Gracias a la inteligencia artificial de Solera, la escala, la precisión y la rapidez marcan ahora el rumbo del desarrollo empresarial y la competitividad en un contexto de expectativas cada vez más altas.
Impulsadas por una combinación de datos, automatización e inteligencia artificial, las compañías de seguros han abandonado los modelos tradicionales en la gestión de siniestros y han avanzado hacia un funcionamiento más digital e integrado. No es solo una cuestión de tecnología. La transformación responde, sobre todo, a un nuevo tipo de consumidor más digital, que espera la misma agilidad y transparencia que ya ha experimentado en plataformas de otros sectores.
En este contexto, las aseguradoras se ven obligadas a optimizar los procesos de principio a fin, reduciendo plazos que antes llevaban días a unos pocos minutos, con mayor consistencia y precisión en las decisiones.
Es en este movimiento donde se posiciona Solera. Presente en 120 países, con un 60 % de cuota de mercado global, la empresa procesa diariamente un millón de siniestros, lo que supone alrededor de dos millones de piezas. Un trabajo de esta envergadura se beneficia de la conexión entre datos, software e inteligencia artificial para revolucionar la gestión de siniestros. «No se trata solo de digitalizar los procesos existentes, sino de diseñar la lógica de funcionamiento basada en datos, lo que permite tomar decisiones más rápidas y precisas a lo largo de todo el proceso del siniestro», afirma Marcelo Picolo, director ejecutivo de Solera en Sudamérica.
Precisión y control en la gestión de siniestros
En la práctica, esto se traduce en una mayor precisión en la evaluación de daños, el control de costes y la reducción de plazos, creando una nueva experiencia para un cliente más digital.
El impacto va más allá de la eficiencia operativa. El siniestro, tradicionalmente considerado un centro de costes, pasa a influir directamente en la experiencia del cliente y, por consiguiente, en la competitividad del negocio. «Cuando se reduce el tiempo, se elimina el trabajo repetido y se aumenta la productividad, el impacto no es solo financiero. Se cambia la percepción de valor del cliente en un momento crítico del proceso de la siniestralidad. Esto se convierte en una ventaja competitiva para la aseguradora que consiga transformar el modelo de negocio», afirma Picolo.
En Brasil, donde el avance es acelerado, el panorama combina decisiones complejas con la necesidad de una adopción consistente de la tecnología. El resultado, contando con la colaboración de Solera, es la consolidación de un nuevo estándar en el sector de los seguros, en el que los datos, la automatización y la inteligencia artificial dejan de ser un apoyo y pasan a formar parte de la base de la operación.
«No tiene sentido añadir tecnología solo para seguir una tendencia del mercado», concluye el director de Solera. «Lo que estamos permitiendo con la IA es tomar decisiones precisas, con mayor rapidez y coherencia. Quien lo haga de forma estructurada operará a otro nivel en los próximos años.»
Fuente: CQCS
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