Los incendios masivos en algunos puntos de Europa, como en España, están llevando a la industria aseguradora a hacer análisis contrarreloj. Las entidades, tanto aseguradoras como de reaseguro, están intentando desarrollar modelos de probabilidades para los incendios. Además, estudian empezar a ofertar seguros paramétricos, que son productos más comunes en Estados Unidos.
Estos seguros funcionan de forma diferente a las pólizas tradicionales que se extienden en Europa, y cuyas coberturas se activan según una evaluación de daños del activo cubierto, sea una vivienda, un coche o una nave industrial. Es decir, en Europa lo común es que, cuando hay un siniestro, como un incendio, vaya un perito que analice los daños ocasionados por el evento, si es que está cubierto por el seguro, y se abone una indemnización.
En los seguros paramétricos, la activación depende de un parámetro predefinido u objetivo predeterminado, que se suele conocer como 'trigger' o desencadenante. Y es habitual para fenómenos climáticos como tornados o huracanes. Hay un valor definido de indemnización que se abona si en la zona o localidad se produce un evento, como un seísmo o un huracán, a partir de algún dato objetivo. Para los incendios, este podría ser el volumen de hectáreas calcinadas, calculado con imágenes por satélite.
En estas pólizas, la indemnización es instantánea, porque no depende de los daños, sino de que se produzca un suceso. La ventaja respecto a los seguros tradicionales es que el cliente cobra de inmediato, con lo que para familias o empresarios hay una liquidez con la que empezar a funcionar desde el primer momento, independientemente de que el daño ocasionado haya sido mayor o menor. Además, es un seguro con baja litigiosidad porque depende de hechos objetivos y no de la subjetividad de un peritaje.
Por el contrario, el riesgo es que la indemnización se quede corta respecto a los daños sufridos. Los seguros paramétricos se contratan habitualmente en Estados Unidos por parte de algunos sectores empresariales como el turístico o el agrícola, que pueden verse muy golpeados por fenómenos climáticos como inundaciones, incendios o huracanes.
En España, el riesgo extremo es el de incendios, como llevan años advirtiendo supervisores europeos como el Banco Central Europeo o EIOPA (de seguros) al estudiar las amenazas a las que se enfrenta el sector financiero. Sin embargo, hasta el año pasado y especialmente este verano, no parece haber habido una conciencia general, según señalan fuentes del sector asegurador.
En la propia industria aseguradora se intentan hacer modelos de probabilidad de siniestros para recalcular pólizas, asumiendo que tendrán que subir los precios, pero no es fácil. Es mucho más difícil que para el riesgo de inundaciones, por ejemplo. Con la diferencia, además, de que las inundaciones las cubre el Consorcio de Seguros, ente público que se nutre de parte de las primas de las aseguradoras. Y los incendios los cubre el sector privado.
“Es un riesgo que no es tan fácil de modelizar como otros, para ser honestos. Por ejemplo, con los riesgos de inundación, sobre todo por el nivel del mar, es más fácil ver lo que va a pasar. En este riesgo no es tan fácil, pero sí que es verdad que la península ibérica es un territorio muy afectado por el calentamiento del planeta”, explica José María Galván, senior client manager de Munich RE. “El factor humano no es modelizable. Pero estos cambios en el clima están potenciando la intensidad de estos incendios. En lo que es un medio forestal, realmente las herramientas que tenemos no lo adelantan”, agrega.
De esta forma, la industria aseguradora va casi a ciegas para poner en precio el riesgo de los incendios en los seguros que cubren. En realidad, la mayoría de pólizas tienen esta cobertura, para hogar, coche o negocios. Y el sector asume que subirá precios en las zonas donde se perciba riesgo de incendio, pero no es fácil cuantificarlo.
Por eso, en paralelo a este galimatías de carácter estadístico y actuario, las aseguradoras se plantean importar desde Estados Unidos los seguros paramétricos. “Nos están pidiendo estudiar seguros que llamamos paramétricos para cubrir algunos peligros relacionados con los incendios, porque no son fáciles de cubrir, y se necesita una modelización bastante sofisticada”, comenta José María Galván.
Los seguros se activan en función de un 'trigger' objetivo si se produce, reitera el ejecutivo de Munich RE. “Ahora mismo no tenemos nada en concreto, pero sí hay preguntas sobre si este tipo de seguros podría ser aplicable a este riesgo. Nosotros tenemos algunas soluciones en Estados Unidos, y hay clientes que consideran que sería interesante traerlos. Estamos en fase de estudio”.
Fuente: El Confidencial
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