En el marco de la edición #11 del Congreso Regional de Seguros, organizado por 100% SEGURO en el Centro Provincial de Convenciones de Paraná, Entre Ríos, uno de los momentos centrales de la jornada estuvo protagonizado por Guillermo Plate. Así como el gobernador Rogelio Frigerio estuvo en la apertura del evento (ver nota con sus importantes reflexiones sobre el mercado asegurador), el Superintendente de Seguros de la Nación tuvo a cargo el cierre del mismo, y allí repasó los principales ejes de la gestión del organismo, el proceso de ordenamiento llevado adelante y los desafíos regulatorios y de solvencia que enfrenta el sector.
Durante su exposición, Plate vinculó el desarrollo de la actividad aseguradora con un menor nivel de intervención estatal. “Los invito a participar de la revolución del seguro, con más seguros y menos Estado”, remarcando que “una mayor penetración aseguradora implica más protección y menos incertidumbre, al tiempo que permite descomprimir distintos sistemas estatales“.
“Donde hay un seguro de salud hay más eficiencia para lo privado y menos Estado. Donde hay un seguro de vida y retiro se descomprime el sistema jubilatorio. Donde hay seguros catastróficos o riesgos agropecuarios hay menos Estado teniendo que intervenir en algo que lo puede resolver el sistema asegurador”, ejemplificó.
Asimismo, el titular de la Superintendencia de Seguros de la Nación consideró que el orden macroeconómico resulta una condición indispensable para avanzar en ese proceso de transformación del mercado. “Venimos de una época donde no se podía pagar un reaseguro, donde las empresas tenían que salir a explicarle al reaseguro internacional por qué no se le podía pagar”, recordó, en referencia a las restricciones cambiarias y al contexto inflacionario de los últimos años.
En ese sentido, Plate sostuvo que la inflación generaba fuertes distorsiones dentro de las aseguradoras. “Cuando el gerente financiero pasa a ser más importante que cualquier otro gerente de una empresa, es un problema”, señaló. Y agregó: “Cuando se ordenan esas distorsiones, es el punto de partida para empezar a crecer de nuevo. Y lo estamos viendo en los balances y en el sector”.
A partir de allí, el funcionario repasó el escenario encontrado al inicio de su gestión al frente del organismo de control. “Uno no elige las cartas que te toca. Y la carta que le tocó a esta Superintendencia fue encontrar una compañía que tenía 1100 cheques rechazados, donde nadie se había tomado el trabajo de hacer un clic en el Banco Central para ver cuántos cheques rechazados tenía alguna compañía”, expresó.
En paralelo, defendió la necesidad de fortalecer la transparencia y la publicidad de los actos del regulador. “Los funcionarios tenemos que rendir cuentas, tenemos que contar lo que hacemos y nuestros actos tienen que ser públicos”, afirmó.
Otro de los principales ejes de su presentación estuvo centrado en la solvencia de las aseguradoras y en el rol técnico del organismo de control. “Primero solvencia, primero capitales mínimos”, resumió, ponderando que “no hay contrato de seguro sin solvencia”.
Asimismo, remarcó que el principal desafío de los organismos supervisores pasa por anticiparse a los riesgos futuros. “Estamos mirando una foto del pasado y del presente, y tenemos que mirar el futuro. Por eso lo técnico del negocio y lo técnico del supervisor”, sostuvo, tras mencionar su reciente participación en la International Association of Insurance Supervisors (IAIS) y su rol como presidente de la Asociación de Supervisores de Seguros de América Latina (ASSAL).
Durante otro tramo de su exposición, Plate profundizó sobre el marco legal que regula la actividad aseguradora y defendió el carácter prudencial del sistema. “La lógica del sistema no es meramente comercial, es prudencial”, afirmó, al recordar que la Ley 20.091 establece que la actividad aseguradora queda sometida al control de la autoridad estatal especializada “por el interés público comprometido”.
En ese sentido, destacó que ninguna entidad puede operar sin autorización estatal y que esa autorización exige mantener permanentemente condiciones técnicas, patrimoniales y prudenciales adecuadas. “La continuidad empresaria solo puede preservarse cuando es compatible con la solvencia y con la protección del interés público”, explicó.
Plate también se refirió a la elevada litigiosidad que enfrenta el mercado asegurador. “El Poder Judicial tiene 500 mil causas. No hay otra industria que tenga más casos en la Justicia que el seguro”, advirtió, mencionando particularmente el impacto de los juicios vinculados al sistema de riesgos del trabajo.
A continuación, el superintendente adelantó que el organismo avanzará hacia mayores exigencias regulatorias para las compañías, vinculadas a esquemas de supervisión y capitales basados en riesgo. “En la medida que tengamos orden de la economía y del sistema, tengamos mayores capitales y más solvencia, eventualmente va a la baja de la prima. La prima tiene que ir a la baja, pero también ser suficiente”, sostuvo.
En ese contexto, definió los principales ejes de la actual gestión de la Superintendencia: “Orden, desregulación y tecnología”. Sobre este último punto, Plate destacó el potencial del uso de herramientas tecnológicas para mejorar la supervisión y el control del mercado. “Con la tecnología se pueden cruzar datos más fácilmente y eso nos va a hacer controlar mejor a las compañías”, afirmó.
Asimismo, consideró que aún existe un amplio margen para profundizar los procesos de desregulación dentro del sector. Como ejemplo, mencionó el sistema de “pautas mínimas” para la aprobación de nuevos productos, que permite a las aseguradoras lanzar coberturas de forma más ágil una vez cumplidos determinados requisitos técnicos y patrimoniales.
En relación con los Productores Asesores de Seguros, el funcionario definió al canal como un actor clave dentro del funcionamiento del sistema. “Ustedes se enteran antes que la propia Superintendencia respecto a lo que está pasando, si hay compañías que ponen más peros para pagar o no”, señaló.
En ese marco, defendió la finalidad esencial del contrato de seguro. “El contrato está hecho para pagar el siniestro, no para poner excusas”, sostuvo, reconociendo la existencia de situaciones vinculadas al fraude o casos específicos que pueden justificar defensas por parte de las aseguradoras.
Finalmente, Plate volvió a poner el foco sobre el potencial de crecimiento del mercado asegurador argentino. “El seguro representa el 3% del PBI, pero protege al otro 97%”, expresó. Y agregó que uno de los mayores desafíos pendientes pasa por desarrollar los seguros de vida y retiro, históricamente afectados por los períodos de inestabilidad económica del país.
Fuente: 100% Seguro
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