Norma Alicia Rosas (AMIS) destaca que los seguros actuales acompañan a la mujer en su vida reproductiva. Es vital contratar 10 meses antes del parto y registrar al bebé en sus primeros 30 días para cubrir enfermedades congénitas.
Las pólizas además son deducibles ante el SAT.
En México, prácticamente todas las aseguradoras exigen un periodo de espera mínimo de 10 meses de cobertura continua antes del parto para que los gastos relacionados con la maternidad estén cubiertos.
Esta restricción técnica convierte a la previsión en el factor más indispensable para quienes planean formar una familia, ya que contratar una póliza una vez que el embarazo ha comenzado invalida el acceso a los beneficios económicos y de salud para ese evento en particular.
En entrevista para Mi Bolsillo, Norma Alicia Rosas Rodríguez, Directora General de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), destaca que el sector ha evolucionado para dejar de ofrecer productos genéricos y enfocarse en las necesidades biológicas reales.
“El sector asegurador está muy comprometido, está evolucionando precisamente hacia esa personalización de productos. Los seguros de gastos médicos se incorporan y miden precisamente enfermedades que únicamente le tocan a la mujer”, explica.
Rosas destaca que estas pólizas hoy no solo cubren siniestros, sino que “acompañan a la mujer en la vida reproductiva; o sea, tienes las coberturas de maternidad para cuando se llegara a ofrecer un embarazo”.
La planeación: El reto de los 10 meses
Entender el funcionamiento de los seguros de Gastos Médicos Mayores (GMM) es vital, pues la maternidad no se considera una enfermedad o accidente, sino un evento programable.
Por esta razón, la mayoría de las compañías tradicionales como GNP, AXA o Allianz toman como referencia la fecha real del parto; si este ocurre antes de cumplir los 10 meses de antigüedad, la aseguradora no cubrirá los gastos.
No obstante, existen excepciones en el mercado. De acuerdo con Donna.mx, aseguradoras como Bupa utilizan una interpretación distinta basada en la fecha estimada de parto proporcionada por un ultrasonido; si la fecha programada superaba los 10 meses, pero el bebé nace de forma prematura en el mes ocho, la cobertura se mantiene vigente.
Para Norma Alicia Rosas, este tipo de flexibilizaciones son parte del objetivo de la industria: “El reto para nosotros como industria no es convencer a las mujeres de la importancia del seguro, sino lograr que existan seguros más sencillos, más accesibles, más transparentes y que respondan a las distintas etapas de la vida de la mujer”.
¿Qué cubre un seguro de maternidad?
Aunque comúnmente se le llama "seguro de maternidad", en realidad es una cobertura adicional dentro de una póliza de salud o GMM. Este beneficio suele incluir los tratamientos médicos y quirúrgicos del neonato, así como las complicaciones que puedan surgir durante la gestación.
Los beneficios económicos varían según la aseguradora y el plan contratado. GNP ofrece indemnizaciones que van desde los $30,500 hasta los $59,000 pesos en su línea tradicional, dependiendo del plan.
Por su parte, AXA maneja una cobertura básica de $15,000 pesos que puede extenderse hasta los $45,000 mediante el pago de una prima adicional.
Es importante notar que, según Donna.mx, en planes como los de Bupa esta ayuda no está sujeta a deducible ni coaseguro, entregando el monto íntegro a la asegurada.
Protección para el recién nacido: La ventana de los 30 días
Norma pone especial énfasis es en la protección del bebé desde sus primeros minutos de vida. “Acompaña también al bebé; si el bebé llegara a tener alguna complicación, esos seguros de gastos médicos también cubren al bebé”, afirma.
Para garantizar esto, es imperativo dar de alta al recién nacido en la póliza materna dentro de los primeros 30 días naturales posteriores al parto.
Cumplir con este requisito permite que el bebé quede protegido sin pasar por un proceso de selección médica, heredando la antigüedad de la madre y cubriendo incluso enfermedades congénitas o genéticas que no se hubieran detectado al nacer.
Si se pierde esta ventana de tiempo, el aseguramiento del menor se vuelve más complejo y existe el riesgo de rechazo por parte de la compañía.
Optimización financiera y beneficios fiscales
Además de la seguridad médica, el uso de estos seguros ofrece ventajas económicas indirectas ya que las primas de seguros de gastos médicos son deducibles de impuestos ante el SAT.
Una futura madre puede restar de su ingreso acumulable el monto pagado por la póliza, siempre que el pago se realice de forma bancarizada (tarjeta o transferencia), lo que permite recuperar una parte de la inversión en la declaración anual.
Para elegir la mejor opción, la CONDUSEF recomienda utilizar simuladores públicos para comparar no solo el precio, sino la red hospitalaria y el tope de coaseguro, que es lo que finalmente protege el patrimonio ante una complicación mayor.
Fuente: Mi Bolsillo
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