Más de 4,188 productores fueron beneficiados en 2025 con subsidios de hasta el 50% de la prima
La actividad agropecuaria en República Dominicana se desarrolla en un entorno altamente expuesto a fenómenos climáticos extremos que inciden de manera directa en la producción y en la estabilidad económica de los productores, debido a la ubicación geográfica del país y su condición insular. Sequías prolongadas, lluvias intensas, ciclones tropicales e inundaciones forman parte de los principales factores que condicionan el desempeño del sector, generando pérdidas recurrentes y afectando la sostenibilidad de los sistemas productivos.
Así lo establece el informe sobre clima y desarrollo de República Dominicana publicado por el Banco Mundial (BM). Estas condiciones impactan directamente cultivos como el arroz, el plátano, el cacao y el café, así como la producción pecuaria en distintas regiones del territorio nacional. A esto se suma el aumento de las temperaturas, que incide en la aparición de plagas y enfermedades tanto en cultivos como en animales, incrementando los riesgos sanitarios en el sector.
Frente a este escenario, el seguro agropecuario surge como un instrumento orientado a mitigar las pérdidas derivadas de eventos adversos, permitiendo a los productores recuperar parte de su inversión y mantener sus actividades productivas.
En República Dominicana, este mecanismo es promovido por la Dirección General de Riesgos Agropecuarios (Digera), organismo adscrito al Ministerio de Agricultura y responsable de ejecutar la Ley 157-09 sobre Seguro Agropecuario. Esta entidad tiene la función de coordinar, regular y supervisar el funcionamiento del sistema de seguros agropecuarios en el país, así como establecer las condiciones bajo las cuales operan estos instrumentos.
Al cierre del año 2025, más de 4,188 productores fueron beneficiados con un subsidio de hasta el 50% de cobertura. Asimismo, se capacitaron 1,183 personas mediante talleres, diplomados y webinars enfocados en temas relacionados con el sector agropecuario, incluyendo seguros tradicionales y agrícolas, seguros paramétricos y la gestión de riesgos climáticos.
De igual modo, según lo establecido en la Ley 157-09 y su reglamento de aplicación, la entidad también tiene entre sus funciones la elaboración de planes de desarrollo del seguro agropecuario, la definición de los rubros y zonas asegurables, la generación de estadísticas del sector y la promoción de programas de capacitación dirigidos a los productores.
Subsidio
De acuerdo con información institucional, la entidad maneja un presupuesto especializado para pérdidas y daños por eventos de RD$150 millones anuales, para asistir a los productores que están asegurados asignándole hasta un 50% por las pérdidas de sus cultivos según el número de sus tareas.
En el rango A, de 1-600 tareas el Estado aporta un 50%; en el rango B, de 601-2000 tareas le corresponde un 35%; en el rango C, de 2001-2600 tareas, el aporte es de 30%; y en el rango D, de 2601 en adelante, el total es de un 25%.
La póliza de seguro tiene una vigencia de entre 3 a 12 meses, y el subsidio se aplica de manera automática. Una vez emitido el seguro agrícola, la aseguradora notifica a Digera sobre su emisión y el monto correspondiente a aplicar en cada caso.
En ese sentido, en un contexto donde los eventos climáticos extremos tienden a intensificarse, la implementación de mecanismos de protección como el seguro agropecuario adquiere mayor relevancia dentro de la política pública. Si bien estos instrumentos no eliminan los riesgos inherentes a la actividad, pero sí permiten reducir su impacto y ofrecer mayor estabilidad a los productores.
Cultivos
Actualmente, entre los rubros subsidiados se encuentran cultivos de ciclo corto como el ají, con una vigencia del seguro de cuatro meses; el ajo, con una vigencia de seis meses; la batata, con una vigencia de hasta un año; la berenjena, con una vigencia de seis meses; y la cebolla, con una vigencia de seis meses; la zanahoria con vigencia de seis meses; la yautía con vigencia de un año; el repollo con vigencia de tres meses; la piña con vigencia de hasta un año; el pepino con vigencia de cuatro meses.
Por otro lado, los cultivos perennes como el banano, cacao, café, fresas, lechosa, limón, ñame, aguacate, coco, mango, tayota y yuca cuentan con una vigencia del seguro de un año, debido a su carácter de producción continua. Asimismo, dentro de los cereales se incluye el arroz, con una vigencia de seis meses; entre los frutales se destaca la cereza, con cobertura de un año; en las leguminosas se encuentran las habichuelas, con seis meses de vigencia; y en las oleaginosas, el maní, que también dispone de una cobertura de seis meses.
Fuente: El Dinero
Enlace: https://eldinero.com.do/360682/seguro-agropecuario-clave-ante-el-aumento-de-los-riesgos-climaticos/
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