Tres de cada 10 pólizas en los ramos de autos y daños están en manos de mujeres, lo que evidencia una brecha estructural en protección financiera, frente a los tres de cada cuatro contratadas por hombres, reveló HDI Seguros México.
De acuerdo con la compañía de seguros, en México solo el 30 por ciento de las pólizas patrimoniales (autos y daños) están en manos de mujeres; específicamente, el 33.53 por ciento en autos y el 29.94 por ciento en daños, mientras que siete de cada 10 permanecen concentradas en hombres.
No obstante, precisó la aseguradora, la siniestralidad no explica esta brecha, --en daños, la incidencia femenina es de 27.77 por ciento, por debajo del 29.85 por ciento en hombres--, lo que evidencia un reto estructural en acceso a protección financiera y en cultura de previsión como componente de la autonomía económica.
“Aunque las mujeres participan menos en la contratación de pólizas patrimoniales, su nivel de siniestralidad no es mayor, y en el caso de daños, es inferior. La diferencia, entonces, no está en la exposición al riesgo, sino en el acceso y la incorporación a mecanismos formales de protección.
“Cuando observamos que siete de cada 10 pólizas están en manos de hombres, pero la siniestralidad femenina es similar o menor, estamos frente a una brecha estructural de aseguramiento”, afirmó Karina Serrano, gerente de cultura y talento en HDI Seguros México. “La autonomía económica no solo depende de generar ingresos, sino de contar con herramientas que permitan absorber un imprevisto sin comprometer el patrimonio”, enfatizó.
Especialistas del sector coinciden en que la inclusión financiera suele medirse en términos de cuentas bancarias o acceso a crédito, dejando fuera un componente clave: la previsión. Sin cobertura, un accidente vehicular o un daño patrimonial puede traducirse en desembolsos que afectan directamente la estabilidad económica de los hogares. Sin embargo, la brecha de protección no se limita a los bienes materiales, sino que se extiende a la planeación de vida.
Para la industria, el desafío no es únicamente ampliar la oferta de productos, sino fortalecer la cultura de prevención y la planeación patrimonial, particularmente en segmentos donde la brecha es evidente. “La equidad económica también se construye desde la previsión. Integrar la protección financiera en las decisiones de largo plazo es una condición necesaria para fortalecer la resiliencia económica”, aseveró Serrano.
Fuente: Jornada
Proveemos información Técnica y Financiera del Mercado Asegurador