Fuente: La Silla Rota
Una póliza mal contratada, sumas aseguradas por debajo del valor real de los activos o coberturas insuficientes pueden convertir un siniestro en una pérdida millonaria; Ricardo de la Garza, director Regional de México y Centroamérica en Globaim, advierte que revisar y auditar los seguros antes de una eventualidad es clave para proteger el patrimonio y garantizar la continuidad de los negocios.
Al momento que se registra un siniestro, muchos asegurados descubren, con sorpresa, que tenían deducibles inesperados o que carecían de una cobertura crucial por falta de auditoría o revisión previa de su contrato.
Por ejemplo, durante el huracán Otis, categoría 5 que pegó en Acapulco, Guerrero, cerca de 90% de las propiedades contaban con sumas aseguradas inferiores al valor real de sus activos, plantea Ricardo de la Garza, director Regional de México y Centroamérica en Globaim.
El resultado, el cliente perdía su patrimonio, sostiene en entrevista con La Silla Rota.
Detalla que la firma Globaim, respaldada por el fondo financiero Miura Partners, inició operaciones físicas en México, hace poco menos de un mes, en un mercado que consideran “un potencial atractivo”.
Hoy buscan posicionarse con fortaleza en el sector de grandes corporativos e industrias y convertirse en una compañía que funciona como un brazo técnico especializado que asesora a las aseguradoras y a los clientes en la correcta evaluación de sumas aseguradas, pólizas y riesgos catastróficos derivados del cambio climático.
“Puede ser catastrófico”
En la plática sostenida con este medio de comunicación, el directivo con más de 30 años de experiencia en el ámbito jurídico y la gestión de reclamaciones, asevera que un mal asesoramiento puede ser catastrófico.
“A mí me tocó atender a varios clientes (en Acapulco) que lamentablemente, buscamos el esquema de cómo ayudarlo con coberturas que sí tuviera, pero que encontramos que no tenían coberturas de huracán, porque habían cambiado ese esquema… me tocó torres de condominios que no tenían cobertura de huracán y fueron pérdidas del 80% de la estructura. ¿Y qué le tuvo que pagar la aseguradora? Puros cristales, porque era lo que sí tenía contratado”, expresa.
Agrega que le tocó inspeccionar en Acapulco y en diferentes partes de México las zonas de riesgo, en donde se dio cuenta que es muy triste ver como los clientes se derrumban al ver todo su patrimonio cerrado
Sostiene que Globaim busca ser el brazo técnico que ayudará a sus clientes a prepararse ante una eventualidad para que la economía de la empresa no se afecte.
“El valor de Globaim en esta parte es acompañar a nuestros clientes, ser ese brazo técnico que le ayude a prepararse ante una eventualidad y que la economía no se merme, que podamos ayudar a agilizar los procesos y que el dolor que siente el cliente sea el susto temporal, pero que esté tranquilo porque tiene a su firma de consultores que lo van a acompañar en todo momento desde que ocurre hasta que recupera su dinero”, comenta.
Ricardo de la Garza explica que el seguro es una promesa de cobertura para un cliente sobre riesgos que podría o no tenerlo, pero en donde el momento de la eventualidad es el momento de la verdad.
“A veces nos hemos encontrado que para ciertos clientes pues es sorpresivo que tenía un deducible de X o Y forma, que no tenía una cobertura que para él era importante”, expresa.
Agrega que la compañía ayuda a los clientes con los trabajos previos a una eventualidad, para que no haya sorpresas.
“Hacemos una nueva revisión, una auditoría, le recomendamos al broker, el broker va con el cliente, definen cuál es el esquema de administración de riesgos que buscan para que el momento de una eventualidad todos estemos claros”, sostiene.
“El cliente, los factores más importantes que valora es la agilidad del tiempo, que no le pidan documentos innecesarios y que se le pague”, acota.
"Cliente, tus sumas aseguradas están bajas"
Ricardo de la Garza cuenta con una maestría en Administración de Negocios Internacionales en México, un Master in Business Administration (MBA) en Estados Unidos y formación como mediador privado, además de experiencia en arbitrajes internacionales.
En la plática, expone que en los servicios que presentan, antes de un siniestro, revisan el contrato y le dicen: “cliente, tus sumas aseguradas están bajas”.
Puntualiza que ese ha sido ha sido uno de los problemas más grandes.
“En Acapulco 90% de los casos estaba infraasegurado. Estaban asegurados los pesos a centavos”, comenta.
Enfatiza que si ven una cobertura que no está, se avisa al cliente para se contrate.
“Para que el cliente sepa que lo que está comprando le va a servir. No está comprando una camisa chica, mediana o grande, está comprando una camisa a la medida, que, al momento de un siniestro, le va a responder al 100% y le va a quitar realmente lo que es necesario, esa preocupación de la continuidad de su negocio”, menciona.
Posición en Latinoamérica
El CEO para México y Centroamérica dice que de la mano del fondo de inversión privado español, Miura Partners, tienen ese potencial para poder hacer una expansión global en donde el principal foco se centra en Latinoamérica para poder atender los sectores de energía, hotelero, comercial, construcción y el de petróleo y gas.
Además de que uno de los atractivos más grandes que observan es el potencial de crecimiento de México, la presencia fuerte del Nearshoring y que el país que está sujeto a diferentes riesgos de la naturaleza, como huracanes, terremotos y erupciones volcánicas de vez en cuando.
“Nosotros vemos que es un mercado que está en crecimiento. Podemos ver que la cultura del seguro todavía no ha sido lo suficientemente fuerte para que el usuario final”, detalló.
Relata que la compañía está enfocada en los grandes negocios, lo cual incluye a los corporativos.
“Tenemos ya tiempo en operación a nivel global y en México conocemos el mercado. Sin embargo, para tener una mayor cercanía con nuestros clientes, estamos abriendo físicamente y estamos posicionándonos aquí en México para atender México y Centroamérica, principalmente”, detalla.
Agrega que son técnicos especializados en seguros, en donde conocen las condiciones, los términos, en donde como consultores están para todos los mexicanos, pero también para las grandes industrias, con lo cual llegan a coadyuvar.
“Tenemos un equipo robusto que se conforma de especialistas en diferentes especialidades que nos ayuda a tener un conocimiento pleno y poder asesorar a nuestros clientes de la mejor manera”, relata el directivo que durante 29 años trabajó como director de siniestros en una aseguradora muy prestigiosa en México, la cual realizaba operaciones en México, Centroamérica, y otras globales.
Baja penetración de mercado
Ricardo de la Garza dice que la penetración que tiene México en la industria de seguros es baja, con 2.3% del PIB, cuando el promedio de Latinoamérica es de 3%, pero se quiere aprender de mercados más consolidados como el de Chile donde alcanza 5% del PIB.
Esa situación se presenta en el aseguramiento de propiedades en el país.
“¿Cuántos tenemos asegurado nuestra casa que no sea por la hipotecaria? O sea, podemos ver que de puro seguro de casa hay un 6.5% de los mexicanos que tienen seguro de su casa y la gran mayoría influenciada por la hipoteca”, detalla.
Comenta que, si solamente 6% de los mexicanos tienen seguro para su casa.
“¿Qué porcentaje te gusta que sea de nuestro patrimonio personal el valor de nuestra casa? Puede ser un 50%, 80% y no tenerlo asegurado es complicado”, dice.
Una situación parecida pasa en las propiedades donde hay grandes riesgos, en donde la penetración de mercado llega a 70% en los grandes corporativos.
“México actualmente, según las últimas estadísticas de las Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, tiene entre un 18 y un 20% en todo el sector comercial. Obviamente, si nos vamos a los grandes corporativos, estarán alrededor de un 70%”, relata.
“En general, de toda la economía mexicana que tiene un negocio es del 18 al 20%, influenciado más a la baja por las pequeñas y medianas empresas, pero aun así las grandes estamos en 70% aproximadamente y con un seguro que muchas veces lo compran porque es el requisito que necesitan para el crédito, más que por una necesidad de tener cubierto 100% de sus activos o de su operación”, enfatiza.
Sostiene que el factor de consumo de la población para contratar un seguro es por un requisito para que obtener un crédito hipotecario, alcanzar un préstamo para los activos, lo cual hace que realmente el seguro no se use por su fin original, sino como una consecuencia de un trámite que se requiere.
Cultura del seguro es ingrata
El abogado, especializado en Derecho Mercantil, Derecho Civil y Seguros, hace hincapié en que la cultura del seguro es un poco ingrata.
“Dicen: ‘la aseguradora no paga o la aseguradora tiene letras chiquitas o siempre me ocurre lo que no está cubierto’. Puede ser que haya tocado esos casos. Sin embargo, lo importante es tener la preparación, que conozcas realmente qué contratas”, comenta.
Plantea que en el tema del aseguramiento es necesario analizarlo de una manera individual, apoyarse con un broker y para casos grandes de industrias, buscar tener asesores especializados que van a ayudar a tener un plan, una ruta de acción
“Como Globaim que genera para sus clientes que puedan tener lo más rápido la recuperación de su economía y que si podemos tomar acciones que ayudan a que la aseguradora pueda responder más rápido. Nosotros en nuestro plan de acciones analizamos, documentamos rápido para poder conseguir anticipos para nuestros clientes y que puedan seguir reactivando y que su paralización reduzca en tiempo”, destaca.
“Entre gitanos no nos leemos la suerte”
En la plática, menciona que las aseguradoras los ven como como posibles expertos que colaboran con sus expertos, con quienes pueden hablar.
“Entre gitanos no nos leemos la suerte, entre dos expertos la comunicación es mucho más rápida”, sostiene.
El directivo relata que, al principio, habrá algunos casos donde tengan sus reservas, pero cuando ven que la experiencia que tiene la firma a nivel internacional y el manejo que le dan a los casos es muy profesional, técnico, enfocado y siempre conciliatorio, entonces se da la comunicación y el expertise, pues es más fácil hablar y se resuelven las cosas más rápido.
Fuente: La Silla Rota
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