La catástrofe medioambiental ocurrida en mayo en Rio Grande do Sul ha puesto de manifiesto la necesidad de reforzar las infraestructuras brasileñas. La Confederación Nacional de Seguros (CNseg) e ICLEI, organización mundial que reúne a gobiernos locales y subnacionales comprometidos con el progreso sostenible, han firmado un acuerdo para crear un seguro que proteja las estructuras urbanas de los impactos climáticos.
El último Boletín de Catástrofes, publicado el 14 de junio por la Confederación Nacional de Municipios (CNM), contabiliza daños relacionados con obras de infraestructura en el estado por valor de 1.800 millones de reales. Dyogo Oliveira, Presidente de la CNseg, explica que este seguro se inspiró en la experiencia de otros países que lo tienen implantado, ya que algunos países de América Latina ya cuentan con programas similares, como México.
"Brasil no tiene ningún programa de seguros para infraestructuras públicas. El ICLEI, reconociendo esta carencia, se acercó a nosotros y aceptamos abrazar la idea de desarrollar este producto también aquí", dice. "El proyecto aún está en las primeras etapas de discusión, pero tengo la esperanza y el optimismo de que lo concluiremos con definiciones importantes", añade.
Consolidado en Japón, donde se contratan seguros para reconstruir carreteras y autopistas en caso de catástrofe, el proyecto modelo se probará inicialmente en Belo Horizonte, Salvador y Recife. "Tenemos que evaluar los riesgos para implantar el programa en otras regiones de Brasil. La tragedia de Rio Grande do Sul podría alertar a los gobiernos de que los daños a las infraestructuras públicas pueden ser muy grandes, a menudo más allá de lo que se puede hacer con dinero público", concluye.
Fuente: Segs
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