A partir de la próxima semana, los conductores que hayan sufrido averías por el uso de gasolina “desestabilizada” podrán acceder a un seguro solidario de daños contra terceros. La medida, ejecutada a través de YPFB Logística, busca resarcir económicamente a los propietarios de vehículos afectados bajo un peritaje técnico y responsable.
El ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli, brindó este reporte en medio de una creciente crispación social; mientras los conductores denuncian fallas en la calidad del combustible, el Gobierno y YPFB enfrentan amenazas de procesos penales.
La autoridad explicó que YPFB, como parte de sus operaciones en la cadena de hidrocarburos, cuenta con contratos de seguros y que, en este caso específico, se decidió activar esta cobertura para brindar una respuesta a los usuarios que acrediten daños en sus motorizados.
Luego de coordinar con el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Yussef Akly, el ministro Medinaceli confirmó la activación de un seguro para proteger a los usuarios. Bajo este mecanismo, quienes evidencien fallas en sus motores podrán acudir directamente a talleres autorizados para la verificación técnica, siguiendo el protocolo de cualquier póliza estándar, señala un boletín oficial del Ministerio de Hidrocarburos.
Cada caso será analizado de forma independiente. Según el ministro, el uso de protocolos técnicos especializados será clave para confirmar si el evento fue la causa directa de los daños.
“Debemos separar las reclamaciones oportunistas de las pérdidas reales. Tras validar el origen del incidente, la compañía activará los protocolos de reparación en taller, cuya ejecución estará supeditada a la severidad técnica de cada caso”, detalló.
La cobertura operará bajo la modalidad de servicios directos y no mediante pagos líquidos. Según se explicó, los afectados serán asistidos en talleres certificados para garantizar la reparación del daño. Al respecto, se aclaró: “El seguro no otorga fondos en efectivo; el proceso consiste en derivar al afectado a un taller para solucionar el problema”, puntualizó el presidente de YPFB.
Con la activación del seguro, se iniciará el peritaje para cuantificar los vehículos dañados. Medinaceli afirmó que la cifra definitiva está sujeta a la complejidad de las reparaciones, que oscilan entre fallas leves y daños críticos en el motor y el sistema de inyección.
La autoridad llamó a la calma y garantizó la calidad del combustible distribuido en las estaciones de servicio. “La gasolina que está a la venta no representa ningún riesgo para los vehículos”, aseguró la autoridad.
Fuente: El Diario
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