La competencia sigue siendo alta en los sectores downstream y upstream, por lo que el mercado mantiene por ahora las condiciones blandas.
Nunca se había producido tanta energía en el mundo a partir de fuentes renovables. La demanda de fotovoltaica y eólica no ha dejado de crecer en los últimos años y durante la primera mitad de 2025 ambas se convirtieron en la fuente principal de generación eléctrica a nivel global, superando al carbón (según los datos del think tank Ember). Sin embargo, la electricidad es solo una parte de la energía que consumimos: para todo lo demás, los combustibles fósiles todavía tienen un papel claramente dominante. Así, el valor total de mercado de las industrias del carbón, el petróleo y el gas se acercará este año a los 7 billones de dólares, según el análisis de Persistence, y seguirá creciendo al menos hasta 2032.
El sector asegurador desempeña un papel estructural y estratégico tanto en la industria de los combustibles fósiles como en el crecimiento del sector de las renovables. Como tal, es un actor central en el cambio de modelo energético que está desarrollándose en todo el mundo. En este contexto, la última edición del informe Energy Market Review de WTW analiza las tendencias que están dando forma al mercado asegurador del sector downstream (refinería de petróleo y procesamiento de gas) y upstream (exploración y extracción de combustibles).
Tendencias en los seguros del sector downstream
Aunque las condiciones del mercado de seguros del sector downstream siguen siendo blandas, en los últimos meses han empezado a aparecer señales de endurecimiento. Las pérdidas importantes registradas en mercados clave como el de Estados Unidos han afectado al apetito de las aseguradoras (que muestran más prudencia) y, además, el informe también identifica que las compañías con un historial de pérdidas podrán sufrir ajustes importantes. Estas son las tendencias clave detectadas por nuestros analistas:
Las pérdidas frenan la bajada de los precios. El sector del refino sufrió una serie de pérdidas importantes a principios y a mediados de 2025 (la mayoría concentrada en Estados Unidos), lo que hace que los riesgos de ese sector hayan estado bajo un mayor escrutinio en los últimos meses. Así, muchos suscriptores se lo están pensando dos veces a la hora de seguir bajando los precios, a pesar de que la fuerte competencia entre aseguradoras sigue favoreciendo un mercado blando.
El mercado se mantiene resistente. A pesar de que las pérdidas han sido significativas, todavía no han provocado un endurecimiento del mercado y las renovaciones se han producido con normalidad hasta el momento.
Las tarifas siguen a la baja para las empresas sin siniestros. Las organizaciones del sector downstream con un historial de siniestros limpio siguen beneficiándose de términos de renovación muy favorables, con recortes de hasta más del 20 %. Sin embargo, la cautela parece haberse ido instalando en el sector asegurador, sobre todo porque muchas de las tarifas están muy por debajo de los niveles técnicamente adecuados.
La capacidad alimenta la competencia. La capacidad del sector a nivel global se mantiene estable, con un volumen de primas para downstream de alrededor de 3500 millones de dólares. Esto sigue alimentando las presiones competitivas.
Flexibilización desigual en términos y condiciones. Nuestros expertos han identificado que cada mercado parece estar en una fase distinta del ciclo blando. Algunos de ellos se muestran más inclinados a flexibilizar los términos y las condiciones de las pólizas.
Todo apunta a que el mercado blando se está moderando, por lo que es el momento de construir una estrategia óptima de gestión de riesgos que dé sus frutos cuando el mercado se endurezca (algo que sucederá de forma inevitable). Para ello, es importante que las empresas del sector downstream cimienten relaciones sólidas con las aseguradoras, mejoren su transparencia y refuercen su capacidad de respuesta ante siniestros, entre otros elementos.
Tendencias de los seguros de energía upstream
El mercado de seguros del sector upstream ha seguido ablandándose en los últimos meses, siguiendo una tendencia mucho más clara que el del sector downstream. Las aseguradoras siguen aumentando sus objetivos de crecimiento, por lo que en un contexto de precios bajos están buscando nuevas oportunidades de expandir su negocio. Eso hace que algunos riesgos que eran rechazados hasta hace poco, como los de las construcciones offshore, ahora se estén considerando. Estas son las claves del sector que han identificado nuestros expertos:
Las condiciones de mercado blando se han acelerado. El ritmo de ablandamiento ha aumentado en la segunda mitad del año, provocando que la mayoría de aseguradoras no estén alcanzando sus objetivos de ingresos. Esto ha multiplicado la competencia para retener y conseguir nuevas cuentas y la agresividad se ha disparado en los mercados con más presiones competitivas.
Equilibrios para mantener la rentabilidad. Pese al contexto de mercado blando, las aseguradoras siguen concentradas en mantener la rentabilidad. Sin embargo, esta será difícil de sostener si las tarifas caen por debajo de un umbral mínimo.
Los aseguradores se vuelven más creativos. Los mercados más estables están ampliando su apetito y mostrando interés en riesgos que hasta hace poco habrían sido rechazados. Además, en algunos mercados están apareciendo nuevos actores con estrategias muy agresivas para captar clientes. A pesar de todo, muchas empresas del sector energético siguen mostrando preferencia por alianzas estratégicas duraderas con aseguradoras líderes.
Mínimo de pérdidas. A pesar del aumento en la actividad del sector upstream, ya ha pasado casi una década sin que haya habido pérdidas (superiores a los 1000 millones de dólares). Las causas parecen ser la mejora en la gestión de riesgos, la mayor calidad de los activos y una retirada de los territorios más arriesgados.
Un micromercado duro: la construcción submarina. La capacidad sigue muy restringida en el sector de la construcción de infraestructuras submarinas, creando un micromercado duro. Las pérdidas abultadas no son habituales, pero a pesar de todo son una fuente importante de siniestralidad para los aseguradores.
Si las dinámicas de oferta y demanda continúan (y todo apunta a que sí), es probable que el mercado blando se mantenga en 2026. Los gestores de riesgos de las empresas del sector upstream deben iniciar pronto las renovaciones, dejando tiempo para los brokers encuentren diferentes alternativas, buscar el equilibrio entre los beneficios de cambiar de aseguradora y los riesgos estratégicos a largo plazo, y tener siempre presente que las reducciones de tarifas más abultadas pueden conllevar un aumento de la incertidumbre.
Fuente: WTWCO
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