Fuente: La Patria
El terremoto ocurrido en Colombia el pasado 10 de agosto no solo dejó daños materiales y miles de reclamaciones ante las aseguradoras, sino que puso de manifiesto una realidad estructural: la limitada protección financiera de hogares y empresas frente a eventos catastróficos.
El análisis lo hizo la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF) en su comentario económico de hoy jueves, 27 de agosto, basados en las cifras y estudios de la Federación de Aseguradoras de Colombia (Fasecolda).
El informe demuestra que, a pesar de los avances en inclusión financiera y aseguradora, ambos factores muestran que una parte importante de los hogares y empresas sigue expuesta a pérdidas patrimoniales significativas.
El estudio se sustenta con el reporte entregado por Fsecolda dos semanas después del sismo.
En este lapso las aseguradoras ya habían recibido 36 mil 415 reclamaciones por un valor estimado cercano a $1,2 billones, hecho que refleja la magnitud económica de las pérdidas que puede generar un desastre natural y la importancia de contar con mecanismos de protección patrimonial.
También resaltó que en los cinco departamentos más afectados por el terremoto existían 485 mil 415 inmuebles asegurados contra terremoto, entre viviendas, copropiedades, empresas e inmuebles públicos, con un valor asegurado superior a $426 billones.
A nivel nacional, con corte a marzo de 2026, se contabilizaban 2,68 millones de inmuebles asegurados frente a este riesgo, de los cuales cerca de 1,65 millones correspondían a viviendas.
Pese a ello, el informe de ANIF cuestiona las importantes brechas de protección que hay, considerando que, según Fasecolda, apenas el 9,3% de las viviendas del país cuenta con algún tipo de seguro de hogar.
Incluso en los departamentos más afectados por el sismo se observan diferencias significativas en los niveles de aseguramiento, dice.
Mientras en el Quindío cerca del 18% de las viviendas cuentan con cobertura, en Risaralda la cifra es del 13%, en Valle del Cauca del 12% y en Caldas apenas del 8%.
"Esto significa que la mayoría de los hogares están expuestos financieramente frente a pérdidas derivadas de eventos de gran magnitud".
Pero más allá de los daños, el estudio evidencia que, según el Reporte de Inclusión Financiera (RIF) 2025, la penetración del seguro, medida como las primas emitidas sobre el PIB, se mantuvo en 3,3%, nivel inferior al promedio observado en las economías de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) , donde este indicador alcanzó 6,2% en el 2024.
A la par muestra avances importantes. Como por ejemplo que la densidad del seguro, entendida como el gasto promedio por habitante en seguros, aumentó de $1,06 millones a $1,15 millones por persona, mientras que el número de riesgos asegurados creció 12,1% y los registros de asegurados aumentaron 14,0% frente al año anterior.
"Destaca también el desarrollo de los seguros masivos y los microseguros que representaron el 31,3% de las primas emitidas del sector asegurador en 2025, facilitando el acceso a mecanismos de protección financiera para hogares y pequeños negocios que tradicionalmente enfrentaban mayores barreras de acceso.
"Más que un evento aislado, el terremoto evidenció una vulnerabilidad estructural. La baja cobertura de vivienda frente a riesgos catastróficos, y la menor penetración del seguro colombiano frente a otras economías".
Fuente: La Patria
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