Fuente: Portafolio
IA, envejecimiento, salud, turismo y recuperación de Venezuela son escenarios que están cambiando necesidades.
El sector asegurador enfrenta un escenario en el que los riesgos tradicionales permanecen, pero aparecen nuevas necesidades de protección asociadas con digitalización, envejecimiento de la población, transformación del sistema de salud, cambio climático y recuperación de mercados como Venezuela.
Durante el conversatorio 'Los seguros y las oportunidades del futuro', realizado en el marco de la Convención Nacional de Seguros, representantes de los sectores financiero, salud, turismo y Venezuela expusieron los cambios que están modificando la actividad aseguradora y los espacios que pueden abrirse para la industria.
Uno de los temas transversales fue la inteligencia artificial, que fue abordada tanto como una herramienta para mejorar la eficiencia como un factor que plantea nuevos retos para la regulación, la supervisión y la relación con los clientes.
Un sector financiero con nuevos competidores
Gerardo Hernández, presidente del Banco AV Villas, señaló que el sector financiero está entrando en un entorno de mayor competencia, impulsado por la digitalización y la aparición de nuevos participantes.
Entre ellos mencionó las fintech, los neobancos, las grandes empresas tecnológicas que empiezan a ofrecer servicios financieros y las entidades que participan en el denominado shadow banking.
Hernández citó el último reporte de estabilidad financiera del Banco de la República, según el cual 17% de la cartera de crédito de los colombianos ya es otorgada por entidades diferentes a las instituciones financieras reguladas. También señaló que los desembolsos de las fintech crecieron cerca de 35% en el último año.
A esto se suman los pagos inmediatos, el open finance, las monedas digitales, los stablecoins y la tokenización, fenómenos que, según el exsuperintendente, están llevando a los bancos centrales a discutir cómo enfrentar los cambios en la política monetaria y cambiaria.
Para Hernández, este escenario también exige modificar la forma en que se supervisa al sector financiero. La supervisión basada en riesgos, dijo, tendrá que considerar entidades y modelos de negocio distintos a los del pasado, incluyendo mayores riesgos operativos y aquellos derivados de la facilidad con la que hoy se realizan transacciones a escala global.
En este contexto, la inteligencia artificial aparece como una herramienta de eficiencia. Hernández consideró que no necesariamente representa una amenaza para el sector financiero, sino una oportunidad para mejorar los servicios y el manejo de información.
Sin embargo, planteó que la tecnología no elimina la necesidad del componente humano. En su intervención señaló que los clientes seguirán teniendo necesidades que requieren atención personal, particularmente cuando se presentan problemas o situaciones que demandan acompañamiento.
Salud: pasar de cubrir eventos a gestionar riesgos
En el sector salud, Augusto Galán, director del centro de pensamiento Así Vamos en Salud, señaló que el envejecimiento de la población está modificando los riesgos que deben ser atendidos.
El aumento de la expectativa de vida, explicó, trae consigo una mayor presencia de enfermedades crónicas, nuevas tecnologías y mayores expectativas de la población, factores que también tienen efectos sobre los costos del sistema de salud.
Desde esta perspectiva, Galán planteó que los seguros pueden tener un papel complementario frente al Estado, particularmente en prevención, gestión del riesgo, salud mental, atención durante la trayectoria de vida, cuidado y protección financiera.
Una de las transformaciones que identificó es pasar de un modelo centrado en cubrir eventos a uno que acompañe de manera continua a las personas.
“Hay que acompañar continuamente”, fue una de las ideas centrales de su intervención, al señalar que el seguro puede intervenir antes de que se materialicen determinados riesgos y hacer seguimiento a las condiciones de salud de las personas.
La salud mental también aparece como un espacio de desarrollo. Galán señaló que es necesario diferenciar la enfermedad mental de la preservación de condiciones de salud mental y planteó que fenómenos como la ansiedad pueden ser objeto de prevención, tratamiento y aseguramiento.
También destacó el espacio que existe alrededor del cuidado y de los cuidadores, así como la posibilidad de combinar productos de salud con vida, dependencia, ahorro o renta.
El objetivo, explicó, no debería limitarse a pagar más servicios médicos, sino a generar más salud, autonomía y protección durante una mayor parte de la vida.
El punto de partida es la confianza. Las agencias de viajes funcionan como intermediarias entre los viajeros y proveedores como hoteles, aerolíneas y operadores, y en ese proceso aparecen riesgos relacionados con cancelaciones, imprevistos y asistencia durante los viajes.
Cortés señaló que existe una oportunidad para desarrollar productos dirigidos específicamente a las agencias de viajes y operadores turísticos.
Entre las necesidades mencionó la responsabilidad civil profesional y contractual. También planteó un vacío relacionado con las situaciones en las que una aerolínea quiebra y las agencias quedan expuestas frente a los recursos asociados a los servicios contratados.
Anato cuenta con alrededor de 700 agencias de viajes, mientras que en Colombia existen cerca de 12.000 registros de agencias. De estas, unas 350 tienen código IATA, que les permite emitir tiquetes nacionales e internacionales, según explicó Cortés.
La dirigente gremial planteó que el siguiente paso es que aseguradoras, corredores y empresas del sector turístico trabajen en identificar las necesidades específicas de cada segmento y desarrollar productos ajustados a esos riesgos.
El cambio climático también está modificando la actividad turística. Cortés señaló que existe una mayor demanda por destinos de naturaleza y turismo sostenible y que la tecnología puede ayudar a administrar la capacidad de carga de los destinos para evitar su saturación.
Venezuela y el mapa de nuevos riesgos
El escenario venezolano fue abordado por Alessia Rodríguez, CEO de Inclusion Consulting, quien señaló que la recuperación del país puede generar nuevas necesidades de protección a medida que regresen inversiones y se reactiven sectores como petróleo, gas y otras actividades productivas.
Rodríguez planteó que Venezuela tiene activos importantes, pero que su recuperación requiere reconstruir instituciones, atraer capital y resolver problemas de infraestructura y servicios, entre ellos la electricidad.
En materia de seguros, señaló que la recuperación de actividades económicas implica también ampliar el mapa de riesgos que necesita protección.
Entre los espacios que identificó están el sector petrolero, el gas, la salud, la seguridad social y otros sectores vinculados con la recuperación económica. También destacó la necesidad de recuperar la relación con el mercado reasegurador internacional y combinar capacidad local e internacional.
La salud aparece nuevamente como uno de los principales espacios. Rodríguez señaló que cerca de dos terceras partes de las primas del sector asegurador venezolano están concentradas en salud, mientras que solo entre 6% y 7% de la población está asegurada, de acuerdo con las cifras expuestas durante su intervención.
También mencionó la necesidad de desarrollar soluciones de seguridad social y previsión frente a una población cuya estructura demográfica se ha modificado por la migración.
La discusión sobre la inteligencia artificial
El conversatorio terminó con una discusión sobre el impacto de la inteligencia artificial en los negocios y en la relación con los clientes.
Los panelistas coincidieron en que la tecnología puede convertirse en una herramienta para mejorar procesos, pero señalaron la importancia de mantener el componente humano.
Cortés sostuvo que el turismo es una actividad en la que la interacción personal continúa teniendo peso, aunque reconoció que las agencias ya utilizan inteligencia artificial para acelerar procesos y llegar a los clientes.
Rodríguez, por su parte, planteó que en Venezuela será especialmente importante combinar la eficiencia tecnológica con la conexión humana, debido a que existe una población que todavía necesita desarrollar mayor experiencia con los seguros.
Galán señaló que la inteligencia artificial puede ser una herramienta importante en medicina, pero sostuvo que el componente humano no puede desaparecer de la atención.
Para Hernández, la tecnología representa una oportunidad de eficiencia y de mejor servicio financiero. En su intervención destacó que la industria puede aprovechar la inteligencia artificial sin perder de vista que sus clientes son personas con necesidades particulares.
El debate también puso sobre la mesa la necesidad de regulación y de preservar el pensamiento crítico frente al uso de estas herramientas, particularmente entre las nuevas generaciones.
Fuente: Portafolio
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