La posibilidad de que se produzcan nuevos fenómenos meteorológicos en Rio Grande do Sul ha cambiado la percepción del riesgo por parte de las familias y ha disparado la demanda de protección patrimonial en 2026. Como reflejo del impacto directo de estas inclemencias meteorológicas, las aseguradoras desembolsaron 21,14 millones de reales en indemnizaciones ya en enero, lo que supone un notable aumento del 37,9 % en comparación con el mismo periodo de 2025, según datos de la Confederación Nacional de Aseguradoras (CNseg). El aumento de la demanda, a su vez, garantizó una recaudación de 58,12 millones de reales en el primer mes del año, un incremento del 6,4 % que pone de manifiesto el esfuerzo de los habitantes de Rio Grande do Sul por proteger sus hogares frente a las incertidumbres climáticas.
Tras las inundaciones
Según Rafael Pranke Sarturi, gerente de la sucursal de Cresol en Carlos Barbosa y especialista en seguros, las inundaciones que afectaron al estado provocaron un aumento inmediato de la demanda. «Durante el periodo en que se produjeron las inundaciones, tuvimos mucha demanda y un aumento de nuevos socios que aseguraban sus viviendas y patrimonios, pero, a continuación, también se produjo un descenso», señala. Según el gerente, aunque no sea una de las regiones más afectadas por fenómenos climáticos, la Serra Gaúcha registra una elevada contratación de seguros.
Menciona además que los clientes acuden más conscientes de la necesidad de contar con un seguro, sobre todo aquellos que antes no lo tenían. «La cobertura contra inundaciones tiene un coste muy elevado, lo que hace que los socios no den prioridad a esta cobertura, sobre todo porque es algo poco habitual. En cambio, sí lo hacen con las demás, como las de vendaval y accidente eléctrico», explica.
Orientaciones
Según Sarturi, la cooperativa aconseja a sus socios que contraten un seguro como forma de evitar pérdidas económicas en caso de imprevistos en la propiedad. «Se trata precisamente de evitar ese agujero financiero en caso de que se produzca algún incidente en su propiedad; por lo tanto, el seguro no es solo una cobertura, sino una protección financiera de bajo coste para mantener los bienes cubiertos frente a posibles daños, ya sean climáticos o de otro tipo», aconseja.
Comportamiento financiero
Según Mosar Ness, economista y profesor de la Universidad de Caxias do Sul (UCS), las inundaciones y los deslizamientos de tierra registrados en Rio Grande do Sul en 2024 provocaron un cambio en la forma en que muchas personas perciben el patrimonio y la prevención. Según él, se ha producido una transición de una cultura basada en la acumulación de bienes a una cultura orientada a la gestión de riesgos. «Hemos visto que una persona puede perder todo ese patrimonio sólido de un solo golpe a causa de una tormenta. Voy a poner un ejemplo: el de la familia de uno de mis alumnos que se dedicó a cultivar uvas toda su vida. Y en las inundaciones de mayo, simplemente la zona donde estaba el viñedo, la casa y todo lo demás se desplazó, fue arrastrada y acabó en el río. Así que se acabó», relata.
El economista explica que, antes de las inundaciones, el seguro de hogar solía considerarse un gasto prescindible, orientado principalmente a la cobertura contra incendios y descargas eléctricas. Sin embargo, tras las catástrofes, ha aumentado la demanda de pólizas que incluyan protección contra anegamientos, inundaciones, vendavales, granizo y derrumbes. Con ello, afirma, el seguro ha pasado a incorporarse a la planificación financiera de las familias como una medida de protección frente a los riesgos climáticos. «Se podría calificar esto como una protección; es una inversión, una protección contra la ruina financiera de una familia en caso de catástrofe», señala.
Planificación
El profesor explica que contratar un seguro exige planificación financiera, ya que las familias deben reservar una parte de sus ingresos mensuales para este tipo de protección. «Una vez cubiertas las necesidades básicas, como la alimentación, la vivienda, el transporte y la salud, pueden destinar recursos al ahorro y a servicios adicionales. En este contexto, el seguro de hogar está ganando terreno en la cartera de las familias, siguiendo una trayectoria similar a la de otros productos, como el seguro médico y el seguro de automóvil», afirma.
Según Ness: «Lo que hasta hace poco era incierto, ahora ya es un riesgo», afirma. Además, señala que los avances en los sistemas de vigilancia meteorológica hacen que tanto las familias como los organismos de Defensa Civil sigan estos riesgos con mayor atención, lo que refuerza la cultura de la prevención.
Fuente: Jornal Semanario
Enlace: https://jornalsemanario.com.br/eventos-climaticos-impulsionam-a-procura-por-seguros/
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