Fuente: OEM
El INAH realizará una visita al inmueble histórico para conciliar los montos de reparación tras los desprendimientos causados por la humedad extrema
Las lluvias que han afectado a distintos puntos del país han saturado la atención de la aseguradora contratada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), situación que retrasó la inspección de los daños registrados en un templo histórico de Rodeo.
El director del INAH en Durango, Jorge Antonio Reyes Valdez, informó que ya se cuenta con fotografías del inmueble, en las que se observa el desprendimiento de parte de un muro, pero será necesario realizar una visita presencial para determinar la magnitud de la afectación y establecer el costo de reparación.
Explicó que los monumentos históricos de propiedad federal cuentan con un seguro contratado a nivel nacional para atender daños ocasionados por fenómenos como las lluvias, sin embargo, en esta ocasión la cantidad de reportes generados por el temporal ha provocado un retraso en la atención. “Tenemos un reporte de daño en el templo de Rodeo, tuvimos un desprendimiento de un pedazo de muro, ya vi las fotos y obviamente fue a causa de la humedad y de las lluvias torrenciales que hemos tenido”, apuntó.
Una vez realizada la inspección, el INAH elaborará su propio diagnóstico y estimación del costo de los trabajos, mientras que la aseguradora realizará una valoración independiente. Ambos montos deberán conciliarse para determinar los recursos destinados a la reparación.
El funcionario agregó que el templo de Rodeo ya había tenido intervenciones anteriores relacionadas con afectaciones por lluvias, aunque precisó que otra de las intervenciones mencionadas por la Arquidiócesis correspondió a una escultura y no a la estructura del inmueble. Dicha pieza también fue restaurada mediante el seguro.
Reyes Valdez aclaró además que el mantenimiento cotidiano de los templos corresponde a quienes los tienen bajo custodia, por lo que entre las principales acciones preventivas se encuentra mantener limpios los techos y las bajadas de agua. “No sabemos qué pasó en este caso, no hay que adelantar conclusiones. Pero ellos son los custodios”, puntualizó.
En Durango existen más de mil monumentos históricos y en la capital se concentran más de 800, por lo que el INAH advirtió que resulta imposible mantener una vigilancia permanente de cada inmueble, por ello, los responsables deben reportar oportunamente cualquier daño para que el instituto pueda intervenir y, cuando corresponda, autorizar y supervisar los trabajos.
En materia de autorizaciones para intervenir estructuralmente, durante 2024 se registraron 108, de las cuales 33 correspondieron a intervenciones en monumentos históricos; en 2025 fueron 75 autorizaciones, con 28 relacionadas con estos inmuebles, mientras que en lo que va de 2026 suman 81, de las cuales 19 corresponden a monumentos históricos.
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