Apenas el 15% de vehículos en circulación en Michoacán está asegurado, detalla el más reciente reporte de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), en el que la entidad se ubica por debajo de la media nacional, que ronda el 28%.
A nivel país, la AMIS refiere un parque vehicular estimado en 61 millones 262 mil unidades, de las cuales 17 millones 103 mil están protegidas con algún tipo de póliza. En el caso de Michoacán, son poco más de 2 millones 238 mil vehículos, de los cuales sólo está asegurada la séptima parte: 346 mil 384 unidades.
Con su 15.47% de aseguramiento del parque vehicular, el estado se ubica entre los seis que menos uso hace de este instrumento financiero, únicamente por encima de Guerrero (5.93%), Tlaxcala (11.31%), Oaxaca (13.96%), Chiapas (14.21%) y Estado de México (15.28%).
Con datos al cierre de 2024, la AMIS detalla que el universo de automotores asegurados en Michoacán se desglosa en 241 mil 470 automóviles, 68 mil 704 camionetas tipo pick up (carga ligera), 21 mil 387 unidades pesadas, 14 mil 817 motocicletas y seis que encajan en otras categorías.
Estos datos implican un repunte del 31.5% entre 2021 y 2024, toda vez que en dicho año se contabilizaron 269 mil 712 vehículos protegidos mediante pólizas. Aunque la Ley de Movilidad y Seguridad Vial de Michoacán no contempla obligatoriedad alguna para contar con seguro, salvo para los servicios concesionados de transporte, desde 2019, la norma federal exige que todos los vehículos motorizados cuenten con al menos una póliza de Responsabilidad Civil (daños a terceros) para transitar por caminos, vías y puentes federales.
En el caso de los autos nuevos, existe una obligatoriedad del seguro que viene principalmente de contratos privados. Si se adquiere un vehículo a crédito, la institución financiera (banco o la financiera de la marca) es la propietaria legal hasta que se terminen de cubrir las mensualidades. El contrato obliga a mantener un seguro de cobertura amplia para garantizar que, en caso de pérdida total o robo, la financiera recupere su inversión. Adicionalmente, aunque la compra sea en efectivo, muchas agencias, por política interna y seguridad legal, no permiten que una unidad ruede fuera de sus instalaciones sin una protección mínima, además de que cumplen con la normativa federal, anticipando que el vehículo circulará en algún momento por rutas federales.
Entre las marcas que cuentan con más unidades aseguradas están:
Nissan (54 mil 316)
General Motors (29 mil 412)
Volkswagen (29 mil 162)
Honda (20 mil 084)
Ford (18 mil 901)
Chrysler (16 mil 049)
Toyota (15 mil 998)
Mazda (10 mil 020)
Italika (8 mil 983)
Kia (6 mil 658)
El Nissan Versa, la motocicleta Italika 50-110 y el Honda CRV son los modelos más asegurados en los registros de la AMIS.
Instrumento financiero
En México, la oferta de seguros para autos se divide en tres niveles de protección: el seguro de responsabilidad civil es el nivel básico, cubriendo únicamente los daños ocasionados a terceros en sus bienes o personas; la cobertura limitada añade la protección contra robo total del vehículo, mientras que la cobertura amplia maneja la reparación de daños materiales del propio auto, incluso en accidentes donde el asegurado sea el responsable, además de proteger contra fenómenos naturales como inundaciones o caída de objetos. La mayoría, sin embargo, no abarca actos vandálicos.
Además, la aseguranza suele tener algunos beneficios adicionales, como la asistencia vial con servicios de grúa, el pago de gastos médicos para los ocupantes, la defensa legal y la opción de auto sustituto.
Es debido a estas ventajas que el seguro para automóviles se describe como una inversión en términos de ser un instrumento de protección financiera, dado que puede mitigar costos financieros graves en casos de accidentes.
Por ejemplo, en el caso de un percance que ocasione la muerte de una persona, el Código Civil de Michoacán establece que se utilizan las disposiciones de la Ley Federal del Trabajo para las compensaciones, estableciendo como medida de pago el “cuádruplo de la Unidad de Medida y Actualización (UMA)”, es decir cuatro veces 120 pesos con valores de 2026. Dado que la norma federal del trabajo marca 5 mil días en caso de fallecimiento, sin un seguro una persona tendría que pagar — en teoría— de su bolsillo 2.4 millones de pesos sólo por el concepto de indemnización, sin contar gastos funerarios ni daño moral, si bien son los jueces quienes definen el monto final.
Fuente: Mi Morelia
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