Según los datos más recientes del INEGI, el costo de las pólizas de automóviles registró un aumento del 2.17% anual solo en enero, pero para los vehículos eléctricos (EV), esta cifra se dispara. Las aseguradoras reportan que asegurar una unidad eléctrica puede ser entre un 10% y 35% más costoso que un vehículo de gasolina equivalente.
El factor determinante este año es la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) 2026. La reforma fiscal ha eliminado la posibilidad de que las aseguradoras acrediten el IVA que pagan por servicios de terceros (como talleres y hospitales) tras un siniestro. Al convertirse el IVA en un costo directo para las compañías, estas han comenzado a ajustar sus tarifas, afectando con mayor fuerza a los autos eléctricos por la alta especialización de sus reparaciones.
El componente más costoso sigue siendo la batería de litio. En febrero de 2026, sustituir este elemento puede representar hasta el 40% del valor total del vehículo. Debido a esto, ante colisiones que comprometen el chasis inferior, las instituciones de seguros suelen dictaminar pérdida total, incrementando el riesgo financiero y, por ende, la prima anual que paga el consumidor.
¿Por qué las aseguradoras cobran más por un auto eléctrico?
La complejidad técnica es otro factor determinante en el precio. Mientras que un golpe simple en un auto de gasolina puede costar unos 15,000 pesos, en un eléctrico la cifra escala a los 22,000 pesos o más. Esto se debe a que las unidades requieren talleres con certificaciones de alto voltaje y personal capacitado en seguridad eléctrica, una infraestructura que aún es limitada en varias regiones del territorio mexicano.
Además, los autos eléctricos modernos están equipados con Sistemas Avanzados de Asistencia al Conductor (ADAS). Sensores, cámaras y radares LiDAR ubicados en fascias y parabrisas elevan la "suma asegurada". Un choque frontal que en un auto antiguo solo requería pintura, hoy exige la recalibración de software sofisticado, lo que encarece la cobertura de daños materiales de manera inevitable.
Por otro lado, el mercado de repuestos para marcas emergentes, principalmente de origen asiático, sigue enfrentando retos logísticos. La demora en la importación de piezas específicas obliga a las aseguradoras a extender el pago de servicios como el "auto sustituto", un gasto adicional que se refleja en el costo anual de la póliza, la cual oscila actualmente entre los 14,000 y 26,000 pesos anuales.
Comparativa de costos: El impacto de la Ley de Ingresos 2026
El aumento no solo afecta a los eléctricos. La Ley de Ingresos de la Federación 2026 ha provocado un alza general de hasta el 20% en todos los seguros de auto. Sin embargo, los eléctricos sufren más debido a que los beneficios fiscales que antes compensaban su costo, como las exenciones de refrendo en algunos estados como Nuevo León o CDMX, han comenzado a limitarse o eliminarse.
A pesar del costo del seguro, los expertos señalan que el Costo Total de Propiedad (CTP) aún puede favorecer a los eléctricos a largo plazo. El ahorro en combustible (electricidad vs. gasolina) y los servicios de mantenimiento preventivo más económicos —al no requerir cambios de aceite o filtros de motor— equilibran la balanza para quienes recorren más de 15,000 kilómetros al año.
Para los usuarios que buscan mitigar estos costos, el mercado mexicano ha visto el auge de los seguros basados en el uso (UBI) o seguros por kilómetro. Estas modalidades permiten a los conductores de autos eléctricos pagar solo por la distancia recorrida, lo que puede representar un ahorro de hasta el 30% en comparación con una póliza tradicional de cobertura amplia.
Aunque el seguro para un auto eléctrico es efectivamente más caro en 2026, la decisión de compra debe considerar el ecosistema completo. Comparar opciones a través de la CONDUSEF y verificar los deducibles específicos para la batería son pasos obligatorios para proteger la inversión en electromovilidad sin afectar excesivamente el bolsillo.
Fuente: Debate
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