Juliana Ochoa, gerente de Autonomía en Seguros de Sura, explican las razones del atraso en penetración del sector.
Una combinación de bajos ingresos, informalidad laboral, baja educación financiera, una percepción limitada del valor y hasta desconfianza por malas experiencias, hacen que Colombia tenga una baja penetración de los seguros, incluso frente a países de similar desarrollo en la región.
Así lo considera Juliana Ochoa, gerente de Autonomía en Seguros de Sura Colombia, quien dijo que también influyen la complejidad de las pólizas, que desincentivan la compra incluso entre quienes sí podrían pagar.
La ejecutiva dijo que el reto no es solo económico, sino cultural y estructural.
“Desde las aseguradoras debemos seguir trabajando en educación financiera, simplificación de productos y generación de confianza, para que se perciba el seguro como un aliado en su bienestar y planificación financiera”, aseguró.
Según Fasecolda, la penetración de seguros voluntarios en Colombia es del 3,3% del PIB, lo que muestra un mercado pequeño frente a economías desarrolladas.
Dijo que, aunque no hay cifras específicas para cada segmento, los seguros de salud y automóviles son los de mayor penetración por su relación directa con necesidades inmediatas.
Dijo que culturalmente, muchas personas priorizan asegurar su vehículo antes que su vida, lo que refleja una percepción limitada del seguro como herramienta de protección financiera y bienestar familiar.
Aun así, en el caso de Seguros Sura, dijo que el segmento de vida también muestra solidez: en lo corrido de 2025, las primas crecieron 2,7%, alcanzando $2,3 billones en vida individual y vida grupo, con cerca de 5 millones de clientes vigentes.
Mencionó que la creencia de que las aseguradoras buscan excusas para no pagar se origina en experiencias negativas y en la falta de comprensión de las condiciones del contrato.
Las principales causas de rechazo suelen ser exclusiones desconocidas, incumplimiento de obligaciones (como informar cambios en el riesgo), declaraciones inexactas, ausencia de pruebas suficientes y casos de fraude, aseveró. Pero aclaró que las aseguradoras sí cumplen con su propósito de protección.
“Un ejemplo fue la pandemia pues solo en seguros de vida se pagaron $1,9 billones en reclamaciones por incapacidades y fallecimientos, lo que demuestra la relevancia del seguro en momentos críticos. De la misma manera, las aseguradoras atienden los siniestros en condiciones normales, cumpliendo lo pactado”.
Señaló que trabajan para reducir la brecha de entendimiento, “simplificando pólizas y fortaleciendo la educación financiera, para que las personas comprendan el valor real del seguro y confíen en su función de respaldo”.
Dijo que, al cierre del segundo trimestre, “mantenemos liderazgo en segmentos clave del mercado colombiano: Salud con una participación del 70,8%, Pensiones Voluntarias con 50,2%, Vida con 36,8% y ARL con 36,6% y crecimiento en líneas por la demanda de soluciones como pensiones voluntarias y productos de ahorro como rentas voluntarias, educativo, arrendamiento y vida.
Fuente: Portafolio
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