Con las primas de los seguros de daños y de personas registrando un crecimiento nominal del 7,28 % en 2025, el sector busca en los medios de pago digitales una forma de reducir las dificultades en el cobro y evitar la cancelación de pólizas por impago, según valora Multipagamentos
El mercado de seguros brasileño sigue en expansión, pero se enfrenta a un reto silencioso: el impago de la prima mensual que conduce a la cancelación de la póliza, a menudo sin que el asegurado se dé cuenta de que ha perdido la cobertura. A medida que Pix, las tarjetas y los pagos sin contacto sustituyen al boleto en el día a día del consumidor, el sector comienza a adoptar estos mismos medios para que los pagos recurrentes sean más sencillos y seguros. Según la Asociación Brasileña de Empresas de Tarjetas de Crédito y Servicios (Abecs), los pagos por contacto representaron el 73,6 % de todas las compras con tarjeta en Brasil en 2025, frente al 5,4 % registrado en diciembre de 2020.
El crecimiento del sector refuerza la importancia de garantizar la continuidad de los contratos. Los datos de la Superintendencia de Seguros Privados (Susep) muestran que los seguros de daños y de personas acumularon unos ingresos de 202 280 millones de reales en los primeros once meses de 2025, lo que supone un crecimiento nominal del 7,28 % con respecto al mismo periodo de 2024. El seguro de vida destacó con un aumento del 12,35 % en términos nominales durante ese periodo. En este contexto de expansión, mantener al asegurado al corriente de pago se ha convertido en algo tan estratégico como captarlo: el impago de la prima puede suspender la cobertura y, si persiste durante 30 días, dar lugar a la resolución del contrato, dejando al cliente desprotegido precisamente en el momento en que más necesitaría el seguro.
La digitalización de los medios de pago ofrece una respuesta directa a este problema. El Pix, que representó el 54,7 % de todas las transacciones de pago en Brasil en el segundo semestre de 2025, según el Banco Central, ya está presente en las corredurías y las aseguradoras como alternativa al boleto, con confirmación instantánea y disponible las 24 horas del día. En el caso de los ramos de seguros más extendidos, como los de vida, accidentes personales y asistencia, la agilidad en el pago puede ser determinante para la formalización y el mantenimiento de la póliza, especialmente entre los colectivos que no disponen de tarjeta de crédito o tienen dificultades con el boleto bancario.
«En los seguros, la protección solo existe mientras el pago esté al día. Cualquier contratiempo a la hora de pagar la prima pone en riesgo la cobertura», afirma Rodrigo Graça de Melo, vicepresidente de productos y negocios de Multipagamentos. «Cuando el asegurado puede abonar o renovar la prima en cuestión de segundos, a través del móvil, sin depender de un recibo de pago ni de una sucursal bancaria, la continuidad de la póliza deja de ser un problema operativo y pasa a ser automática».
La próxima frontera es la recurrencia automatizada. El Pix Automático, lanzado por el Banco Central en junio de 2025, permite el cargo automático de importes periódicos con una única autorización del pagador, un modelo especialmente adecuado para los seguros, donde el cobro mensual de la prima es, por naturaleza, recurrente. Con esta función, la aseguradora programa el cobro y el importe se carga en la fecha de vencimiento, sin que el asegurado tenga que intervenir manualmente, lo que elimina el riesgo de olvido que hoy en día genera gran parte de las cancelaciones por impago. Para los corredores, la facilidad de pago también se convierte en un argumento comercial: la experiencia de contratación y mantenimiento sin complicaciones favorece la fidelización.
«El Pix Automático es especialmente relevante para el sector de los seguros porque resuelve precisamente el punto más débil de la cadena: la periodicidad del pago», explica el ejecutivo. «Con una única autorización, la prima se carga cada mes en la fecha prevista, sin que el asegurado tenga que acordarse, sin boleto que pagar y sin riesgo de perder la cobertura por un descuido. Es un cambio sencillo que tiene un impacto directo en la siniestralidad y en la previsibilidad de los ingresos de las aseguradoras».
La adopción de medios digitales en el sector también abre la puerta a nuevos perfiles de asegurados. Con Pix, las personas que no tienen tarjeta de crédito pasan a tener acceso a productos que antes dependían exclusivamente del pago a plazos con tarjeta o del recibo bancario. La combinación de contratación digital, pago instantáneo y recurrencia automatizada empieza a dar forma a un nuevo estándar para el mercado: el seguro como servicio de suscripción, con la misma fluidez que las plataformas de streaming o los gimnasios digitales.
«El sector de los seguros avanza hacia el mismo modelo que ya ha transformado servicios como la educación, la sanidad y las telecomunicaciones: el pago debe ser invisible para que se perciba la protección», concluye Rodrigo Graça de Melo. «Las aseguradoras y las corredurías que simplifican el pago ganan en retención, reducen las bajas y amplían el acceso a nuevos públicos. La digitalización de los medios de pago no es una tendencia del futuro, ya es una ventaja competitiva en el presente».
Fuente: Segs
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