Alexandra Restrepo, presidenta de la entidad, destacó los avances en el Fondo Agropecuario de Garantías (FAG) que ya llega a 833.411 productores.
Con un enfoque centrado en la inclusión financiera y la expansión del crédito rural, Finagro avanza en consolidar al Fondo Agropecuario de Garantías (FAG) como una herramienta clave para democratizar el acceso al financiamiento en el campo.
Alexandra Restrepo, presidenta de Finagro, destacó que la entidad además prepara el lanzamiento de una línea agroexportadora, que busca fortalecer la internacionalización de pequeños y medianos productores, transformadores y comercializadores, impulsando la competitividad del agro colombiano en los mercados globales.
¿Cómo viene avanzando el FAG?
El Fondo Agropecuario de Garantías (FAG), que es administrado por Finagro, lo vemos como la garantía de la verdadera inclusión financiera. Se quiere llegar a los territorios más alejados del país y democratizar esa colocación, en los pequeños productores de ingresos bajos, en los medianos, sin excluir a los grandes, pero así haciendo énfasis en el pequeño productor y en las asociaciones.
Los principales resultados son que hoy el FAG llega a los 32 departamentos del país y garantiza crédito agropecuario en el 91% de los municipios, es decir, 1.024 municipios. Además, ha respaldado $18 billones en créditos de fomento agropecuario, amparando inversiones que suman $25 billones, de los cuales el 45%, es decir $11,4 billones, se dieron en municipios con mayor incidencia de pobreza multidimensional. También, 833.411 campesinos, campesinas y productores se han beneficiado en los últimos tres años con este Fondo.
Usted habla de inclusión financiera, ¿cómo abordan estos mecanismos desde ese frente?
La inclusión financiera es uno de los pilares de la política del Gobierno. Desde agosto de 2022, Finagro ha enfocado su estrategia para que más mujeres, víctimas, jóvenes, campesinos, campesinas y pequeños productores accedan a un crédito de fomento agropecuario, en las mejores condiciones del mercado.
En este periodo de Gobierno, más 264.290 productores han obtenido por primera vez un crédito respaldado por el FAG, lo que representa un crecimiento del 52% frente al periodo anterior. Además, las mujeres rurales han tenido una participación histórica, pues 320.279 de ellas se han beneficiado del FAG en este periodo, con $5,16 billones movilizados en crédito de fomento.
¿Cómo van en desembolsos y colocación?
En lo que va el actual Gobierno, es decir, entre agosto de 2022 y septiembre de 2025, Finagro ha desembolsado, a través de intermediarios financieros, más de $111,9 billones en crédito de fomento agropecuario, que ha beneficiado a 870.734 campesinos y campesinas. El 92% de todo el crédito se ha destinado para los pequeños productores.
Adicionalmente, más de 369.563 productores han obtenido por primera vez un crédito agropecuario, lo que nos ha permitido seguir cerrando las brechas en los territorios más apartados del país. Y en lo que va de este año, es decir, entre enero y septiembre de 2025, Finagro ha desembolsado, por los intermediarios financieros, más de $35,5 billones en créditos de fomento.
Con estos incentivos y con estas herramientas lo que hace es combatir el gota a gota. Ayudar a que el campesino acceda a esa garantía para que no recurra a otros manejos que no son convenientes para proyectos productivos.
¿Cuál es el saldo de cartera?
En Finagro se tiene el saldo de cartera más de $50,4 billones en crédito de fomento, a través de 1,1 millones de operaciones de crédito. El 98% de todos los créditos que se tienen en la cartera están en pequeños productores y pequeños productores de ingresos bajos.
Ahora, esto no quiere decir que Finagro no atiende a los grandes, claro que los atiende, pero en número de créditos está más focalizado en el pequeño productor. En valor es diferente porque el gran productor ahí sí tiene una incidencia.
¿Qué sectores son los que más están requiriendo esos recursos?
Tenemos una coyuntura importante y es que el crecimiento del PIB agropecuario está dado por el café. Por eso, hemos llegado a los caficultores con el Incentivo a la Capitalización Rural (ICR). Pero en general, trabajamos con todos los sectores: cacao, arroz, papa, plátano, entre otros.
Particularmente, con la papa y el arroz, Finagro ha acompañado activamente a que se tengan diálogos, a articularnos con el Ministerio de Agricultura, para escuchar las problemáticas de los dos sectores. Permanentemente, creamos soluciones que esten concertadas en ellos, donde podamos ofrecer una línea de reactivación económica, alivios financieros, condonaciones de deudas. Incluso hemos llegado a tener condonaciones de hasta el 100% de los intereses y 80% del capital de los créditos que están en mora. Eso oxigena al sector agropecuario.
Se lograron 111 acuerdos de pago con productores de papa, condonando más de $187,6 millones en deudas. Frente a los arroceros, hemos realizado 96 acuerdos de pago y hemos condonado $325,1 millones gracias a nuestros alivios financieros.
¿Con los arroceros crearon bolsas de recursos?
Actualmente, en Finagro tenemos disponibles más de $5.800 millones para subsidiar tasas de interés a los pequeños productores arroceros. Con estos recursos, los productores pueden acceder a financiamiento barato para poder reactivar sus proyectos.
¿Cómo se ha comportado la línea de reactivación agropecuaria en esos sectores que menciona?
La Línea Especial de Crédito de Reactivación Agropecuaria está dirigida a los productores golpeados por fenómenos climáticos, altos costos de insumos o caídas de ingresos. En ese caso, los arroceros y paperos pueden acercarse a su banco o cooperativa de confianza y acceder a tasas subsidiadas entre el 3 % y el 5 % E.A., con plazos amplios y periodos de gracia según el ciclo productivo.
¿Cómo están las tasas?
Nuestro IBR está estable. Hace unos años teníamos una situación económica distinta, por lo que las tasas eran más altas y muchos campesinos se vieron afectados porque pasaron de pagar cuotas de un millón de pesos a $3 millones.
Actualmente, logramos intervenir y llegar a ese pequeño productor para hacerle una normalización. Sacamos la línea de reactivación económica, por ejemplo. Permanentemente estamos revisando las políticas de crédito que se tienen y que son dadas por el órgano rector, que es la Comisión Nacional de Crédito Agropecuario, en beneficio de los productores, especialmente de los pequeños.
¿Tiene algo pensado para el fomento de las agroexportaciones?
Finagro próximamente lanzará una línea agroexportadora, que no es otra cosa que el empaquetamiento de nuestra oferta para impulsar la internacionalización del sector agropecuario colombiano y convertir a nuestro país en una potencia exportadora de alimentos y productos del campo.
Con esta línea buscaremos dinamizar y fortalecer la internacionalización de pequeños y medianos productores, transformadores, comercializadores y prestadores de servicios de apoyo a lo largo de toda la cadena exportadora. Esta oferta cubrirá, entre otros, costos y gastos de preembarque, inversión para competitividad exportadora, liquidez pos - embarque e insumos y tecnologías habilitadas.
¿Cómo están fomentando en la banca tradicional los créditos agropecuarios?
Para Finagro como banca de desarrollo, y que nos articulamos con los bancos de primer piso y con el banco público, es muy importante hacer sinergias con estas entidades. Con mucho orgullo puedo decir que este año nos ganamos un premio muy importante con una herramienta de inclusión financiera que acerca a los bancos y a cooperativas.
¿Cómo están haciendo la gestión de riesgos en el campo?
Finagro es un buen ejecutor de todas las bolsas, de las cuales la Comisión nos pone unos objetivos anuales. Las líneas especiales de crédito prácticamente las tenemos agotadas, la de indígenas, ya se cerró. También están las negritudes, que las estamos trabajando y hay una muy importante que es el Incentivo al Seguro Agropecuario (ISA).
Durante el periodo de gobierno, Finagro ha reconocido el subsidio a la prima del seguro para fomentar la gestión de riesgos agropecuarios, alcanzando $156.626 millones a través de 157.358 pólizas.
Esta es una herramienta clave para proteger a los productores agropecuarios de todos los temas climáticos. Hace una década teníamos una aseguradora, hoy contamos con 11 que se han integrado en este propósito y durante este periodo de Gobierno, la prima al seguro agropecuario se ha triplicado con respecto al gobierno anterior.
La banca de desarrollo no solamente tiene que tener esa articulación con la banca, sino también con el Estado, y esperamos que los años subsiguientes, los gobiernos que continúen, sigan viendo el sector agropecuario como el motor de la economía de un país.
¿Con qué entidades del Gobierno están trabajando?
Estamos trabajando de la mano con la Agencia de Desarrollo Rural (ADR) y con la Agencia Nacional de Tierras (ANT) porque la reforma agraria es supremamente importante para este Gobierno. Pero la entrega de tierras tiene que ir acompañada con proyectos productivos y ahí es donde entramos nosotros con el financiamiento.
Porque la tierra puede estar, pero si no hay financiamiento, subsidios, buenas herramientas financieras que ayuden a mejorar el campo colombiano, no hay nada. Por eso, Finagro como banca de desarrollo es vital para el sector agropecuario del país.
Fuente: Portafolio
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