El rápido crecimiento de los centros de datos está abriendo una oportunidad relevante para aseguradoras y reaseguradoras, pero también plantea desafíos complejos en materia de gestión, modelización y tarificación del riesgo. Así lo ha señalado Brandan Holmes, Senior Credit Officer de Moody’s, al advertir de las dificultades que afronta el sector ante un tipo de activo intensivo en capital, altamente concentrado y con escaso histórico de siniestralidad.
Durante una sesión informativa virtual organizada por Moody’s Ratings, Holmes subrayó que los data centres representan un área con fuerte potencial para el seguro comercial, aunque con características muy distintas a otros riesgos tradicionales. Uno de los principales problemas, explicó, es la limitada disponibilidad de datos históricos, lo que complica la construcción de modelos robustos de riesgo, especialmente cuando se combinan factores físicos, tecnológicos y operativos.
Desde el punto de vista del riesgo físico, los centros de datos concentran valores muy elevados en ubicaciones concretas, con equipos de alto coste expuestos a fenómenos meteorológicos extremos. A ello se suma la rápida obsolescencia tecnológica del hardware, lo que introduce una complejidad adicional a la hora de valorar los activos asegurados y distinguir entre daño físico y depreciación acelerada, un reto que, según Holmes, el sector todavía está aprendiendo a gestionar.
El riesgo cibernético añade otra capa de complejidad. Holmes destacó que, en los centros de datos, el cyber risk no se limita a la seguridad del software o de los sistemas de información, sino que puede afectar directamente a la infraestructura física. Un ataque que comprometa sistemas críticos como la refrigeración o los mecanismos de supresión de incendios podría provocar daños severos en chips y servidores, con impactos materiales comparables a los de un siniestro tradicional. Esta interdependencia entre riesgo digital y físico dificulta la modelización y obliga a incorporar elementos de ingeniería muy específicos en los análisis de riesgo.
Otro de los retos identificados por Moody’s es la capacidad aseguradora necesaria para cubrir este tipo de activos. En el caso de los grandes operadores tecnológicos -los denominados hyperscalers-, el valor asegurado puede situarse entre 10.000 y 20.000 millones de dólares en una única localización, lo que hace especialmente complejo estructurar programas de cobertura adecuados. Ante esta situación, el mercado está recurriendo cada vez más a estructuras sindicadas, en las que varios aseguradores y reaseguradores, coordinados en muchos casos por grandes brokers, se reparten el riesgo para ofrecer límites elevados.
Pese a estas dificultades, Holmes señaló que la industria aseguradora tiene experiencia en adaptarse a riesgos nuevos y complejos, y que los centros de datos no deberían ser una excepción. Desde la perspectiva de Moody’s, el crecimiento del sector tecnológico obligará al mercado a desarrollar nuevas capacidades de análisis, suscripción y transferencia del riesgo, combinando conocimiento técnico, modelización avanzada y soluciones de capital más flexibles.
En cuanto al potencial del mercado, Holmes anticipó que la inversión global en centros de datos podría alcanzar al menos 3 billones de dólares en los próximos cinco años, impulsada por la expansión de la nube, la inteligencia artificial y la digitalización de la economía. Aunque Moody’s no ha publicado estimaciones propias de primas, distintos análisis del sector apuntan a que los ingresos aseguradores asociados a centros de datos podrían situarse en torno a los 130.000 millones de dólares acumulados en ese mismo periodo, una cifra significativa para el seguro comercial y el reaseguro.
De cara al futuro, Moody’s espera que el capital alternativo en reaseguro juegue un papel creciente en la provisión de capacidad para este tipo de riesgos, especialmente a medida que aumenten los valores asegurados y se consoliden carteras más diversificadas. Aunque este movimiento aún no se ha materializado de forma clara, Holmes considera probable que los centros de datos se conviertan en uno de los focos de interés para inversores en riesgo alternativo.
En conjunto, la visión de Moody’s apunta a un escenario en el que los centros de datos se consolidan como una de las nuevas fronteras del seguro comercial, con alto potencial de crecimiento, pero también con exigencias técnicas y de capital que obligarán al sector a repensar cómo evalúa, tarifica y comparte riesgos en un entorno cada vez más digitalizado.
Fuente: Inese
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