Antes del desembarco masivo de marcas chinas en el mercado argentino, una de las principales dudas de los consumidores pasaba por la disponibilidad de repuestos y la respuesta de las compañías aseguradoras frente a un eventual siniestro.
En Formosa, donde ya funcionan concesionarias que comercializan vehículos de origen chino, el interrogante comenzó a ganar fuerza a medida que aumenta el parque automotor de estas unidades.
En diálogo con un programa radial local, el productor y asesor de seguros César Jojot aseguró que las compañías con las que trabaja no establecen restricciones especiales por tratarse de vehículos chinos y que, una vez aceptado el riesgo y emitida la póliza, deben cumplir con las coberturas contratadas, ya sea para cristales, daños parciales o todo riesgo.
"Si el asegurado tiene cobertura de cristales, la compañía debe garantizar la reposición del parabrisas con su correspondiente colocación", explicó. Reconoció que, en algunos casos, la logística puede implicar traslados hacia concesionarias ubicadas fuera de la provincia, aunque sostuvo que actualmente existe disponibilidad de este tipo de repuestos.
Respecto de piezas más complejas, como ópticas, paragolpes, puertas o paneles de carrocería, indicó que las aseguradoras recurren inicialmente a las concesionarias oficiales para gestionar la provisión. Si bien admitió que pueden registrarse demoras por tratarse de componentes importados, remarcó que esta situación no afecta exclusivamente a las marcas chinas, sino también a fabricantes tradicionales cuyos vehículos incorporan piezas provenientes de distintos países.
Jojot recordó que durante la pandemia y las restricciones a las importaciones el mercado asegurador atravesó dificultades similares para conseguir repuestos de numerosas marcas, aunque señaló que la normalización del comercio internacional permitió reducir considerablemente los tiempos de espera. Además, destacó que la cercanía con Paraguay representa una alternativa para agilizar la búsqueda de determinados componentes cuando la disponibilidad local resulta insuficiente.
Uno de los aspectos más relevantes de la entrevista fue la posibilidad de que, en determinados casos, la aseguradora opte por declarar la destrucción total del vehículo cuando el costo o la imposibilidad de conseguir determinados repuestos haga inviable la reparación. Según explicó, la compañía indemniza al propietario por el valor asegurado y posteriormente dispone de la unidad siniestrada para recuperar parte de lo abonado mediante la venta de sus componentes.
No obstante, este procedimiento no constituye una regla automática, sino que depende de la evaluación técnica del siniestro y de las condiciones previstas en cada póliza.
En cuanto al costo del seguro, el productor descartó que los vehículos chinos paguen primas más elevadas únicamente por su origen. Explicó que el valor de la cobertura se determina principalmente por el precio del vehículo, el tipo de seguro contratado, el perfil del conductor y las políticas comerciales de cada aseguradora, criterios similares a los utilizados para cualquier otra marca.
El crecimiento de las marcas chinas en el país, con más de veinte fabricantes compitiendo en el mercado argentino, plantea nuevos desafíos para el sector asegurador. Sin embargo, desde el ámbito de los productores de seguros sostienen que, por el momento, las compañías continúan brindando cobertura normal a estas unidades, aunque recomiendan a los compradores asesorarse previamente sobre la disponibilidad de repuestos y elegir coberturas acordes al valor del vehículo y al uso que tendrá.
Fuente: El Comercial
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