La industria de los seguros atraviesa una transformación acelerada rumbo a 2026, impulsada por la adopción tecnológica, el contexto inflacionario, los cambios fiscales y una profunda brecha generacional en los hábitos de consumo. En este escenario, el modelo insurtech se consolida como una de las principales respuestas del sector para mantenerse competitivo y relevante.
Andrés Ramírez Sánchez, CEO y cofundador de Zebra Insurtech, señala que la tecnología será un factor decisivo para la sostenibilidad de las aseguradoras en los próximos años. “La digitalización de procesos, el uso de inteligencia artificial, automatización y plataformas tecnológicas permite reducir los costos de operación de una aseguradora entre un 35 y 45 por ciento, algo fundamental en un entorno de presión inflacionaria y ajustes fiscales que encarecen la operación tradicional”, afirma.
De acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), los gastos administrativos representan uno de los principales retos del sector, particularmente en un contexto donde la inflación impacta tanto en primas como en siniestros. A esto se suma la necesidad de adaptarse a nuevas disposiciones fiscales que obligan a las empresas a ser más eficientes y transparentes.
Entre las principales tendencias para 2026 destacan los autocomparadores de seguros, plataformas digitales que permiten a los usuarios analizar precios, coberturas y condiciones en tiempo real. Estas herramientas no solo fomentan la competencia, sino que responden a una demanda creciente de inmediatez y claridad por parte de los consumidores.
No obstante, el sector enfrenta una coyuntura compleja en términos generacionales. Rodrigo Fernández, cofundador de Zebra Insurtech, explica que existe una desconexión clara entre los productos tradicionales y los hábitos actuales de consumo. “Las nuevas generaciones, que están completamente adaptadas a la tecnología, no buscan seguros porque los perciben como planes a muy largo plazo. No ven el futuro con claridad, no piensan en ahorrar ni en soluciones como los seguros; su prioridad está en el disfrute diario”, señala.
En contraste, agrega Fernández, “las personas más maduras que sí quieren un seguro muchas veces no están familiarizadas con la tecnología o no confían plenamente en ella, por lo que prefieren ahorrar o invertir por otros medios. Este choque generacional es uno de los grandes debates que hoy enfrenta la industria”.
Pese a este reto, también existen coyunturas favorables. Andrés Ramírez destaca que los seguros han comenzado a adaptarse a las nuevas necesidades de consumo.
“Hace algunos años era impensable asegurar un teléfono celular, una bicicleta o contratar garantías extendidas de forma simple y digital. Hoy estos productos son parte fundamental del crecimiento del sector, porque responden a riesgos cotidianos y concretos”, explica.
Otro factor clave para 2026 será el Mundial de Futbol, que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá. Según estimaciones de organismos turísticos y del comité organizador, México podría recibir cerca de 5 millones de visitantes, quienes requerirán seguros de viaje, gastos médicos y cobertura ante cualquier inconveniente. Además, muchos mexicanos viajarán a Estados Unidos o Canadá y necesitarán soluciones ágiles para estar asegurados en el extranjero, un terreno fértil para plataformas tecnológicas.
A este escenario se suma la posibilidad —aún no confirmada— de una eventual visita del Papa a México, lo que podría detonar un importante flujo de peregrinos y turismo religioso, incrementando la demanda de seguros temporales y de asistencia.
En conjunto, estas variables colocan a la tecnología como el eje central del futuro de los seguros. La capacidad de ofrecer productos flexibles, accesibles y digitales será determinante para cerrar la brecha generacional, responder a los cambios económicos y capitalizar las grandes oportunidades que se perfilan rumbo a 2026.
Fuente: Edomex al Día
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