Creado por el programa de innovación de la compañía, el nuevo modelo de protección de proyectos de reforestación y regeneración natural busca llenar un vacío en el mercado de carbono. En medio del debate global sobre acciones urgentes para frenar el cambio climático, el Seguro MAPFRE anunció, durante su participación en la COP30, celebrada en Belém (PA), un nuevo modelo de seguro ambiental destinado a proteger proyectos forestales y garantizar la estabilidad de los programas de créditos de carbono en Brasil.
La nueva solución, inédita en el mercado asegurador, protege áreas de restauración y reforestación contra incendios, garantizando la restauración de la vegetación nativa y el mantenimiento de la capacidad de secuestro de carbono de los árboles, instrumento considerado estratégico para dar confianza al avance de la bioeconomía y del mercado de carbono en el país.
La nueva solución, denominada "Biosseguro", fue ideada por el programa interno de innovación de la aseguradora en Brasil, que conecta equipos técnicos, expertos en medio ambiente y ejecutivos de negocios. La iniciativa refleja el posicionamiento ASG (Medio Ambiente, Sostenibilidad y Gobernanza) de MAPFRE, que ha buscado ampliar su gama de productos con impacto socioambiental positivo y potencial de escalabilidad. El principal diferenciador del producto es su enfoque en el valor ambiental del bosque, en lugar de en el potencial de explotación económica de la madera, como es el caso de los seguros forestales tradicionales, garantizando que los proyectos de restauración sin fines comerciales puedan recuperarse tras eventos extremos y mantener su capacidad de generar créditos de carbono. La cobertura incluye desde los costes de replantación hasta la recuperación de la función ecológica de la zona, con atención a los criterios técnicos y legales vinculados a la certificación de los créditos. "Cada vez hay más consenso en que la restauración forestal será un factor determinante para alcanzar los objetivos climáticos. Pero esto requiere previsibilidad para quienes financian y llevan a cabo los proyectos. Nuestro papel es ofrecer instrumentos que garanticen la continuidad y la credibilidad, incluso ante acontecimientos extremos. El bioseguro responde a esta necesidad, que era un hueco latente en el mercado", afirma Fátima Lima, responsable de sostenibilidad de MAPFRE.
Seguridad para los inversores medioambientales
La iniciativa refleja el posicionamiento ESG (Environmental, Sustainability and Governance) de MAPFRE, que ha buscado ampliar su oferta de productos con impacto socioambiental positivo y potencial de escalabilidad. El principal diferenciador del producto es su enfoque en el valor ambiental del bosque, más que en el potencial de explotación económica de la madera, como es el caso de los seguros forestales tradicionales, garantizando que los proyectos de restauración sin fines comerciales puedan recuperarse tras eventos extremos y mantener su capacidad de generar créditos de carbono. La cobertura incluye desde los costes de replantación hasta la recuperación de la función ecológica de la zona, con atención a los criterios técnicos y legales vinculados a la certificación de los créditos. "Cada vez hay más consenso en que la restauración forestal será un factor determinante para alcanzar los objetivos climáticos. Pero esto requiere previsibilidad para quienes financian y llevan a cabo los proyectos. Nuestro papel es ofrecer instrumentos que garanticen la continuidad y la credibilidad, incluso ante acontecimientos extremos. El bioseguro responde a esta necesidad, que era un hueco latente en el mercado", afirma Fátima Lima, responsable de sostenibilidad de MAPFRE.
Seguridad para los inversores ambientales El nuevo proyecto de MAPFRE dialoga directamente con los esfuerzos de autoridades y empresas globales para estructurar el mercado regulado y fortalecer el segmento voluntario, aumentando las inversiones en restauración y conservación ecológica. MAPFRE ve en este movimiento una oportunidad para que el sector asegurador gane relevancia como mecanismo de confianza, transparencia e integridad ambiental.
Según la empresa, el seguro se estructuró sobre la base de parámetros técnicos alineados con las mejores prácticas del mercado y los requisitos reglamentarios ambientales de Brasil. El contrato exige documentación y un inventario forestal que compruebe el potencial de secuestro de carbono, lo que refuerza la integridad de los proyectos asegurados. Para el gerente de seguros rurales de MAPFRE, Fabio Damasceno, el lanzamiento forma parte de la estrategia de la compañía para desarrollar soluciones de seguros diseñadas para la nueva economía verde. "Construir un marco de garantías y seguros ambientales es cada vez más crucial para aumentar la credibilidad y liquidez del mercado de carbono.
Se trata de un producto que considera el bosque como un activo medioambiental estratégico. Por eso, nuestra propuesta es ofrecer a inversores y productores rurales la seguridad que necesitan para mantener los proyectos forestales, incluso ante eventos climáticos severos que puedan poner en riesgo tanto el impacto ambiental como el retorno financiero de estas iniciativas", explica. MAPFRE tiene previsto ofrecer inicialmente el Bioseguro a empresas y propietarios rurales con proyectos medioambientales estructurados y un inventario de carbono, con potencial para ampliarse a medida que avance el mercado regulado y se adopten nuevas herramientas de seguimiento y certificación.
Fuente: Comprer Rural
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