Especialistas analizaron en seminario online las cláusulas de guerra, el impacto en las primas y sus consecuencias
Los efectos de los conflictos geopolíticos sobre las coberturas de seguros en los ámbitos de la industria marítima y de las cadenas logísticas globales fueron abordados durante el webinar “Seguros Marítimos en Tiempos de Guerra”, organizado por la Escuela de Seguros de Chile. La actividad reunió a especialistas del sector asegurador marítimo para analizar el funcionamiento de las cláusulas de guerra, sus implicancias para armadores, exportadores e importadores, y el impacto que los actuales escenarios están generando en el comercio internacional.
Durante la apertura de las exposiciones, Arnaldo Rotella, Marine & Transportation Director en Crawford América Latina, explicó que las coberturas de guerra forman parte de un sistema asegurador que históricamente ha debido adaptarse a escenarios bélicos y de alta incertidumbre. “En el mundo, en los dos últimos años, más de 50 veces se ha llamado a la cláusula de guerra”, indicó, precisando que, aunque en Latinoamérica estos mecanismos son menos conocidos, en otras regiones su utilización es frecuente.
Indicó además que las pólizas tradicionales de transporte marítimo operan bajo un esquema “todo riesgo”, aunque los eventos vinculados a guerra se encuentran excluidos en principio, posteriormente son reincorporados mediante cláusulas adicionales. Según explicó, estas coberturas consideran no solo guerras declaradas, sino también actos hostiles, guerras civiles, rebeliones, insurrecciones o situaciones de captura y embargo. “Basta que exista cualquier acto hostil entre dos partes para que esta cláusula empiece a funcionar”, sostuvo.
El ejecutivo también detalló que estas coberturas poseen limitaciones territoriales y temporales específicas. A diferencia de una póliza convencional “bodega a bodega”, el adicional de guerra cubre principalmente el trayecto marítimo desde que la carga es embarcada en la nave hasta su arribo al puerto de destino.
Otro de los aspectos abordados fue el funcionamiento del mecanismo de cancelación de estas cláusulas de cobertura. Según explicó Rotella, las aseguradoras tienen la facultad de poner término a la cobertura mediante un aviso con siete días de anticipación. No obstante, aclaró que la carga que ya se encuentre en tránsito al momento de la notificación mantiene su cobertura vigente, otorgándose además un plazo de siete días para retirar o movilizar la mercancía fuera de la zona afectada por el conflicto.
En relación con los efectos de este escenario para América Latina, el especialista afirmó que los conflictos internacionales están modificando rutas comerciales, provocando cambios en proveedores, alzas de precios y congestión portuaria. Añadió que esto obliga a reforzar la coordinación entre áreas comerciales y logísticas para evitar problemas en las entregas y exposición a pérdidas.
Seguros de casco
Desde la perspectiva de seguros de casco marítimo, Fernando Arroyo, gerente de Casco Marítimo, Aéreo y Acuicultura en Crawford Chile, explicó que las cláusulas de guerra operan como coberturas adicionales sujetas a condiciones particulares según el tipo de nave, ruta y zona de operación.
Abordó especialmente el impacto generado por la escalada de tensiones en Medio Oriente y las restricciones aplicadas en torno al Estrecho de Ormuz. Según expuso, el mercado asegurador marítimo de Londres activó cancelaciones y recalificaciones de pólizas tras el aumento de los riesgos en la zona. “El mercado empezó a tratar el tránsito no como una sola zona, sino como tres segmentos de riesgo distintos”, explicó. Asimismo, indicó que las primas asociadas a riesgo de guerra registraron incrementos significativos: “En algunos casos, en más de mil por ciento”, puntualizó.
El ejecutivo agregó que estas cláusulas no solo contemplan daños físicos directos sobre las naves, sino también situaciones de captura, embargo o privación prolongada del uso del buque. En algunos casos, explicó, la retención prolongada puede configurarse como una pérdida total constructiva y dar lugar a indemnizaciones.
Protección e Indemnización
Por su parte, Marcela Pizarro, directora asociada de Britannia P&I Club, abordó el funcionamiento de los seguros de protección e indemnización (P&I), orientados a cubrir responsabilidades legales o contractuales de los armadores frente a terceros.
La ejecutiva indicó que: “cuando existe una situación de guerra, estas coberturas normales se ponen a prueba”. En ese sentido, explicó que los seguros P&I generalmente excluyen daños derivados directamente de actos bélicos, como misiles, drones, minas o ciberataques vinculados a hostilidades. Sin embargo, aclaró que existen coberturas adicionales disponibles a través del International Group of P&I Clubs.
Además, la especialista precisó que la operación de una nave en una zona de conflicto no implica automáticamente la pérdida de cobertura de seguro, [por ejemplo si un buque sufre una falla mecánica o un incendio no relacionado con hostilidades]. En ese sentido detalló que las exclusiones suelen activarse cuando el daño sufrido por la embarcación o la carga tiene una relación directa con hechos de guerra o con riesgos bélicos contemplados en cláusulas específicas de la póliza.
En tanto, David Otero, líder en marine y casualty en HDI Seguros Chile, analizó el impacto del conflicto en el Golfo Pérsico sobre la suscripción de seguros marítimos y las decisiones de cobertura adoptadas por aseguradoras y reaseguradoras. Recordó que las cláusulas modernas de guerra tienen origen en el mercado Lloyd’s de Londres y han evolucionado a partir de grandes conflictos internacionales y crisis marítimas.
En relación con la situación actual, indicó que Lloyd’s emitió avisos masivos de cancelación de coberturas y que el tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz registró una caída significativa. “El efecto práctico fue casi un bloqueo naval”, sostuvo.
El ejecutivo también detalló los fuertes incrementos en primas para buques que operan o transitan por zonas de conflicto. Según indicó, en algunos casos las tasas pasaron de aproximadamente 0,25% a niveles superiores al 3%, implicando costos millonarios para armadores y operadores.
Respecto de América Latina, Otero señaló que la región enfrenta impactos indirectos relacionados con el aumento de costos logísticos, encarecimiento energético y restricciones de cobertura. Añadió que las aseguradoras han debido revisar sus coberturas vigentes para determinar exposiciones reales a zonas de conflicto y definir eventuales cancelaciones o ajustes de pólizas. “El aviso de cancelación de guerra es un instrumento de gestión de riesgo y no debe ser un mecanismo de ajuste comercial”, afirmó.
En general, los expositores coincidieron en que, aunque Latinoamérica no participa directamente en los conflictos actuales, la interdependencia del comercio global y la relevancia de las rutas marítimas internacionales hacen que los efectos sobre seguros, logística y costos de transporte tengan consecuencias directas para exportadores, importadores y operadores de la región.
Fuente: Mundo Marítimo
Proveemos información Técnica y Financiera del Mercado Asegurador