El superintendente de la SBS, Sergio Espinosa, afirmó que el open banking y el open finance representan la segunda gran revolución del sistema financiero, después de la interoperabilidad de pagos liderada por el BCRP.
En el marco del Programa Especializado para la Alta Dirección, organizado por la Federación Peruana de Cajas Municipales de Ahorro y Crédito (Fepcmac), el superintendente de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), Sergio Espinosa, ofreció una exposición centrada en el tema “Regulación que transforma: Desafíos y estrategias”, en la que abordó las perspectivas regulatorias, los retos estructurales del sistema microfinanciero y, especialmente, el papel que pueden asumir las cajas municipales para liderar la adopción de datos abiertos y finanzas abiertas en beneficio del cliente.
SBS expone la hoja de ruta y principios del modelo de finanzas abiertas
Durante su presentación, Espinosa subrayó que el sistema microfinanciero peruano, y en particular las cajas municipales, ha atravesado un periodo complejo entre los años 2020 y 2024, marcado por los efectos de la pandemia y la desaceleración económica. No obstante, destacó que el sector ha iniciado una etapa de recuperación relevante, aunque aún enfrenta desafíos importantes que exigirán inversiones, innovación y decisiones estratégicas para sostener su competitividad en el tiempo.
El rol clave de las cajas municipales en la competencia financiera
El superintendente puso énfasis en el papel fundamental que cumplen las cajas municipales dentro del sistema financiero peruano. Frente a la percepción generalizada de que el mercado financiero está altamente concentrado en pocos bancos, Espinosa señaló que esta visión cambia cuando se analiza el segmento de las micro y pequeñas empresas y de las personas naturales. En estos nichos, la participación de las entidades microfinancieras es elevada y la competencia es intensa.
Esta competencia, explicó, beneficia directamente a los usuarios al generar mejores condiciones, pero también impone mayores exigencias a las entidades, que ya no solo compiten a través de la presencia física, sino mediante herramientas digitales que permiten a nuevos actores operar sin necesidad de una red extensa de agencias. Este nuevo entorno obliga a las cajas a invertir no solo en capital, sino también en conocimiento, tecnología y capacidades digitales.
Identidad regional, inclusión y sensibilidad económica
Espinosa destacó además la fuerte identidad regional de las cajas municipales, una característica que pudo constatar durante sus visitas a distintas regiones del país. Según explicó, las cajas son percibidas como parte de la comunidad, con un sentido de pertenencia similar al de un equipo de fútbol local. Esta cercanía genera una base de clientes leales, siempre que las condiciones ofrecidas sean competitivas.
Asimismo, recordó que el sector microfinanciero es particularmente sensible a los ciclos económicos y a los choques externos, dado que atiende a los segmentos más vulnerables de la población. En ese contexto, resaltó el valor del rol social de las cajas municipales, cuyas utilidades no solo tienen un fin empresarial, sino también un impacto directo en el financiamiento de obras y servicios de interés público en las localidades donde operan.
Eficiencia, escala e innovación como retos estructurales
Uno de los puntos críticos abordados fue el nivel de eficiencia operativa de las cajas municipales. El superintendente reconoció que los gastos administrativos son relativamente altos frente a los bancos, en parte por problemas de escala. Sin embargo, planteó este escenario como una oportunidad para mejorar la eficiencia, generar mayores utilidades y reinvertir en tecnología e innovación.
En este sentido, señaló que las alianzas estratégicas y, en algunos casos, las fusiones, pueden convertirse en herramientas válidas para enfrentar los retos que impone la escala, especialmente ante el nivel de inversiones que demandará el nuevo entorno digital. También subrayó la importancia de fortalecer el soporte patrimonial, considerando que, a diferencia de las empresas privadas, las cajas municipales no cuentan con accionistas capaces de inyectar capital de manera inmediata en situaciones de crisis.
Sandbox regulatorio y apertura a nuevas ideas
Espinosa explicó que la SBS ha flexibilizado el acceso al sandbox regulatorio, concebido como un espacio controlado para probar productos, servicios o modelos de negocio innovadores antes de su regulación definitiva. Esta herramienta permitirá que tanto entidades reguladas como no reguladas, incluidas fintechs, puedan desarrollar pilotos con riesgos acotados.
El objetivo, afirmó, es no cerrar la puerta a nuevas ideas de manera anticipada, especialmente aquellas orientadas a la inclusión financiera. En ese marco, mencionó la posibilidad de diseñar soluciones para personas que quedaron excluidas del sistema financiero tras la pandemia, permitiéndoles reengancharse bajo esquemas controlados y sostenibles.
Finanzas abiertas, la próxima gran transformación del sistema financiero
Uno de los ejes centrales de la exposición fue el desarrollo de las finanzas abiertas y el open banking, que Espinosa calificó como la potencial segunda gran revolución del sistema financiero, después de la interoperabilidad de pagos impulsada por el Banco Central de Reserva del Perú.
Explicó que las finanzas abiertas buscan dar valor a la información financiera de los usuarios, reconociendo que los datos pertenecen a las personas y no a las entidades financieras. Bajo este esquema, los clientes podrán autorizar de manera expresa y específica el acceso a su información, permitiendo que otras entidades les ofrezcan mejores condiciones de productos y servicios financieros.
Como ejemplo, relató el caso de un usuario en Chile que logró reducir en tres puntos porcentuales la tasa de su crédito hipotecario gracias al uso de finanzas abiertas. En este modelo, destacó, el principal beneficiado es el cliente, aunque también se generan oportunidades para entidades medianas y pequeñas, como las cajas municipales, que podrán competir en igualdad de condiciones con los grandes bancos.
La hoja de ruta del open banking y open finance
Uno de los anuncios más relevantes de la presentación fue la confirmación de que la hoja de ruta de finanzas abiertas estará lista en febrero de 2026. Este documento definirá los pasos regulatorios, tecnológicos y operativos para la implementación del open banking y el open finance en el país.
Espinosa detalló que la SBS ha otorgado máxima prioridad a este proyecto, al punto de crear un Departamento de Finanzas Abiertas que reporta directamente al despacho del superintendente. Este equipo multidisciplinario trabaja exclusivamente en el diseño e implementación del nuevo marco, incluyendo la evaluación de tecnologías, estándares y posibles plataformas comunes.
Mientras se define la hoja de ruta, la SBS prevé impulsar proyectos piloto, siguiendo experiencias internacionales como la de Brasil, donde no todas las iniciativas resultaron exitosas, pero permitieron identificar rápidamente aquellas con mayor impacto positivo.
Inclusión financiera, competencia y preparación estratégica
El superintendente enfatizó que las finanzas abiertas no solo fortalecerán la competencia, sino que serán una herramienta clave para avanzar en inclusión financiera, una de las grandes agendas pendientes del país. Actualmente, cerca del 30 % de los peruanos no tiene acceso a productos financieros, y solo una fracción de la población cuenta con crédito.
En este contexto, las cajas municipales están llamadas a prepararse con anticipación, invirtiendo en tecnología, alianzas estratégicas y capacidades internas. Espinosa advirtió que cuando el sistema entre en operación, se generará una dinámica competitiva intensa, por lo que será fundamental estar listos desde el inicio.
Gobernanza, ciberseguridad y sostenibilidad
Finalmente, el titular de la SBS abordó otros retos clave para el sector, como el fortalecimiento de la gobernanza, la adaptación de los requisitos para directores a las realidades regionales, y los crecientes riesgos en ciberseguridad derivados de la digitalización de los servicios financieros.
Reiteró que las cajas municipales son un activo estratégico del país, un patrimonio de las comunidades que debe ser protegido y fortalecido. Para ello, sostuvo, será indispensable avanzar de manera decidida en eficiencia, innovación, colaboración con fintechs y adopción de finanzas abiertas, asegurando la sostenibilidad y competitividad del sistema microfinanciero en el largo plazo.
Fuente: Revista Gana Más
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