Advent y Bain Capital avanzan en el análisis de la operadora y quieren cerrar una posible adquisición antes de octubre, pero José Seripieri Júnior aboga por mantener su participación en el negocio y destina recursos a la expansión
Según la información publicada por «Estadão» el pasado jueves (13), una posible negociación en la que participe Amil podría mover al menos 10 000 millones de reales y superar los 15 000 millones, lo que situaría a una de las mayores operadoras sanitarias del país en el centro de una operación multimillonaria. Advent y Bain Capital, que se han unido para presentar una oferta por el grupo, ya han avanzado a la fase de revisión de las cifras de la empresa y pretenden cerrar un posible acuerdo antes de las elecciones presidenciales, en octubre. Sin embargo, al otro lado de la mesa, el accionista mayoritario de Amil, José Seripieri Júnior, no muestra la misma urgencia por cerrar la operación.
Los dos fondos llevan varios meses negociando directamente con Júnior. Según algunas fuentes, la transacción se estima en al menos 10 000 millones de reales, pudiendo superar los 15 000 millones. Teniendo en cuenta el límite inferior, el valor representaría aproximadamente 6,5 veces el beneficio ajustado de la empresa, por debajo de las 16,5 veces registradas por Rede D’Or y en línea con la valoración de Hapvida, según los cálculos de los analistas de JP Morgan publicados en un informe después de que Broadcast informara sobre las negociaciones, en junio.
Uno de los principales puntos que aún se están debatiendo es la forma que adoptaría la posible venta. Júnior estaría dispuesto a negociar en torno al 30 % de Amil, mientras que Advent y Bain pretenden adquirir el 100 % de la empresa, repitiendo una estrategia ya adoptada por los inversores en otras operaciones.
Esta diferencia refleja visiones distintas sobre el futuro de la empresa. Mientras que los posibles compradores buscan el control total, Júnior no ve la operación simplemente como una oportunidad para obtener beneficios. La intención sería fortalecer Amil y mantener su trayectoria de crecimiento en el mercado sanitario.
En la actualidad, Amil ocupa el tercer puesto del sector en número de asegurados, con algo más de 3,5 millones de beneficiarios. Desde que volvió de manos del gigante estadounidense United Health al control de los brasileños, en 2023, la empresa ha recuperado cuota de mercado, ha reducido su deuda y ha vuelto a obtener beneficios. Hoy en día, su facturación supera los 30 000 millones de reales al año, y la empresa es considerada una de las favoritas del sector. La información sobre el volumen de la operación y el momento de las negociaciones la ha dado a conocer el diario Estadão.
Según fuentes cercanas a la negociación, el objetivo del accionista mayoritario no sería simplemente obtener recursos con una venta, sino utilizar el capital para acelerar el crecimiento de Amil y buscar activos que encajen en su proyecto de expansión. Entre las posibilidades se encuentran las adquisiciones de proveedores de servicios, como hospitales, clínicas y redes de diagnóstico.
Esta estrategia permitiría ampliar la escala y reforzar la posición de la empresa en el mercado sanitario, acercando su modelo a estructuras como la de Rede D’Or, que, además de la red hospitalaria, también cuenta con SulAmérica e intentó comprar Fleury el año pasado.
Una mayor verticalización también permitiría a Amil entrar en nuevos mercados y podría hacer que la empresa fuera más sólida de cara a una futura salida a bolsa. La operadora ya cotizó en bolsa tras realizar su salida a bolsa en 2007, cuando aún estaba bajo el mando de la familia Godoy Bueno, fundadora del grupo.
A finales de junio, en un mensaje interno enviado a los empleados, la propia Amil admitió estar abierta a «establecer alianzas estratégicas» con socios, aumentando así su capacidad de inversión y expansión mediante la venta de una participación minoritaria, pero sin ceder el control.
El acercamiento entre Bain Capital y Amil no es reciente. La gestora ya había intentado adquirir la empresa por su cuenta, pero las conversaciones no prosperaron. En esta ocasión, ha unido fuerzas con Advent.
Bain también tiene interés en incorporar a profesionales que dirigían Notredame Intermedica antes de la fusión con Hapvida. Irlau Machado Filho, que ocupaba el cargo de director ejecutivo de la empresa durante la gestión de Bain, se perfila como un candidato fuerte para formar parte de la dirección en caso de que se cierre el acuerdo.
Según personas cercanas al empresario, la impresión que se transmite es que los actuales propietarios de Amil ya cuentan con un patrimonio suficiente y pretenden seguir operando en el sector sanitario, ampliando la presencia de la empresa.
«Pertenecen al mercado sanitario, así que ese es el terreno en el que saben moverse, se les da bien y quieren seguir en ello. No es como un fondo que llega en un momento determinado y necesita vender su participación», afirmó una de esas fuentes.
En este escenario, la entrada de un nuevo inversor sería una forma de financiar un nuevo ciclo de crecimiento de Amil, y no necesariamente de marcar la salida de los actuales accionistas mayoritarios del negocio.
Al ser consultadas, ni Advent ni Bain hicieron comentarios. Amil no respondió hasta el momento de la publicación de este artículo.
Fuente: CQCS
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