Análisis de crédito, cobertura e indemnización. Priscila Andreis Pinto, especialista de Genebra Seguros, explica cómo este tipo de seguro ayuda a transformar el riesgo en seguridad para las empresas
Uno de los retos a los que se enfrentan las empresas de todos los tamaños -pequeñas, medianas e incluso grandes- es el impago de los clientes. Este problema ocurre cuando los consumidores no cumplen con sus obligaciones financieras a tiempo, es decir, no pagan sus deudas, cuotas o facturas en la fecha acordada.
Para evitar situaciones como ésta, los empresarios pueden optar por invertir en un Seguro de Crédito, una protección financiera de los derechos de cobro de la organización frente al riesgo de impago de los clientes que venden a crédito.
Según Priscila Andreis Pinto, especialista de Genebra Corretora de Seguros, al asumir el riesgo, la aseguradora "analiza el perfil crediticio de los compradores y ofrece cobertura por el valor de las ventas realizadas a crédito, así como el control y seguimiento de los clientes durante la vigencia de la póliza y el cobro de los créditos a largo plazo".
Además de proteger frente a posibles impagos, Priscila explica que el seguro de crédito también ayuda a aumentar la confianza en las ventas a crédito/plazo, mejora la tesorería, mejora la gestión del riesgo y reduce los riesgos y los costes operativos de cobro, entre otros factores. "Este tipo de seguro ayuda a las empresas a expandirse a nuevos mercados y a acceder a mejores condiciones de financiación bancaria", afirma.
¿Cómo funciona en la práctica?
Según una encuesta realizada por el Banco Central y publicada en el blog Genebra Seguros, en mayo de 2024, el saldo de las operaciones de crédito en el Sistema Financiero Nacional (SFN) ascendía a 6 billones de reales, de los cuales 2,3 billones correspondían exclusivamente a Personas Jurídicas. Los tipos de interés medios para las empresas se han mantenido por encima del 52%.
En la práctica, el seguro de crédito se realiza en tres etapas, como explica Priscila. "La primera es el análisis de crédito, cuando la aseguradora realiza una evaluación del riesgo de crédito de los clientes de la empresa contratante, ayudando a identificar cuáles son más propensos al impago".
La segunda fase consiste en la cobertura, es decir, si el cliente de la empresa contratante no paga la deuda en el plazo estipulado o en situaciones que caracterizan el impago, como la quiebra, la protección contratada garantiza la cobertura total o parcial del importe adeudado, según las cláusulas establecidas en el contrato.
Fuente: Terra
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