El mercado de seguros registró el año pasado un descenso en la participación de la recaudación de primas en el Producto Interior Bruto (PIB) brasileño, una tendencia que pone en entredicho los planes de alcanzar una participación del 10 % en la economía para 2030. Con una recaudación total de 764 500 millones de reales, lo que supone un avance del 1,75 % respecto a 2024, el sector cerró el año con una participación del 6 % en el PIB, inferior al 6,4 % de 2024. En cuanto al comportamiento de las diferentes ramas de seguros, los resultados fueron dispares. En el lado positivo de la ecuación, los seguros de personas registraron un crecimiento nominal del 8,35 %. Lo que lastró el conjunto —y, según las previsiones de la Confederación Nacional de Empresas de Seguros Generales, Previsión Privada y Vida, Salud Complementaria y Capitalización (CNseg), volverá a hacer bajar la recaudación en 2026— fue la previsión abierta, con una caída del 20 %. Las buenas noticias, que pueden ayudar al sector a alcanzar su objetivo de ganar terreno en la economía, son la nueva Ley de Seguros, que entró en vigor el pasado mes de diciembre, y las expectativas en torno al Universal Life, una nueva modalidad de seguro.
«Excepto por la previsión», el año 2025 fue considerado positivo por el presidente de la CNseg, Dyogo Oliveira. «Si nos fijamos en algunos ramos, el resultado fue positivo; los seguros masificados crecieron un 13 % y los riesgos financieros avanzaron un 18 %. Lo que lastró el conjunto fue la caída del 20 % en la previsión, algo brutal», comenta el ejecutivo. La previsión abierta se vio afectada por la decisión del Gobierno de gravar las aportaciones anuales superiores a 300 000 reales en planes VGBL con un 5 % del Impuesto sobre Operaciones Financieras (IOF) sobre el valor que exceda ese límite. Este año, el valor ha subido a 600 000 reales anuales.
La previsión de la CNseg es que la recaudación en el sector de la previsión caiga un 4,4 % este año. «Si sumamos la caída del año pasado y la previsión de este año, estamos hablando de un sector que dejará de recibir 50 000 millones de reales. Estamos intentando retomar el diálogo [con el Gobierno], pero sin nada concreto», lamenta Oliveira. La previsión de la CNseg para el año en su conjunto es de un avance de las primas del 5,7 % (incluida la salud complementaria). «Destaca positivamente la salud, con un crecimiento del 9 %, y negativamente la previsión, que resta crecimiento. El objetivo de alcanzar el 10 % del PIB en 2030 se aleja, se vuelve inviable», resume el ejecutivo.
Tras un avance de las primas del 8,3 % en 2025, el seguro de personas debería experimentar una discreta desaceleración, con un aumento del 7,4 % este año. El sector de los préstamos, presionado por los altos tipos de interés y la contracción del crédito, avanzó el año pasado solo un 4,59 %, mientras que el seguro de vida recaudó un 12,42 % más. «Los seguros de personas crecen de forma constante desde hace años y aún tienen mucho margen. Las coberturas para uso en vida son una realidad y crean “puntos de contacto” con el cliente a lo largo de la vigencia de la póliza», explica Bernardo Castello, vicepresidente de la Federación Nacional de Previsión Privada y Vida (FenaPrevi), recordando que, con solo el 18 % de la población cubierta por el seguro, hay mucho margen.
El segmento espera la regulación, por parte de la Superintendencia de Seguros Privados (Susep), del nuevo Seguro de Vida Universal —Universal Life—, con grandes expectativas por parte del mercado, que ve en el producto el potencial para acelerar las ventas. «El Universal Life es una realidad en todo el mundo, relevante en todos los mercados. El producto combina coberturas de riesgo, como fallecimiento e invalidez, con una parte financiera de acumulación de recursos y una provisión de cobertura del riesgo», explica Castello, destacando también la prima nivelada, constante, ajustada únicamente por la inflación. Para su oferta al mercado, falta definir aspectos operativos y el tratamiento fiscal. Sobre la posibilidad de que el Universal Life canibalice otros seguros de vida, Castello afirma que es algo «sin una respuesta única». «Veo un poco de todos los escenarios. Mi mayor apuesta es que se dirija al segmento de personas jurídicas de la población con dificultades para mantener un flujo constante de recursos. Tendremos una grata sorpresa y veo que el mercado se ampliará con el producto», afirma.
El producto, en opinión de Victor Bernardes, director de vida y previsión de SulAmérica, abrirá nuevas oportunidades. «La sociedad es muy diversa y tenemos muchas posibilidades. El producto será el gran tema para 2026, porque combina protección con acumulación de una forma simplificada», explica, destacando que no hay reajuste por edades. «El Universal Life puede ser un camino y aportar un nuevo impulso al crecimiento».
En SulAmérica, el rendimiento del segmento de vida supera con creces al del mercado, tanto en el ámbito individual, con un avance del 20,4 % el año pasado, como en el colectivo, con un 23,7 % más. «El rendimiento del segmento colectivo se desmarca mucho del mercado en general gracias a los esfuerzos de venta cruzada de seguros de vida a nuestros socios de seguros de salud. El precio es más atractivo, es más fácil de distribuir y el resultado es el crecimiento», explica Bernardes, refiriéndose a SulAmérica Saúde, adquirida por Rede D’Or en 2022. «Todo el mercado de vida seguirá avanzando, y nosotros también».
Las carteras de automóviles, hogar y vida, en opinión del presidente de Allianz Brasil, Eduardo Folch, también deberían experimentar una expansión en 2026. «En los mercados en los que opera Allianz —daños, responsabilidad civil y vida— el aumento del 7,6 % se situó dentro de lo esperado y guarda una correlación directa con la evolución de la renta per cápita y con la evolución de la siniestralidad, tanto en lo que respecta a la frecuencia de los siniestros como a los costes de reparación e indemnización», comenta Folch, añadiendo que el segmento de automóviles debería crecer un 7,7 % en primas este año, por encima del 6,8 % de 2025. «La economía brasileña comienza el año con un ritmo de crecimiento más moderado, tras años de expansión, pero conserva sus bases de resiliencia, incluso en un escenario de inestabilidad económica y global que plantea retos adicionales».
El Country Risk Atlas 2026, un estudio global del grupo Allianz que evalúa los riesgos macroeconómicos, fiscales y estructurales en más de cien países, pone de manifiesto un panorama favorable para «aprovechar las oportunidades de desarrollo, señalando perspectivas relevantes en diversos segmentos». La aseguradora, el año pasado, creció un 22,5 % en el sector de automóviles (8500 millones de reales en primas), un 33 % en el residencial (441 millones de reales) y un 16 % en el de vida (371 millones de reales).
Lo que también sustenta las buenas cifras de Allianz y del mercado asegurador en su conjunto, destaca Folch, son las inversiones en tecnología y el uso de datos como apoyo. «Hoy en día, logramos utilizar los datos de una manera más inteligente para comprender mejor el perfil y el comportamiento de los clientes, lo que nos permite ofrecer productos cada vez más adecuados», comenta Folch. «Esto se traduce, por ejemplo, en ofertas personalizadas, una fijación de precios más adecuada y una mayor capacidad para anticipar las necesidades de los asegurados». En Allianz, la inteligencia artificial (IA) se está aplicando tanto en la automatización de procesos como en el apoyo a la toma de decisiones, desde la suscripción hasta la gestión de siniestros.
Estudios recientes de la CNseg muestran tanto el uso creciente de la IA en el mercado como el elevado nivel de inversión. El estudio «La inteligencia artificial y el sector de los seguros en Brasil» revela que la tecnología ya está implantada en el 80 % de las empresas del sector, impulsada sobre todo por la IA generativa, que ha acelerado la revisión de los procesos internos y la automatización de las rutinas. «En general, todavía hay mucha experimentación y pruebas, pero los resultados son alentadores. Algunas empresas informan de una reducción del 30 % en el tiempo de realización de tareas, en el análisis de siniestros», comenta el presidente de CNseg, citando otra encuesta de la entidad, realizada el año pasado, que señaló 20 000 millones de reales de inversión anual de las aseguradoras en tecnología. «Es una cifra muy elevada, adecuada. Esto conduce a una reducción del coste del producto a lo largo del tiempo».
La caída de las primas del sector sigue una tendencia mundial, explica Paula Lopes, directora general de Marsh Brasil. «El mercado es cada vez más competitivo y las tarifas están bajando. En el sector cibernético, por ejemplo, han llegado nuevas aseguradoras y los precios de las pólizas están bajando, lo cual es una sorpresa, porque imaginábamos que, al ser un producto nuevo, el precio se mantendría elevado durante un tiempo», comenta la ejecutiva, citando el estudio Global Insurance Market Index (Gimi). En el último trimestre de 2025, el dato más reciente disponible, el Gimi señaló una caída de las tarifas globales de seguros del 4 % con respecto al periodo anterior. Es el sexto trimestre consecutivo de retroceso. Destacan los seguros patrimoniales, con una caída del 9 %, y los cibernéticos, con un retroceso del 7 % a nivel global. El informe cita «un número creciente de incidentes cibernéticos, especialmente en Brasil, México y Argentina, lo que ha afectado a grandes clientes e influido en los precios generales».
En la distribución de los seguros cibernéticos en Brasil, Marsh tiene cerca del 30 % de cuota de mercado, con 190 de los 600 clientes que han contratado el producto. «Es un seguro que llama más la atención hoy en día, ha avanzado rápido. En nuestra cartera, tiene tres veces más penetración que el seguro medioambiental, que es más antiguo. Por otro lado, en la SUSEP la cartera de seguros cibernéticos es de 244 millones de reales, extremadamente pequeña», afirma la directora general de Marsh, añadiendo que los esfuerzos de la correduría buscan concienciar al cliente sobre la gestión de riesgos. «El trabajo de consultoría va en este sentido, hacia una mejor evaluación de los riesgos de las actividades para aumentar el número de coberturas contratadas».
En opinión de Lopes, el mercado de seguros más «soft» —con una alta competitividad entre las aseguradoras, lo que se traduce en primas más bajas y una mayor capacidad de aceptación de riesgos— es una realidad global que incluye a Brasil. «Vemos un mercado con mucha capacidad, y en el país no es diferente. Esto no cambiará en 2026. Parte de la estrategia de las aseguradoras locales, en un entorno de tipos de interés tan altos, es atraer primas para obtener beneficios de la rentabilidad de las inversiones».
Eduardo Takahashi, director general de la correduría WTW en Brasil, señala la falta de madurez cultural para explicar la evolución del sector en el país, relevante pero alejada de mercados más maduros, lo que refuerza la visión de la necesidad de una gestión más integrada de los riesgos. «Hay que tener en cuenta las cuestiones climáticas y geopolíticas. Otro riesgo emergente es el reputacional, en el que veo un interés creciente por parte de las aseguradoras a la hora de ofrecerlo», afirma. En opinión de Takahashi, otro factor que tiene mucho que desarrollarse en el país es el uso de la IA por parte del mercado asegurador, que hoy en día sigue centrado en lo operativo. «Tiene potencial para orientar los insights y definir vías de solución. Aún no se ha desarrollado un guion muy preciso de sus potencialidades».
El ejecutivo añade la Ley de Seguros, en vigor desde diciembre, que puede ayudar a la formación de una cultura. «En general, la ley ha codificado lo que ya hacía el mercado, definiendo mejor los plazos, evitando esa falsa interpretación de las cláusulas, la letra pequeña. De alguna manera, ayuda a difundir mejor la cultura del seguro y a implementar una mayor coherencia a la hora de vender el producto de forma transparente».
El cambio legal también es mencionado por el presidente del Grupo Bradesco Seguros (Bradseg), Ney Dias. «El nuevo Marco Legal de Seguros es una iniciativa que aporta claridad y un nivel de previsibilidad que beneficia tanto a los operadores del mercado como a los clientes finales, impulsando la demanda de productos de seguros», comenta Dias, al destacar el potencial del mercado y el objetivo de alcanzar una participación del 10 % en el PIB. «Existe una brecha de protección y el sector ha estado trabajando con iniciativas para avanzar. El nuevo marco es un paso importante».
En Bradseg, la estrategia para 2026 también pasa por los esfuerzos para ampliar la cultura de la protección. «Más que cualquier factor aislado, lo que mueve al sector es el avance en la percepción del riesgo», afirma Dias, añadiendo que el uso de la IA, el big data y el análisis predictivo puede contribuir a la personalización de las ofertas y a una fijación de precios más adecuada. «El crecimiento de la digitalización, en general, abre la puerta a llegar a públicos que antes quedaban al margen del mercado». En los últimos años, informa el ejecutivo, el grupo ha invertido más de 2000 millones de reales en transformación digital.
El año pasado, Bradseg registró un beneficio neto de 10 100 millones de reales, lo que supone un aumento del 11,2 % con respecto a 2024. En primas, cotizaciones a la seguridad social y capitalización, los ingresos alcanzaron los 118 500 millones de reales, lo que supone una caída del 2,1 %, resultado atribuido a los planes de pensiones, que lastraron el rendimiento del sector en su conjunto.
Fuente: Valor
Proveemos información Técnica y Financiera del Mercado Asegurador