Fuente: El Economista
México es uno de los países con más riesgo de terremotos y, a su vez, de menor cultura de protección contra los daños provocados. Tan así que solo 5 de cada 100 viviendas tienen una póliza contratada que les garantiza amparo ante un sismo, así como otros siniestros.
“Son muy pocos los hogares que, aun siendo el principal patrimonio mexicano, su casa, voluntariamente lo tienen protegido”, afirmó Carlos Tohme, del Comité de Daños de la Asociación Mexicana de Agentes de Seguros y Fianzas (AMASFAC).
Daniel Celis, subdirector de Suscripción Digital de Responsabilidad Civil y Property de GMX Seguros, tiene otra proporción de la situación: de las 35.5 millones de casas y departamentos que existen, solo 25% tienen un tipo de seguro, 18% está ligado a créditos hipotecarios, y 7% de aseguramiento voluntario.
Mitos sobre los seguros de vivienda contra sismos
Ambos expertos coinciden que las razones principales de la baja protección es el desconocimiento del producto, y la creencia de que es un seguro costoso.
“La mayoría de los usuarios piensan que su casa está completamente protegida porque tienen un crédito hipotecario. Lo que no están previendo es que este seguro tiene como principal finalidad pagarle al banco y a la financiera el saldo deudor, no proteger su vivienda ni tampoco los contenidos”, explicó Carlos Tohme.
Cuando ocurre un terremoto, u otro fenómeno catastrófico que destruya la vivienda, el seguro solo librará la deuda, pero las personas se quedarán sin una casa para vivir y tampoco tendrán recursos para reconstruirla.
Por otro lado, está el tema del costo. La creencia popular apunta que se trata de un producto costoso, pero los expertos están en desacuerdo.
“Yo te diría que la póliza de casa habitación, a comparación de una póliza de auto, en algunas regiones inclusive es mucho más económica”, apuntó el subdirector de GMX Seguros.
“El seguro de hogar no es tan caro como creemos. Una vivienda de clase media de quizás 3 millones de pesos puede implicar una inversión de aproximadamente 1,000 pesos al mes para asegurarla”, añadió el asesor de AMASFAC.
Los precios de una póliza de vivienda suelen estar entre los 10,000 y 15,000 pesos anuales, aunque todo dependerá de la suma asegurada y las condiciones contratadas.
¿Cómo funciona una póliza de vivienda y qué cubre?
Así como un seguro gastos médicos mayores responde cuando existe una emergencia de salud, la póliza de vivienda hace lo mismo ante siniestros como los terremotos. Es un mecanismo de restitución del patrimonio, basado en una suma asegurada y las protecciones contratadas.
Según los expertos, al momento de contratar una póliza, hay que contemplar que exista cobertura de protección del inmueble o edificio (la estructura, losas, pisos y elementos de la vivienda) así como de los enseres domésticos y objetos personales dentro de la propiedad.
Hay que revisar que se contemplen los siguientes conceptos:
Incendios
Terremotos y fenómenos hidrometeorológicos
Responsabilidad civil por daños ocasionados del inmueble
Remoción de escombros en caso de derrumbe
Gastos extraordinarios (gastos derivados de no poder habitar la vivienda, como renta, hospedaje y reposición de artículos básicos)
La suma asegurada por la vivienda debe ser mayor que el valor comercial de la propiedad, lo que costaría construir esa casa o departamento actualmente. Si la cifra es menor, se corre el riesgo de que no alcance ante un evento catastrófico.
La persona titular debe pagar una prima para mantener su seguro vigente y, en caso de un terremoto devastador, activarla.
La aseguradora tiene equipo especializado de peritos que evaluarán los daños tras el sismo: si la vivienda puede repararse o necesita reconstrucción total. A partir de su dictamen, la compañía de seguros comenzará con las indemnizaciones.
En ese momento, tendrá que pagar un deducible del valor asegurado, que normalmente esta entre 2 al 5 por ciento, y un coaseguro de 10% sobre el monto restante del año.
La persona asegurada solo tendrá que pagar 154,000 pesos después del siniestro, y la compañía se hará cargo del resto.
Además, la protección comienza en el momento en que se realiza el primer pago de prima.
“Si tú contratas tu cobertura y decides pagarla mensualmente, no importa que te ocurra al siguiente día de tu primer pago —es decir, al inicio de tu seguro— el evento catastrófico: el seguro te va a funcionar al 100%”, mencionó Carlos Tohme.
Los expertos sugieren que, al momento de cotizar una póliza, es importante contar con el apoyo de un profesional que de orientación completa sobre qué coberturas contratar y determinar el monto asegurado.
“Estamos protegiendo el patrimonio que a veces tardamos muchos años en construir y en un segundo se puede destruir. Que sepan que existen mecanismos financieros, como el seguro, que ofrecen protecciones y no es tan oneroso como lo creemos”, afirmó el subdirector de la aseguradora 100% mexicana, líder en Responsabilidad Civil y Daños.
Fuente: El Economista
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