Los seguros paramétricos se consolidan como una solución complementaria al seguro tradicional para afrontar las consecuencias económicas de fenómenos climáticos y catástrofes naturales. Así lo explicó Luciano Carmona, representante de Swiss Re, durante una entrevista concedida al programa Café con Riesgo de Capital Radio, donde analizó el creciente interés por este tipo de coberturas y su potencial para mejorar la resiliencia financiera de gobiernos, empresas y comunidades vulnerables.
A diferencia de los seguros indemnizatorios convencionales, los productos paramétricos activan automáticamente una compensación cuando se alcanza un parámetro previamente definido —conocido como trigger—, como la velocidad del viento, la cantidad de lluvia acumulada, la temperatura o la intensidad de un sismo. Este mecanismo permite realizar pagos preacordados sin necesidad de un proceso tradicional de evaluación de daños, reduciendo controversias y acelerando significativamente la disponibilidad de liquidez.
Durante la entrevista, Carmona destacó el caso del arrecife de coral de Quintana Roo, en México, considerado uno de los ejemplos más emblemáticos de aplicación de seguros paramétricos. En este modelo, la activación de la cobertura se basa en información proporcionada por fuentes independientes, como la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), lo que permite verificar rápidamente la ocurrencia del evento y ejecutar los pagos en plazos reducidos. Los fondos obtenidos se destinan a labores inmediatas de restauración del ecosistema, minimizando el deterioro ambiental tras el impacto de huracanes u otros fenómenos meteorológicos.
Asimismo, el experto señaló que este tipo de seguros está ampliando su alcance hacia nuevas áreas de protección, como las coberturas frente a olas de calor. En estos casos, las indemnizaciones buscan compensar la pérdida de ingresos o beneficios económicos sufrida por determinados colectivos y actividades especialmente expuestos a temperaturas extremas.
No obstante, Carmona advirtió de que el desarrollo de los seguros paramétricos todavía enfrenta desafíos relevantes. Entre ellos destaca el denominado “riesgo base”, que se produce cuando existe una discrepancia entre el pago de la cobertura y el daño real sufrido, ya sea porque se activa una indemnización sin que haya pérdidas significativas o porque se registran daños importantes sin alcanzarse el umbral establecido para el pago.
Para mitigar estas limitaciones, la industria aseguradora está recurriendo cada vez más a la inteligencia artificial y a las herramientas avanzadas de análisis de datos. Estas tecnologías permiten perfeccionar los modelos de riesgo, mejorar la correlación entre los eventos y sus impactos reales, optimizar los procesos de suscripción y facilitar el diálogo con los reguladores, especialmente en mercados con gran potencial de crecimiento como Latinoamérica.
Según explicó Carmona, para gobiernos y grandes corporaciones los seguros paramétricos representan una fuente de capital puente capaz de proporcionar recursos inmediatos en situaciones de emergencia, mientras que el seguro indemnizatorio tradicional continúa desempeñando un papel fundamental en la financiación de la recuperación y reparación de daños a medio y largo plazo.
Fuente: Capital Radio
Enlace: https://www.capitalradio.es/audio/6a217e15e478dad6609fea30/144404254
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