El riesgo climático se ha convertido en un factor que las compañías de seguros deben considerar cada vez más en sus decisiones de negocio, ante el aumento en la frecuencia e intensidad de fenómenos climáticos y la concentración de personas, infraestructura y activos en zonas urbanas, señala un estudio de Capgemini.
El informe Principales tendencias en el sector de los seguros en 2026 advierte que los modelos tradicionales de evaluación enfrentan dificultades para reflejar la evolución de estos fenómenos, debido a la falta de datos climáticos detallados y con capacidad de anticipar escenarios.
De acuerdo con el estudio, 70% de la población mundial vivirá en centros urbanos para 2050, lo que implica una mayor concentración de personas y bienes en zonas expuestas a distintos eventos climáticos.
En América Latina, esta situación adquiere relevancia ante el aumento en la frecuencia e intensidad de fenómenos hidrometeorológicos, que representa una presión adicional para la evaluación de riesgos y la capacidad de respuesta de las aseguradoras.
“La resiliencia climática ya no es un diferenciador competitivo: es una condición de viabilidad para el negocio asegurador”, señaló Ricardo Acacio, líder del sector de Seguros para Capgemini en la región Norte de Latinoamérica.
Al mismo tiempo, las compañías enfrentan dificultades para modernizar las herramientas con las que analizan estos riesgos. El 70% de las aseguradoras identifica la calidad e integridad de los datos como su principal desafío, mientras que 72% considera que la integración con sistemas heredados representa una barrera importante para la innovación.
Además, 56% de los suscriptores todavía utiliza documentos PDF y hojas de cálculo para evaluar riesgos complejos. A su vez, la mitad de las compañías reconoce estar rezagada en la modernización de sus plataformas.
Ante este panorama, la inteligencia artificial generativa comienza a incorporarse en distintas áreas del sector. El estudio señala que 49% de las aseguradoras ya la implementó total o parcialmente, mientras que 46% identifica la evaluación y el perfilamiento de riesgos como las áreas donde puede aportar mayores beneficios.
La relación con los clientes también podría cambiar a partir del uso de datos. Según el estudio, 60% de los consumidores está dispuesto a compartir información personal a cambio de obtener coberturas adaptadas a su perfil de riesgo.
Capgemini cita el caso de una aseguradora de daños en Estados Unidos que integró información de propiedades procedente de distintas fuentes con datos de terceros para desarrollar análisis geoespaciales. El ejercicio permitió identificar exposiciones relacionadas con terremotos e incendios forestales que no habían sido detectadas previamente y que representaban varios millones de dólares.
El estudio también señala que la transformación del sector ocurre en un contexto marcado por la inflación, las tasas de interés y el aumento en los costos de las reclamaciones. En consecuencia, las aseguradoras enfrentan el reto de fortalecer sus capacidades tecnológicas y de análisis de riesgos mientras mantienen la rentabilidad del negocio.
“La capacidad de incorporar datos climáticos en tiempo real será uno de los factores que definan qué aseguradoras podrán seguir creciendo de forma rentable en los próximos años y cuáles enfrentarán mayores desafíos para sostener su competitividad”, afirmó Acacio.
Fuente: Líder Empresarial
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