Desde los primeros seguros de automóvil hasta la Inteligencia Artificial (IA) y la movilidad eléctrica, MAPFRE ha convertido la protección y la confianza en parte del viaje de todos. En 1995, MAPFRE lanzó los seguros de automóvil.
La tranquilidad al volante comienza mucho antes de que arranquemos el motor. Empieza en la seguridad de sentirnos respaldados ante cualquier imprevisto durante la conducción. Y esta idea, básica en la movilidad por carretera actual, tiene su origen mucho antes de que los coches fueran lo que son hoy.
Vayamos a la España de 1933. Fue entonces cuando tomó forma una mutualidad creada para proteger a los trabajadores agrícolas, la Mutualidad de Seguros de la Agrupación de Fincas Rústicas de España, el germen de MAPFRE. Lo que probablemente ninguno de sus fundadores sospechaba es que esa vocación de protección acabaría acompañando décadas después a millones de personas en un trayecto muy distinto, la carretera.
La tranquilidad al volante comienza mucho antes de que arranquemos el motor: en la seguridad de sentirnos respaldados ante cualquier imprevisto
Porque cuando los coches empezaron a conquistar el mundo, MAPFRE no se quedó mirando por el retrovisor. A mediados del siglo XX, ninguna aseguradora en España tenía apenas interés en lanzar un seguro del automóvil. Sin embargo, MAPFRE entendió que este medio de transporte tenía potencial para convertirse en una vía de autonomía para miles de personas. Significaba libertad.
Por eso, en 1955 apostó por un producto que acabaría definiendo su identidad, los seguros de automóvil. El auge de la clase media, la multiplicación de los cochesprivados y la obligatoriedad en España de dichos seguros a partir de 1964 cambiaría para siempre la movilidad en nuestro país. Aquellos productos se convirtieron entonces en la gran puerta de entrada a innumerables clientes. También en una palanca de expansión territorial.
Cuando los coches empezaron a conquistar el mundo, MAPFRE no se quedó mirando por el retrovisor. Por eso, en 1955 apostó por un producto que acabaría definiendo su identidad: los seguros de automóvil
El éxito de la colaboración
Y conforme el mundo del motor evolucionaba, MAPFRE aprendió a acompañarlo con un respaldo cada vez más completo. Un apoyo que iba desde las coberturas generales que cualquier empresa necesita para funcionar con tranquilidad hasta las protecciones específicas que exige un automóvil, un elemento de movilidad complejo, repleto de detalles, tecnología y riesgos. De esta forma, con los años, se fue forjando una estrecha relación con fabricantes, concesionarios y redes de posventa.
Esa colaboración fluye hoy con la naturalidad de quienes llevan décadas trabajando codo con codo. Cada año, la aseguradora remite cerca de 300.000 reparaciones a concesionarios y servicios oficiales, generando una facturación superior a los 300 millones de euros. No son solo cifras. Es la demostración de un sistema de confianza mutua y de un compromiso que ha permitido que, en la actualidad, uno de cada cinco vehículos en España está asegurado por MAPFRE.
Innovar para que nuestros viajes sean mejores y más seguros
La compañía siempre ha sido consciente de que los cambios en los automóviles exigen evolucionar con ellos. De esta convicción nació CESVIMAP, un centro donde más de 120 especialistas se dedican a estudiar la movilidad que viene, el coche conectado y sus riesgos, la mejora de los materiales o los nuevos procesos de reparación. Un laboratorio del futuro donde se realizan crash tests y se desarrollan proyectos y prototipos que hace poco parecían ciencia ficción.
Esa mirada innovadora también alcanza, por supuesto, a la movilidad eléctrica. Desde hace más de una década, CESVIMAP estudia cómo reparar y asegurar esos vehículos y cómo dar una segunda vida a sus baterías, al tiempo que impulsa proyectos vinculados al coche autónomo.
En la actualidad, uno de cada cinco vehículos en España está asegurado por MAPFRE
Y apostar por la evolución es también ofrecer soluciones que se adapten a las nuevas necesidades. MAPFRE ya lo hizo cuando fue pionera al incluir la asistencia en viaje en todas las pólizas de automóvil y hoy vuelve a hacerlo con Cambio, su seguro para vehículos eléctricos. Un producto que entiende que estos coches tienen necesidades distintas y, por eso, ofrece cobertura en la protección de la batería -que supone cerca del 30% del valor del vehículo- o en los sistemas de recarga. Además, brinda asistencia especializada allí donde haga falta.
Una historia de personas y caminos
MAPFRE y el automóvil han crecido juntos. Y esto ha ocurrido porque la aseguradora ha acompañado a fabricantes, concesionarios y talleres con una colaboración tan estrecha como estratégica, estando siempre al lado del conductor.
Porque un coche es más que un vehículo. Es el sitio donde alguna vez todos hemos cantado a pleno pulmón cuando nadie nos escuchaba o donde encontramos la intimidad para pensar las cosas que no nos atrevemos a decir. Un pequeño territorio de libertad en el que nos sentimos protegidos. Y en cada trayecto, en cada viaje, MAPFRE ha querido ser ese compañero que ofrece calma y confianza.
Porque la movilidad se transforma, pero la necesidad de sentirse seguro siempre se mantiene.
Fuente: Palco 23
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