El Superintendente Sergio Espinosa destacó la mejora en la rentabilidad y la solvencia del sistema financiero, y señaló que el siguiente paso será impulsar las finanzas abiertas, reforzar la ciberseguridad, cerrar las brechas de infraestructura digital y fortalecer la educación financiera.
El sistema financiero peruano atraviesa uno de sus momentos más favorables de los últimos años. Así lo afirmó el superintendente de Banca, Seguros y AFP (SBS), Sergio Espinosa, durante su participación en el Perú Markets & Investments Summit 2026, organizado por El Dorado Investments, donde sostuvo que desde finales de 2024 el sector viene mostrando una recuperación sostenida, acompañada por una mejora en la calidad de los créditos y en los resultados de las entidades financieras.
Según explicó, el entorno actual combina un crecimiento constante del crédito con una reducción de los indicadores de morosidad y de cartera de alto riesgo, factores que fortalecen la estabilidad del sistema y permiten afrontar con mayor resiliencia posibles escenarios adversos.
“La recuperación no solo se refleja en un mayor volumen de colocaciones, sino también en una mejor calidad del crédito, lo que demuestra una adecuada gestión del riesgo desde su originación”, señaló.
Resultados positivos en casi todo el sistema
Espinosa indicó que durante 2025 prácticamente todas las entidades financieras cerraron el año con resultados positivos. Esta mejora alcanzó no solo a bancos, cajas municipales y financieras, sino también al sistema cooperativo de ahorro y crédito, que registró remanentes positivos en términos generales.
Explicó que contar con utilidades saludables es una condición indispensable para que las entidades puedan seguir invirtiendo en tecnología, innovación y transformación digital, elementos que considera fundamentales en un entorno donde la evolución tecnológica avanza a gran velocidad.
En esa línea, precisó que una entidad financieramente sólida tiene mayor capacidad para fortalecer sus sistemas de gestión de riesgos, mejorar sus servicios y responder a las nuevas demandas de los usuarios.
Sistema preparado para enfrentar escenarios adversos
El superintendente destacó además que el reciente Informe de Estabilidad del Sistema Financiero elaborado por la SBS confirma la fortaleza del sector frente a distintos escenarios de estrés.
Entre los riesgos analizados figuran factores internacionales, como eventuales tensiones comerciales o conflictos geopolíticos que puedan afectar variables como el precio del petróleo o la inflación, así como riesgos internos relacionados con conflictos sociales o incertidumbre política.
Asimismo, mencionó la posibilidad de un nuevo fenómeno de El Niño, aunque aseguró que el sistema cuenta con suficientes mecanismos de protección para enfrentar este tipo de eventos.
“Existen colchones patrimoniales y herramientas regulatorias que permiten adoptar medidas excepcionales para preservar la continuidad de la cadena de pagos y la estabilidad del sistema”, explicó.
Mayor interés por ingresar al sistema financiero
Otro de los aspectos destacados fue el creciente interés de nuevos actores por ingresar al mercado financiero peruano.
Espinosa señaló que actualmente la SBS evalúa diversas solicitudes de autorización, incluyendo empresas con modelos completamente digitales, entre ellas fintech dedicadas a servicios de billeteras electrónicas y préstamos digitales.
A su juicio, este mayor apetito por ingresar al mercado refleja tanto la confianza en la estabilidad del sistema financiero peruano como las oportunidades que ofrece la transformación tecnológica para desarrollar nuevos modelos de negocio.
No obstante, enfatizó que el proceso de autorización continuará siendo riguroso para garantizar que los nuevos participantes cumplan con adecuados estándares de solvencia, gobierno corporativo y transparencia.
Sandbox regulatorio abre espacio para la innovación
Como parte de la estrategia para fomentar la innovación, la SBS decidió ampliar el alcance de su sandbox regulatorio, mecanismo que permite probar nuevos modelos de negocio bajo supervisión antes de su implementación definitiva.
Anteriormente esta herramienta estaba dirigida únicamente a nuevas empresas, pero ahora podrá ser utilizada también por entidades ya existentes que busquen experimentar con nuevos productos o tecnologías.
El objetivo es facilitar la innovación sin comprometer la estabilidad del sistema financiero ni la protección de los consumidores.
Finanzas abiertas, la principal apuesta regulatoria
Uno de los proyectos más importantes que impulsa actualmente la SBS es la implementación del modelo de finanzas abiertas (Open Finance), considerado por Espinosa como la principal apuesta regulatoria de la institución.
La iniciativa busca que los usuarios sean los verdaderos propietarios de su información financiera y puedan autorizar, de manera segura, que sus datos sean compartidos entre distintas entidades financieras mediante interfaces tecnológicas (API).
Ello permitirá que los clientes accedan a mejores productos financieros, procesos de evaluación más ágiles y una mayor competencia entre las entidades.
Sin embargo, el superintendente aclaró que la seguridad será un requisito innegociable.
El consentimiento del usuario deberá ser expreso, limitado en el tiempo y revocable en cualquier momento, mientras que todas las instituciones participantes deberán cumplir elevados estándares de ciberseguridad y protección de datos.
Actualmente la SBS se encuentra evaluando los comentarios recibidos durante la consulta pública del primer proyecto normativo sobre esta materia.
Cambios regulatorios para mejorar la gestión de riesgos
La SBS también viene desarrollando nuevas normas que incorporarán metodologías más modernas para la medición de riesgos, alineadas con estándares internacionales.
Entre ellas figura una regulación basada en modelos prospectivos de pérdidas esperadas, que permitirá a las entidades anticipar posibles deterioros en sus carteras de crédito utilizando información estadística y modelos predictivos, en lugar de reaccionar únicamente cuando las pérdidas ya se hayan materializado.
Espinosa indicó que este enfoque fortalecerá la gestión prudencial y permitirá una administración más eficiente del riesgo.
Impulso a los seguros paramétricos
Otra de las innovaciones regulatorias es la promoción de los seguros paramétricos.
A diferencia de los seguros tradicionales, este tipo de pólizas activa automáticamente el pago de la indemnización cuando ocurre un evento previamente definido, como superar un determinado nivel de temperatura o registrarse una determinada cantidad de lluvia, sin necesidad de realizar procesos de peritaje.
Según explicó, este mecanismo reduce costos, agiliza las indemnizaciones y facilita el acceso al seguro, especialmente para actividades expuestas a riesgos climáticos.
Ciberseguridad como prioridad nacional
El avance de la digitalización también ha incrementado la sofisticación de los delitos informáticos.
Frente a ello, la SBS trabaja junto con el Banco Central de Reserva, la Superintendencia del Mercado de Valores y otros organismos públicos en una estrategia nacional de ciberseguridad para el sistema financiero.
El objetivo es establecer estándares homogéneos de protección que permitan enfrentar amenazas cada vez más complejas, muchas de ellas potenciadas por herramientas de inteligencia artificial.
Infraestructura y educación financiera siguen siendo desafíos
Pese a los avances tecnológicos, Espinosa advirtió que aún existen importantes brechas de conectividad que limitan la inclusión financiera en diversas zonas del país.
Señaló que en muchas localidades la falta de cobertura de telecomunicaciones impide aprovechar plenamente los servicios financieros digitales, por lo que consideró indispensable seguir fortaleciendo la infraestructura tecnológica nacional.
Asimismo, anunció que la SBS continuará ampliando su presencia física en las regiones mediante la apertura de nuevas oficinas en ciudades como Trujillo, Cusco y Tarapoto, con el objetivo de acercar los servicios de supervisión y orientación a los ciudadanos.
Finalmente, hizo un llamado a replantear el enfoque de la educación financiera.
A su juicio, ya no basta con enseñar conceptos básicos sobre cuentas de ahorro o tarjetas de crédito, sino que resulta necesario formar ciudadanos capaces de tomar decisiones financieras responsables en un entorno cada vez más digitalizado.
“La ciudadanía financiera debe permitir que las personas comprendan los riesgos y oportunidades que existen al utilizar herramientas digitales para administrar su dinero, contratar productos financieros y proteger su patrimonio”, concluyó.
Fuente: Revista Gana Más
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