La Academia Nacional de Medicina presentó al equipo de salud del presidente electo, Abelardo de la Espriella, una propuesta para transformar el sistema sanitario colombiano. El documento plantea unificar los regímenes de aseguramiento, redefinir el papel de las EPS y fortalecer la institucionalidad para garantizar la sostenibilidad financiera y operativa del modelo.
La propuesta fue entregada al equipo coordinador programático de salud del nuevo gobierno, liderado por Iván Sánchez, y recoge el análisis desarrollado durante ocho meses con la participación de aseguradoras, asociaciones de pacientes, prestadores de servicios, economistas, farmacéuticas, secretarios de salud, asesores jurídicos, auditoras y otros actores del sector.
Como resultado de ese trabajo, la Academia Nacional de Medicina estructuró una hoja de ruta orientada a recomponer el sistema mediante cambios en el aseguramiento, la gobernanza, la prestación de servicios, el talento humano y la incorporación de nuevas tecnologías para mejorar los resultados en salud.
El documento plantea que la transformación debe comenzar con un plan de choque financiero que permita atender las necesidades más urgentes del sistema. La intención es evitar el colapso de la red hospitalaria y garantizar la atención de los pacientes con mayor riesgo mientras avanzan las reformas estructurales.
Durante la presentación, el presidente de la Academia Nacional de Medicina, Gabriel Carrasquilla, afirmó que “no debe haber un sistema de salud de gobierno sino de Estado, y eso implica tener un plan de beneficios que el país pueda financiar en una proyección a mínimo de 30 años”.
Uno de los cambios centrales consiste en modificar el esquema de aseguramiento. La Academia propone que el Estado sea el asegurador único dentro de un sistema público con participación privada y que desaparezca la separación entre los regímenes contributivo y subsidiado establecida por la Ley 100 de 1993.
En ese modelo, las EPS dejarían de administrar los recursos financieros del sistema para convertirse en gestoras del riesgo en salud y del riesgo operativo. Su remuneración dependería de los resultados obtenidos en la gestión de los pacientes y del desempeño alcanzado.
La propuesta también busca fortalecer la gobernanza del sistema mediante el respaldo técnico al Ministerio de Salud y a entidades como el INS, el Invima, el IETS, la Adres y la Superintendencia de Salud para reforzar la vigilancia financiera y operacional.
Además, el documento plantea fortalecer los mecanismos de transparencia mediante sistemas de información robustos y una mayor participación de la Contraloría General. También propone que el valor de la Unidad de Pago por Capitación sea definido por una entidad técnica independiente.
En materia de prestación de servicios, la Academia plantea consolidar redes funcionales integradas por instituciones públicas, privadas y mixtas. El objetivo es garantizar la continuidad en la atención entre los distintos niveles de complejidad y mantener independencia entre aseguradores y prestadores.
La propuesta también plantea diferenciar los modelos de atención para las zonas urbanas y rurales, así como fortalecer la atención domiciliaria y la hospitalización en casa como parte de la organización futura de los servicios de salud.
Respecto al talento humano, la Academia desarrolló junto con la Asociación Colombiana de Facultades de Medicina una propuesta de formación acorde con las necesidades demográficas y epidemiológicas del país, priorizando médicos familiares, enfermeras y profesionales especializados en salud mental.
El documento también advierte sobre la continuidad de condiciones laborales precarias para buena parte del personal sanitario, reflejadas en contratos por prestación de servicios, procesos de tercerización y pagos tardíos, por lo que plantea avanzar hacia mecanismos de vinculación más estables.
Otro componente corresponde a la incorporación de tecnologías como inteligencia artificial generativa, telemedicina, telesalud, blockchain y genómica mediante una política nacional que permita evaluar el sistema con base en resultados en salud y fortalecer las acciones de prevención.
La Academia sostiene que Colombia aún no cuenta con una política de ciencia y tecnología en salud con visión de largo plazo, por lo que considera necesario orientar la inversión hacia herramientas que mejoren la capacidad institucional y la calidad de la atención.
Como respaldo de sus planteamientos, la entidad señala que el sistema de salud recibe entre $150 billones y $160 billones al año provenientes del Sistema General de Seguridad Social en Salud, el SOAT, las ARL, el gasto de bolsillo y los regímenes especiales.
Según la Academia, ese monto representa cerca del 9 % del producto interno bruto y resulta suficiente para atender las necesidades del sistema siempre que exista una administración eficiente de los recursos y se reduzcan las pérdidas derivadas de la ineficiencia.
Durante la presentación de la propuesta, Carrasquilla aseguró que “se estima que puede haber una pérdida del 25% de recursos de la salud solo por ineficiencia, sin contar la corrupción”, una situación que, según la entidad, limita la sostenibilidad del sistema.
Fuente: Portafolio
Proveemos información Técnica y Financiera del Mercado Asegurador