“Desde la industria, las aseguradoras se encuentran en el proceso de validación y contraste de posibles áreas de daños con zonas aseguradas. En caso de que existan zonas de posible daño, las empresas activarán los análisis para la asignación de ajustadores”, indicó el organismo.
La AMIS pidió a la gente que informe a las autoridades sobre cualquier daño visible para que puedan evaluar la situación y determinar la seguridad en la zona afectada. También recomendaron a los usuarios que necesiten reportar daños a bienes asegurados que prioricen los protocolos de seguridad de las autoridades antes de contactar a una aseguradora.
El organismo señaló que uno de los tipos más comunes de daños durante los sismos son los causados por la caída de árboles, semáforos, postes y otros objetos luminosos sobre vehículos, así como los cristales rotos por el movimiento telúrico. Estos riesgos suelen estar cubiertos por la cobertura de daños derivados de riesgos naturales en los seguros de autos o por los paquetes de cobertura de casa habitación.
La AMIS recordó que el aseguramiento de viviendas en México cubre solo el 26.5 por ciento de todas las unidades registradas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), lo que equivale a poco más de 9.3 millones de hogares.
En cuanto a las entidades donde se sintió con mayor fuerza el sismo del 2 de enero, el nivel de aseguramiento está por debajo del promedio nacional. Según datos de la AMIS, solo el 11.9 por ciento de las unidades en Guerrero tienen seguro, mientras que en la Ciudad de México es el 16.8 por ciento y en Morelos el 22.9 por ciento.
Fuente: Jornada
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