A medida que las aseguradoras han ingresado en la era de la Inteligencia Artificial (IA), han visto esta tecnología como algo parecido a una aplicación nueva y atractiva para el teléfono: saben que la quieren, pero todavía están descubriendo la mejor forma de usarla. Así lo señalan diversos especialistas de la industria.
En este contexto, añaden, de cara a 2026, los expertos de la industria de SAS prevén un año de inflexión para el sector asegurador de la región en el que la IA se volverá central en la forma en que operan las aseguradoras, ya no como un accesorio, sino como algo similar al sistema operativo del negocio. Ello, añaden, impulsará funciones que van desde la suscripción hasta la toma de decisiones en reclamaciones.
Los expertos de SAS agregan que, aun cuando la industria está preparada para adoptar esta transformación tecnológica, sigue enfrentando desafíos crecientes. Estos son derivados del cambio climático, la turbulencia económica y la volatilidad regulatoria, que podrían amenazar el futuro del seguro.
Un ejemplo de ello lo señala el informe “Cambio Climático, Riesgos Extraordinarios y Políticas Públicas”, elaborado por MAPFRE Economics en el marco de la COP30. Allí se analiza que los efectos del cambio climático están haciendo estragos en buena parte del mundo, lo que se une, además, a la gran brecha de aseguramiento que presentan algunas regiones.
Específicamente, Asia es la zona del mundo con mayor brecha de protección aseguradora (82,8%), lo que significa que tan solo el 17,2% de las pérdidas totales por riesgos relacionados con catástrofes naturales están cubiertos por contratos de seguros. Le sigue América Latina, que en la última década ha registrado una brecha media del 81,0%, con tan solo el 19% de las pérdidas totales aseguradas.
Fuente: El Mundo
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