Vivir solo conlleva retos que van más allá de la autonomía y la libertad. La falta de ayuda inmediata en situaciones de emergencia médica, los riesgos de accidentes domésticos, como las caídas, y el aislamiento social se encuentran entre las principales vulnerabilidades a las que se enfrentan quienes viven sin compañía. Esta es la realidad de casi el 20 % de los hogares brasileños, según datos de la Encuesta Nacional por Muestra de Hogares (PNAD) Continua sobre Características Generales de los Hogares y sus Habitantes, publicada por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
Alessandra Monteiro, directora técnica de Pluna Corretora de Seguros, empresa del Grupo Bancorbrás, destaca que la responsabilidad integral de la gestión del hogar, las finanzas y la propia rutina puede agravar las consecuencias de situaciones inesperadas, como enfermedades, accidentes o bajas temporales de las actividades profesionales. «En este contexto, el seguro de vida se perfila como una importante herramienta de protección y planificación para uno de cada cinco brasileños que vive solo», afirma.
Según Alessandra, más allá de ofrecer apoyo financiero, la cobertura contribuye a la organización de la vida personal y funciona como una red de apoyo en momentos de vulnerabilidad. «Se trata de una herramienta que ayuda a preservar la independencia del asegurado, reduciendo las repercusiones patrimoniales causadas por problemas de salud, accidentes domésticos y necesidades de asistencia que suelen surgir a medida que se envejece», afirma la directora.
Amplia cobertura
Según la Superintendencia de Seguros Privados (Susep), el seguro de vida registró un aumento del 11,63 % en términos nominales y del 6,58 % en términos reales en el primer trimestre de 2026, en comparación con el mismo periodo de 2025.
En Pluna Corretora de Seguros, la cobertura incluye el pago anticipado de la indemnización en caso de diagnóstico de enfermedades cubiertas, asistencia funeraria, apoyo psicológico y otros servicios complementarios: «todo ello para garantizar una mayor acogida y apoyo en diferentes situaciones», defiende Alessandra.
Para la directora, esta protección permite que el asegurado centre sus esfuerzos en la recuperación y en la adaptación a la nueva realidad, sin la carga adicional de las preocupaciones económicas. «La indemnización ayuda a mantener el nivel de vida y a cubrir los gastos esenciales precisamente cuando la persona necesita estabilidad y seguridad», añade.
Fuente: Segs
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