El sistema español de seguros agrarios volvió a consolidar su crecimiento durante 2025, superando por tercer año consecutivo los 1.000 millones de euros en primas contratadas y alcanzando un nuevo récord en capital asegurado. Así lo ha puesto de manifiesto Agroseguro durante la presentación de los resultados del ejercicio, en una jornada institucional celebrada en Madrid tras la aprobación de sus cuentas anuales.
El presidente de Agroseguro, Ignacio Machetti, fue el encargado de abrir el encuentro, en el que destacó la evolución positiva del sistema, tanto en volumen de contratación como en el número de pólizas suscritas. En total, las primas alcanzaron los 1.029 millones de euros, lo que supone un incremento del 0,92% respecto al año anterior y confirma una tendencia de crecimiento sostenido durante los últimos siete años.
Uno de los datos más relevantes del ejercicio es el récord alcanzado en capital asegurado, que se situó en 19.332 millones de euros, un 6,38% más que en 2024. Este aumento refleja no solo una mayor contratación, sino también una ampliación de la cobertura en términos de superficie y producción agrícola y ganadera asegurada. Según explicó Machetti, esta evolución ha permitido, además, una reducción relativa de la prima media global, lo que favorece el acceso al seguro por parte del sector.
Sin embargo, el ejercicio también estuvo marcado por una elevada siniestralidad. En total, las indemnizaciones ascendieron a 804 millones de euros, un 15% más que el año anterior, lo que convierte a 2025 en el segundo año con mayor volumen de siniestros de la serie histórica, solo por detrás de 2023, cuando la sequía elevó las pérdidas a cifras récord.
El principal factor de siniestralidad en 2025 fue el pedrisco, que generó indemnizaciones superiores a los 455 millones de euros. Si se suman otros fenómenos asociados a tormentas, como lluvias intensas e inundaciones, el impacto supera los 500 millones, estableciendo un máximo histórico para este tipo de eventos. A diferencia de otros años, no se registraron daños significativos por heladas ni por sequía, lo que contribuyó a contener parcialmente las pérdidas.
Con estos resultados, la ratio de siniestralidad sobre primas se situó en el 98,3%, una cifra que, según Agroseguro, se aproxima al equilibrio técnico del sistema. Este dato indica que las indemnizaciones prácticamente igualan a los ingresos por primas, lo que pone de relieve tanto la intensidad de los fenómenos meteorológicos como la solidez del modelo asegurador.
Seguros agrarios
Por tipos de cultivo, las producciones más afectadas fueron las frutas, con indemnizaciones de 165 millones de euros, seguidas de los cultivos herbáceos, con 129 millones. También destacaron los daños en cítricos, que superaron los 86 millones, y en hortalizas y viñedo, con cifras cercanas a los 73 millones en cada caso.
Durante la jornada también intervino el director de la Entidad Estatal de Seguros Agrarios, Miguel Pérez Cimas, quien analizó la evolución del apoyo público al sistema. En este sentido, destacó que el presupuesto destinado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación a subvencionar las primas alcanzó en 2025 su nivel más alto, con 315 millones de euros.
Además, subrayó que, al sumar las ayudas de las comunidades autónomas, aproximadamente el 50% del coste de las primas está subvencionado, lo que facilita el acceso al seguro por parte de agricultores y ganaderos. Este respaldo público es uno de los pilares del modelo español, basado en la colaboración entre administraciones y entidades privadas.
Por su parte, José Antonio Hurtado, representante del Consorcio de Compensación de Seguros, explicó el funcionamiento del sistema de reaseguro, clave para garantizar la estabilidad del modelo en situaciones de elevada siniestralidad. Según indicó, la reserva de estabilización, tras el fuerte impacto de 2023, se ha recuperado hasta situarse cerca de los 500 millones de euros.
No obstante, advirtió de que el aumento de la severidad de los fenómenos climáticos obliga a seguir trabajando en la sostenibilidad del sistema. “El seguro agrario es una herramienta imprescindible para la gestión del riesgo”, afirmó, en referencia a la creciente exposición del sector a eventos extremos.
En la misma línea, el director de la Sociedad Anónima Estatal de Caución Agraria, Jaime Haddad, destacó las ventajas del fraccionamiento del pago de las primas mediante aval, una opción que ya cumple diez años y que beneficia a cerca de 200.000 pólizas anuales. Esta medida ha contribuido a mejorar la accesibilidad del seguro y a facilitar la gestión financiera de las explotaciones.
La jornada incluyó también la intervención del meteorólogo Francisco Cacho, quien analizó los efectos del cambio climático sobre la actividad agraria. Durante su exposición, explicó cómo el aumento de la frecuencia e intensidad de fenómenos extremos está condicionando cada vez más la producción agrícola, lo que refuerza la necesidad de contar con herramientas de protección como el seguro.
Por último, el director general de Agroseguro, Sergio de Andrés, presentó los avances del Plan Estratégico 2024-2026, destacando el trabajo técnico realizado para corregir desequilibrios en las distintas líneas de seguro. Asimismo, puso en valor los proyectos de innovación desarrollados para mejorar la eficiencia y la calidad del servicio, entre ellos la reducción de los plazos de pago de indemnizaciones, que se sitúan por debajo de los 30 días desde la tasación definitiva.
De Andrés también hizo referencia al proceso de relevo generacional en la entidad y al impulso de la comunicación corporativa, con una reciente actualización de su identidad. Estos cambios buscan adaptar la organización a los nuevos retos del sector y reforzar su relación con los asegurados.
La clausura del acto corrió a cargo de Ernesto Abati García-Manso, subsecretario del Ministerio de Agricultura y presidente de ENESA, quien destacó la importancia del seguro agrario como garantía de la renta de los agricultores y como instrumento clave para la sostenibilidad de las explotaciones.
Abati subrayó el “excepcional funcionamiento” del modelo español de colaboración público-privada y recordó que los fenómenos meteorológicos extremos seguirán produciéndose en el futuro. Por ello, avanzó que el Gobierno mantendrá su compromiso con el sistema, destinando nuevamente 315 millones de euros al Plan de Seguros Agrarios de 2026.
En un contexto marcado por la incertidumbre climática y la volatilidad de las producciones, el seguro agrario se consolida así como una herramienta esencial para el sector primario, capaz de ofrecer estabilidad y protección frente a los riesgos crecientes que afrontan agricultores y ganaderos
Fuente: Agronews Castilla y León
Enlace: https://www.agronewscastillayleon.com/seguro-agrario-2/
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