Inflación, clima y conflictividad redefinieron el papel del seguro.
En un contexto de mayor exposición a riesgos económicos, climáticos y sociales, los colombianos están recurriendo cada vez más al seguro como mecanismo de protección financiera.
Así lo evidencia el balance de la industria aseguradora en 2025, año en el que los ramos de salud y vida se consolidaron como los más demandados del mercado.
De acuerdo con cifras del sector, durante 2025 las aseguradoras atendieron reclamaciones por $27,6 billones, un crecimiento del 8 % frente a 2024.
Este monto equivale a casi el doble de los recursos que el Gobierno nacional tiene presupuestados para sectores como vivienda social, cultura y deporte, lo que dimensiona el peso económico del aseguramiento en la vida cotidiana del país.
Pese a un entorno inflacionario del 5,1 %, la industria logró un crecimiento real del 3,5 %, y su participación en la economía alcanzó el 3,29% del PIB.
El consumo per cápita en seguros se ubicó en $1.150.691 por colombiano, una señal de mayor conciencia sobre la necesidad de cubrir riesgos asociados a la salud, la vida y el patrimonio.
El ramo de salud fue el de mayor expansión. Al cierre del año, las aseguradoras pagaron $3,30 billones en servicios de salud cubiertos por pólizas, lo que representó un incremento del 21% frente al año anterior.
En paralelo, las primas emitidas en este segmento también crecieron 21 %, hasta $871.000 millones, impulsadas por la presión financiera que enfrenta el sistema obligatorio de salud y la búsqueda de coberturas complementarias.
Seguros Bolívar, incluida en reconocido listado de empresas sostenibles: tuvo el puntaje más alto de Latinoamérica
Esta dinámica llevó a que 1,8 millones de colombianos contaran con seguros de salud privados en 2025, cerca de 200.000 más que en 2024. Como respuesta, el sector fortaleció espacios técnicos de articulación con el Estado y los prestadores para mejorar el acceso y la sostenibilidad del sistema.
El segmento de seguros de vida y personas también mostró un desempeño sólido. El ramo de vida individual creció 14%, con primas por $1,8 billones, reflejando una mayor intención de los hogares de proteger a sus familias y asegurar un respaldo económico a largo plazo. En total, los seguros de vida pagaron $4,15 billones en siniestros durante el año.
Más allá de la salud y la vida, 2025 estuvo marcado por eventos de alto impacto, como emergencias climáticas, accidentes viales y afectaciones al sector agropecuario, que reforzaron la percepción del seguro como una herramienta estructural de estabilidad financiera.
Expertos señalan si los seguros del mercado protegen a los usuarios ante las inclemencias de las lluvias
En este escenario, la industria avanzó en el desarrollo de productos como los seguros paramétricos, que permiten pagos más ágiles ante eventos extremos.
Para este año, el reto del sector será profundizar su capacidad de anticipación frente a riesgos emergentes como el cambio climático, la ciberseguridad y la transición demográfica, en un entorno donde el aseguramiento deja de ser un gasto opcional y se consolida como un pilar de protección económica para hogares, empresas y el propio Estado.
Fuente: Semana
Proveemos información Técnica y Financiera del Mercado Asegurador