En Durango, apenas el 5% de las empresas cuenta con un seguro que proteja sus bienes, una cifra que vuelve a evidenciar la vulnerabilidad del sector productivo ante robos, incendios, vandalismo o daños derivados de hechos violentos como los registrados recientemente en otras entidades del país. Así lo dio a conocer Mónica Gutiérrez, coordinadora de comisión del Consejo Coordinador Empresarial.
La baja cultura de aseguramiento implica que, ante un siniestro, la mayoría de los negocios debe absorber pérdidas totales o parciales con recursos propios, lo que puede derivar en cierres temporales, despidos o incluso la desaparición definitiva de pequeñas y medianas empresas.
Hace aproximadamente 15 años, cuando la violencia alcanzó uno de sus picos en la entidad, apenas el 3% de las empresas estaba asegurado. Aunque la cifra ha crecido al 5%, el avance ha sido mínimo y continúa muy por debajo de los niveles recomendados por el sector financiero para reducir riesgos patrimoniales.
Entre los factores que influyen para no contratar pólizas destacan el costo de los seguros, la falta de información y la percepción de que un incidente es poco probable. Sin embargo, los hechos recientes ocurridos en otras regiones del país han evidenciado que un evento inesperado puede provocar pérdidas millonarias en cuestión de minutos.
El bajo nivel de protección patrimonial coloca a empresas familiares, comercios y pequeños negocios en una posición especialmente vulnerable. Sin mecanismos de respaldo financiero, cualquier emergencia puede comprometer no solo el patrimonio de los propietarios, sino también el empleo de trabajadores que dependen de estas actividades económicas.
Fuente: Meganoticias
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