Entrevista a José Bernardo Rodríguez, director territorial Noroeste-Canarias de Agroseguro, la Agrupación Española de Entidades Aseguradoras de los Seguros Agrarios Combinados, S.A. Se encarga de la gestión de los seguros agrarios por cuenta y en nombre de las entidades aseguradoras.
La Agrupación Española de Entidades Aseguradoras de los Seguros Agrarios Combinados, S.A. (AGROSEGURO) se encarga desde su creación en 1980 de la gestión de los seguros agrarios por cuenta y en nombre de las entidades aseguradoras y ha sido uno de los motores clave para la implantación y extensión de los seguros agrarios en España.
De hecho, la contratación de seguros agrarios en 2025 ha crecido un 1%, tanto en primas alcanzando los 1.029 millones de euros– como en número de pólizas –con casi 380.000 pólizas suscritas durante el ejercicio y un valor asegurado que creció un 6% en el pasado año, hasta los 19.332 millones de euros.
Para conocer las últimas novedades en los seguros agrarios y ganaderos para esta campaña y las especificidades de Galicia en esta materia hablamos con José Bernardo Rodríguez, director territorial Noroeste-Canarias de Agroseguro.
– ¿Como ha avanzado la cobertura del seguro agrario y ganadero en el noroeste de España, y en Galicia en concreto en los últimos años?
De manera habitual, las regiones donde los seguros ganaderos tienen mayor peso, la contratación alcanza cifras estables, con variaciones progresivas. Aun así, las cifras de aseguramiento en Galicia muestran cifras muy positivas en 2025, con casi 40.000 pólizas del seguro agrario, que suponen 1.227 millones de euros de capital asegurado, un 12% más que en el año anterior. Esto, traducido a campo, son más de 40 millones de animales o plazas ganaderas aseguradas, y en el caso de los seguros agrícolas, casi un millón de toneladas y casi 30.000 hectáreas. Todas estas cifras suponen un crecimiento respecto al año anterior.
Las cifras de aseguramiento en Galicia muestran cifras muy positivas en 2025, con casi 40.000 pólizas del seguro agrario, que suponen 1.227 millones de euros de capital asegurado
Respecto a la siniestralidad, Agroseguro ha cerrado 2025 con 33,2 millones de euros en indemnizaciones abonadas a los agricultores y ganaderos asegurados en Galicia, un nuevo máximo histórico, al superar en un 4% las indemnizaciones del año anterior. Por producción, destacan las indemnizaciones abonadas a los ganaderos gallegos asegurados en las diferentes líneas que cubren los accidentes y enfermedades del ganado vacuno, que crecen un 7% respecto a 2024 y suman 17,4 millones.
-¿Qué novedades destacaría de las líneas de seguro pecuario para 2026, especialmente en vacuno de carne? ¿Y en vacuno de leche?
Las líneas de vacuno han incorporado importantes mejoras en los últimos años. En primer lugar, me gustaría remontarme al Plan 2023 de seguros pecuarios, cuando el seguro de vacuno de cebo -importante en Galicia- vivió una completa transformación para adaptarse a la realidad del sector, que fue muy bien acogida. A posteriori, el Plan 2024 presentó numerosas mejoras para la línea de vacuno de carne y leche, como la mejora de las garantías e indemnizaciones en la cobertura de calidad de la leche de la línea, la actualización al alza de los gastos veterinarios cubiertos en caso de prolapsos de matriz, cesárea, desplazamiento del abomaso, por ataque de animales o por los daños de sementales en centros de reproducción.
Asimismo, se amplió la cobertura de mamitis para ejemplares de vacuno de carne de hasta 9 años, y se mejoró el método de cálculo de la prolificidad (capacidad de engendrar) al ampliar la media de cálculo de nacimientos hasta los tres últimos ejercicios, evitando perjuicios a aquellas explotaciones que sufren una disminución en un año concreto. Fue un año de trabajo muy intenso, con grandes avances en la línea.
“En el Plan 2026 incluimos nuevas mejoras en el seguro de vacuno de reproducción y de cebo”
A continuación, en 2025, enfocamos nuestro trabajo en añadir mejoras a otras líneas, como los seguros de ovino y caprino, aviar de carne y puesta y a la línea de Retirada y Destrucción. En el Plan 2026, que entrará en vigor en junio, se incorporan nuevas mejoras en el seguro vacuno de reproducción. Entre ellas, destacan la inclusión de cobertura para animales en centros de testaje, mejoras en las indemnizaciones tanto en la garantía de crías como en las tablas de valoración de carne, así como la unificación de regímenes para simplificar la contratación.
Además, se incorporan nuevas coberturas, como la de neumonías para animales productivos en el caso de asegurados bonificados y la de enterotoxemias para animales no productivos. En el caso del seguro de vacuno de cebo, se incluye el ataque de animales salvajes dentro de la garantía básica, y en la garantía de mortalidad masiva se añade una nueva franquicia elegible del 50 %.
Es decir, como se puede comprobar, el seguro agrario no es estático. Está en completo desarrollo y avance desde su nacimiento en 1980, con cinco líneas agrícolas. Nada que ver con la realidad actual, con 45 líneas en total, y de ellas, hasta 15 líneas son ganaderas y acuícolas.
-Una queja recurrente en los últimos años entre los ganaderos de vacuno es que las tablas de indemnizaciones por sacrificio obligatorio están desfasadas, y no se corresponden con el valor de los animales, que casi se ha duplicado en los últimos 5 años. ¿Qué opina al respecto? ¿Hay novedades en cuanto a la actualización de las tablas?
No es cuestión de las tablas, sino de la valoración económica de los animales asegurados, cuya actualización es competencia del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. En este sentido, el Ministerio ha llevado a cabo diferentes revisiones de los valores en los últimos años: sin ir más lejos, en el Plan 2025 ya se produjo una actualización y, además, para el Plan 2026 se ha vuelto a aprobar una nueva subida de los valores de aseguramiento con incrementos importantes de hasta el 30%. No obstante, es cierto que el sector continúa solicitando al Ministerio nuevas actualizaciones de estos valores.
En el Plan 2026 se ha vuelto a aprobar una nueva subida de los valores de aseguramiento con incrementos importantes de hasta el 30%
-¿Que reto suponen las enfermedades emergentes para los seguros ganaderos en España?
Es un reto muy complicado. Primero porque generan gran incertidumbre y alarma entre el sector ganadero, y más, porque en algunos casos, se trata de enfermedades nunca registradas en España o que no se habían detectado en décadas. Como hemos comentado antes, el seguro está en continuo desarrollo, y las enfermedades son un punto de atención y estudio para todos los actores del seguro.
-En este sentido, ¿Como está la cobertura de la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica, la peste porcina africana o la Enfermedad Nodular Contagiosa a nivel nacional?
Cuando el sector detecta una necesidad, porque surge un nuevo riesgo, realiza la petición al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y, a través de ENESA y de Agroseguro, se inicia un periodo de estudio para valorar la viabilidad y la repercusión técnica de incorporar esas coberturas al seguro, contando para ello con el apoyo de equipos de investigación y expertos en epidemiología y sanidad animal.
Todos estos cambios y mejoras se apoyan en un riguroso trabajo técnico y en una sólida base actuarial que garantizan la estabilidad presente y futura del sistema. Solo así se puede dotar de seguridad al campo y a todo el sistema de seguros agrarios. En estos casos, las tres enfermedades se encuentran actualmente en estudio y desde Agroseguro mantenemos una comunicación permanente con todo el sector y con la Administración.
Se está estudiando la cobertura de la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica, la peste porcina africana o la Enfermedad Nodular Contagiosa
-El seguro vitícola presenta unas características singulares en Galicia. ¿Qué destacaría de las pólizas y del grado de cobertura?
El seguro de uva de vino tiene un largo recorrido dentro del seguro agrario y está plenamente desarrollado, con cobertura frente a la helada, el pedrisco, la lluvia persistente, torrencial, inundación, los daños por mildiu, los que causa la fauna o los incendios. Es decir, prácticamente todos los riesgos a los que se enfrenta un viticultor.
En Galicia la superficie asegurada ha superado las 3.300 hectáreas en la última campaña, con más de 23.000 toneladas aseguradas, principalmente en Ourense, son cifras que superan en casi un 10% el aseguramiento de la campaña anterior.
El seguro vitícola en Galica ha crecido un 10% en la última campaña
-Y en cuanto a huerta, especialmente en patata, ¿cómo ha avanzado la contratación de seguro en Galicia y cuáles son los principales riesgos que cubre?
Todos los seguros agrícolas tienen margen de crecimiento en Galicia, si bien durante mucho tiempo no ha existido gran percepción de riesgo, y la situación comienza a revertirse debido a los fenómenos -iguales o diferentes al resto de España- que también sufre la región. En concreto, los riesgos incluidos en la línea de seguro que cubre el cultivo de patata (hortalizas al aire libre otoño-invierno) son los daños por no nascencia, helada, lluvia persistente, torrencial e inundaciones, por la fauna silvestre y cinegética, o por los incendios.
-La comunidad gallega, junto con Asturias y Castilla y León, lideran la producción forestal en España, con especies como el pino y el eucalipto. ¿Qué destacaría de las líneas de pólizas que ofrece Agroseguro y como avanza su contratación?
Es un seguro que ha llamado la atención a lo largo del último año, debido a los incendios forestales del pasado verano. Su implantación es escasa, pero se explica por el escaso conocimiento del seguro por el productor forestal. Es una línea con margen de crecimiento, que ofrece cobertura frente a los daños por viento, lluvia torrencial, inundaciones, nieve y, por supuesto, incendios. Son riesgos que, como se puede comprobar, están a la orden del día.
-El noroeste también es líder nacional en la producción de castaña, un sector que se enfrenta en los últimos años a dificultades por la propagación de nuevas enfermedades (como la avispilla del castaño) así como a prolongadas sequías en períodos estivales. ¿Qué radiografía nos puede ofrecer de los seguros para este sector y cómo evoluciona la contratación de pólizas?
El seguro de castaño ha sido una línea de baja implantación, debido a la falta de sensación de riesgo de los productores. Es un cultivo que está completamente adaptado al clima cantábrico, y por ello tiene allí su principal arraigo. Las plagas no están incluidas dentro de las coberturas del seguro, pero la lista de riesgos sí incluidos es muy amplia e incluye pedrisco, lluvia torrencial y persistente, inundaciones, viento huracanado o incendio.
-Otro sector que se enfrenta a retos similares es el de la apicultura. ¿Cuál es la panorámica que nos puede realizar de la implantación del seguro apícola en Galicia, Asturias y León, y cuáles son las principales ventajas de las líneas que ofrece Agroseguro?
En el año 2020, el seguro de apicultura tuvo 12 pólizas en vigor en el caso de Galicia. El año pasado se cerró con cuatro veces más, con 48 pólizas. El aseguramiento crece año a año, y nos alegra comprobar que los apicultores renuevan sus pólizas, porque dan valor a la tranquilidad que les supone contar con el respaldo del seguro agrario. Sin ir más lejos, la garantía adicional por incendio –disponible en el seguro- es una cobertura muy valorada por el sector, especialmente en Galicia.
-¿Que impacto han tenido los incendios forestales del 2025 en lo que es la actividad de Agroseguro en Galicia, Asturias y León?
Sin duda, los incendios del pasado verano fueron una etapa complicada. Primero, porque todos los que trabajamos en Agroseguro –y por supuesto la dirección territorial noroeste- sentimos una profunda empatía con el medio rural y todos sus habitantes. Fueron semanas de profunda tristeza, e intentamos evaluar daños con la mayor celeridad posible para abonar las indemnizaciones cuánto antes y ayudar a nuestros asegurados a empezar de nuevo.
Es cierto que los mayores daños de los incendios se registraron en masas forestales, en monte sin aprovechamiento industrial, pero también en explotaciones agrícolas y ganaderas. De hecho, los casi 5 millones de euros en indemnizaciones abonadas en 2025, es una cifra muy superior a la media de los anteriores cinco años, que se situaron en torno a los 2 millones de euros. Son cifras menores a una sequía, una helada o una DANA, pero que duplique la cifra habitual da buena muestra de la gravedad de los incendios registrados en 2025.
El seguro agrario es la mejor herramienta que tienen los agricultores y ganaderos para hacer frente a la actual realidad climática.
-¿Considera que está preparado el sistema de seguros agrarios en España para el impacto que está teniendo en la agricultura y la ganadería tanto el cambio climático como las enfermedades emergentes?
Lo está, y el seguro agrario lo ha demostrado en los últimos años. Solo tenemos que pensar que desde 2017, la sucesión de fenómenos meteorológicos graves ha sido constante: sequías, tormentas, heladas, nevadas… y siempre se ha ofrecido la mejor calidad de servicio, incluso en evaluaciones de daños muy complicadas, como la sequía de 2023 o los daños provocados por la terrible DANA de finales de 2024. El seguro agrario es la mejor herramienta que tienen los agricultores y ganaderos para hacer frente a la actual realidad climática.
-¿Sería sostenible sin el apoyo de fondos públicos?
El Sistema español de Seguros Agrarios Combinados nació como un modelo público-privado y ha sido una de las claves de su éxito, no debemos olvidar que sirve de referencia a otros países que intentan aprender y copiar de nuestro funcionamiento. El apoyo e impulso público es claro y necesario, y tanto las subvenciones a la contratación de pólizas como su papel en el reaseguro han sido fundamentales para su crecimiento. Es algo que, además, está fuera de cualquier debate. De hecho, todas las administraciones, tanto nacionales como autonómicas, independientemente de su color político, consideran al seguro agrario como una de sus principales políticas agrarias.
En el caso concreto de Galicia, la suma de la subvención estatal que concede ENESA con la que concede la Xunta supone, de media, un 46% del coste del seguro, un porcentaje que coincide con la media nacional. Es decir, el impulso público es muy relevante, y asume casi la mitad del coste del seguro. El rural gallego está respondiendo con un incremento constante en la protección de sus producciones frente al creciente riesgo.
Fuente: Campo Galego
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