El camino por recorrer por esta industria es largo, pese a que es el tercer inversionista institucional más importante del país, porque las primas actuales apenas alcanzan para cubrir siniestros, costos de adquisición y operación
El panorama para la industria aseguradora cambió en este año. Las modificaciones al marco fiscal con el que operaban, el incremento en los precios de los hospitales privados con los que operan que afectan los seguros de gastos médicos mayores, así como las constantes críticas en algunos temas de servicios y el desconocimiento de conceptos de los seguros han hecho que estén en el centro de la atención.
Las aseguradoras están integradas en la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) que preside Pedro Pacheco, y que, por cierto, tiene como directora a la que ha sido la única mujer al frente de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas, Norma Alicia Rosas, y tienen claro que hay mucho trabajo por hacer.
Más allá del incremento de las primas que todo mundo ha sentido en sus bolsillos, hay más temas a seguir, ya que es una industria que, si bien ha crecido en algunos rubros, la cultura de la prevención y el seguro es algo que desafortunadamente en nuestro país no ha logrado despegar a los niveles con los que México requiere.
Y es que diariamente se pagan mil 500 millones de pesos por siniestros y cada año se atienden más de 7 millones de estos eventos, y desde luego para quienes tienen gastos médicos mayores y tienen mayor edad, el costo por siniestro que pagan las aseguradoras van en aumento, ya que hay que decirlo van de la mano con enfermedades asociadas a la edad.
En ese tema, en toda la industria reconocen que se tiene que trabajar. Desde explicar conceptos hasta a los mismos legisladores, como, por ejemplo, en algunos ramos, como es gastos médicos, las utilidades de las aseguradoras no provienen del valor de las primas, sino que las pérdidas deben compensarse con los intereses que generan las reservas técnicas que la Ley obliga a mantener en el sistema financiero. Si, al igual que los bancos que tienen capital en sus balances para hacer frentes a incumplimientos y cumplen con Basilea III, en el sector asegurador es la regulación de Solvencia, lo que mantiene a esa industria con buenos números.
De acuerdo con datos de la AMIS, en la última década el número de siniestros atendidos por las aseguradoras creció en 75 por ciento; en el ramo de accidentes y enfermedades se atendieron 2.9 millones de siniestros, 42 por ciento del total. En la operación de automóviles fue en la que se atendieron más siniestros con más de 3.2 millones, 46 por ciento del total y los datos del 2025 indican que aproximadamente la industria pagó mil 543 millones de pesos por día.
En el ramo de accidentes y enfermedades se pagaron, en promedio, 362 millones de pesos todos los días para responder a siniestros de los usuarios.
El camino por recorrer por esta industria es largo, pese a que es el tercer inversionista institucional más importante del país, porque las primas actuales apenas alcanzan para cubrir siniestros, costos de adquisición y operación. Ahí están los números, pero esos son otros datos, que quizás no gusten. Esta historia tiene aún muchos capítulos por delante.
Fuente: Diario Cambio 22
Enlace: https://diariocambio22.mx/el-trabajo-pendiente-de-las-aseguradoras/
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