pecuario (bovino, ovino, apícola, caprino y camélido); y Forestal (Pino y Eucalipto). Y para los colectivos, tenemos el Seguro de Enfermedades Exóticas en Aves y el Seguro Catastrófico para Mosca de la Fruta (en etapa de licitación).
En el caso de los seguros individuales, el subsidio parte en un 40% y puede llegar a un 69% del costo total de la póliza, al que además se suma un subsidio complementario del INDAP solo para sus usuarios, pudiendo llegar casi a un 80%. En tanto, en el caso de los seguros colectivos el subsidio es de un 100%, sin costo para las personas, puesto que Agroseguros contrata de manera directa la póliza para proteger a los productores frente a riesgos sanitarios como la influenza aviar o la mosca de la fruta.
El subsidio estatal a la contratación de los seguros para el agro, ya sean individuales o colectivos, está disponible para todas las personas que cumplan los requisitos de asegurabilidad en ambos casos. Los cuales pueden ser consultados en nuestra página web www.agroseguros.gob.cl. En el caso de los individuales (agrícola, pecuario y forestal) pueden contratarse directamente en las compañías de seguros (HDI Seguros, Sura Seguros y Continental), con corredores de seguros o en las entidades que operen con los seguros, como los bancos.
En el caso de los seguros agropecuarios subsidiados por el INDAP, los usuarios pueden recurrir directamente a las agencias de áreas dispuestas en cada región. En tanto, para los seguros colectivos, no es necesario la contratación de parte de los agricultores, puesto que es Agroseguros el que contrata de manera directa las pólizas, beneficiando a los productores de aves y a los fruticultores que cumplen los requisitos de asegurabilidad.
Una de las principales preocupaciones del sector frutícola es la mosca de la fruta. ¿Existen avances respecto de su cobertura como su renovación?
Es una tremenda noticia, porque logramos renovar por un año más la póliza para la mosca de la fruta. Es una póliza colectiva, con vigencia de un año, que es financiada en un 100% por Agroseguros mediante un subsidio estatal y que cubre a cerca de 40.000 agricultores. Agroseguros contrata esta póliza colectiva y, en la medida en que se producen los siniestros, se activa el proceso correspondiente para la liquidación.
Es una noticia especialmente importante para las regiones del norte del país, que se han visto fuertemente afectadas por esta situación sanitaria.
¿Con qué equipo humano cuenta para concretar estos objetivos?
Soy una persona que trabaja con personas. He tenido la oportunidad de conocer al equipo de Agroseguros y está compuesto por profesionales muy bien preparados, con una gran experiencia y que llevan bastante tiempo trabajando en la institución.
Ellos llevan Agroseguros en el corazón. Todo lo que realizan y todos los desafíos que hoy nos estamos planteando se sustentan en una vocación que va más allá de la gestión. Existe en cada uno de ellos una disposición muy clara por entregar beneficios concretos a las personas. Eso está en su ADN.
Tengo una trayectoria de 20 años en el mundo de los seguros, pero sé que para cumplir estas metas se necesita un equipo comprometido, con experiencia y conocimiento de la institución.
¿Su propuesta busca avanzar desde una reacción frente a los siniestros hacia una política más preventiva?
Un productor puede haber sufrido un evento climático y una pérdida. La pregunta es qué hacemos después. ¿Pagamos el siniestro y nos quedamos de brazos cruzados?
También debemos generar capacitación y herramientas de mitigación para que ese productor quede mejor preparado frente a un nuevo evento. Tenemos que avanzar hacia una mirada más preventiva que reactiva. Eso también nos permitirá prepararnos mejor frente a las emergencias.
Cuando ocurre una emergencia, el productor tiene necesidades inmediatas: salvar su cultivo, cubrir sus plantas, proteger al ganado o resguardar sus equipos. En ese momento necesita que el seguro opere.
Agroseguros debe actuar como un articulador para que el seguro funcione lo más rápidamente posible. De esa manera, también se realiza un uso correcto de los recursos del Estado y se pueden destinar apoyos a otras dimensiones, como la capacitación, la prevención y una mayor presencia en terreno. Queremos ser la primera línea ante una emergencia.
¿La ampliación de las coberturas considerará también la infraestructura de los productores?
—Hoy no solamente debemos mirar el campo y la actividad pecuaria. También tenemos que considerar toda la infraestructura del productor: su maquinaria, sus equipos, sus vehículos y sus plantas.
Si alguno de esos elementos falla o sufre un evento, la actividad productiva también puede quedar paralizada.
Por eso, dentro de nuestra propuesta de valor queremos aumentar las coberturas, desarrollar productos y diseñar soluciones que respondan a las necesidades actuales de los agricultores, pero también a las necesidades del futuro.
¿Cuál es la importancia de los seguros para la actividad silvoagropecuaria?
Los seguros silvoagropecuarios con subsidio estatal, que forman parte de la política agrícola de un país, aportan a su crecimiento, a la resiliencia del sector y a la protección de este, ayudando a disminuir la incertidumbre y promueven la inversión. De esta manera, sabemos que los agricultores se sienten tranquilos al saber que sus cultivos y/o producción están protegidos frente a diversos riesgos y peligros. ¡Prevenir es mejor que curar!
¿Qué papel tendrán la tecnología y la innovación en los nuevos seguros agrícolas?
La incorporación de tecnología, innovación, georreferenciación y seguros paramétricos nos permitirá entregar mejores coberturas. Esta es una invitación a todo el mercado asegurador, a las startups relacionadas con el mundo del agro y al sector privado.
También es una invitación a organizaciones como Fedefruta, Fedeleche, Fedecarne y a toda la agroindustria que quiera colaborar en beneficio del pequeño y mediano productor. Tenemos que evaluar los seguros actuales para mantenerlos, pero no solamente dejarlos como están, sino también mejorarlos.
Las nuevas herramientas tecnológicas pueden ayudarnos a comprender mejor los riesgos, responder con mayor rapidez y desarrollar soluciones que se ajusten de manera más precisa a la realidad de cada territorio y actividad productiva.
¿Qué importancia tendrán las comunicaciones y la difusión durante su administración?
La difusión es muy importante, porque la cultura del seguro en Chile todavía se encuentra en desarrollo. Existen requisitos, protocolos y procedimientos que muchas veces están expresados en un lenguaje demasiado técnico. Las personas que desconocen ese proceso pueden quedar confundidas.
Por eso, existe una labor muy importante tanto del Ministerio de Agricultura como de Agroseguros: distribuir adecuadamente esta información en todo el territorio nacional y acercar el lenguaje de los seguros a las personas.
Tenemos que explicar de manera sencilla qué debe hacer un agricultor, cuáles son los tiempos, qué documentos necesita y cómo funciona el proceso de liquidación de un siniestro. Muchas veces el seguro se percibe como un trámite engorroso. Por eso, ya comenzamos a desarrollar material gráfico para explicar el proceso de liquidación de un siniestro, de manera que el agricultor o la agricultora pueda saber qué debe hacer y cuáles son los plazos.
También queremos entregar recomendaciones para realizar una buena contratación. Si una persona no contrata correctamente el seguro, al momento de recibir una indemnización puede encontrarse con que la cobertura no corresponde a sus expectativas.
La idea es disminuir comunicacionalmente la brecha que existe entre los seguros y la ciudadanía.
Fuente: Diario Frutícola
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