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La CONDUSEF insiste en que la cobertura sísmica debe añadirse explícitamente a los contratos de hogar; solo el 16.8 por ciento de las casas cuenta con algún tipo de aseguramiento
En el primer semestre de 2026, las aseguradoras mexicanas pagaron siniestros por casi 291 mil millones de pesos, un aumento de 8% respecto a 2025, según datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS). La cifra corresponde al total de daños por sismos en general, pero dentro de ese monto se contabilizan también las afectaciones menores provocadas por microsismos —fisuras en muros, caída de objetos y rotura de cristales— que, aunque no derriban edificios, sí generan costos acumulados en las viviendas.
Un microsismo es un temblor de baja magnitud —menor a 3 o 4 grados— que muchas veces pasa desapercibido para la población, pero que los sismógrafos registran con precisión. Según el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), se trata del mismo fenómeno físico que un gran sismo: la liberación de energía acumulada en las rocas de la corteza terrestre.
Aunque rara vez provoca daños estructurales graves, sí puede ocasionar fisuras en muros, caída de objetos o rotura de cristales, y en ciudades como la capital, donde el suelo blando amplifica los movimientos, incluso un microsismo puede requerir que haya una póliza para respaldar las reparaciones.
Pero la cifra que preocupa más, según AMIS, es otra: apenas 26.5% de los hogares en México cuentan con seguro de vivienda.
Cerciorarse de que están cubiertos
Asegurar una vivienda contra sismos implica revisar que la póliza incluya explícitamente la cobertura de “terremoto y erupción volcánica”. Esta cubre tanto microsismos como los fenómenos telúricos más intensos.
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) lo explica así y advierte que el seguro de hogar básico no cubre sismos. Además, es necesario definir si se protegerá solo la estructura o también los contenidos de la vivienda.
Los seguros de hogar con la cobertura sísmica adecuada protegen la casa contra daños estructurales, pérdida de contenidos y remoción de escombros causados por terremotos. También pueden cubrir gastos de habitación temporal si la vivienda queda inhabitable.
Cobertura sísmica se contrata aparte
La AMIS y la CONDUSEF aclaran que la cobertura sísmica es opcional y debe contratarse aparte. No obstante, miles de familias han buscado incluir daños sísmicos en sus pólizas, pero no han podido hacerlo por exclusiones técnicas (inmuebles antiguos, construcciones sin licencia, ubicación en suelos blandos) o por el costo adicional que representa.
Si el inmueble es rentado, CONDUSEF explica que el propietario es quien debe contratar la póliza que cubra la estructura del edificio contra sismos, porque es su patrimonio. El inquilino, en cambio, puede contratar un seguro de hogar que proteja sus bienes dentro de la vivienda —muebles, electrodomésticos, objetos personales— y que incluya cobertura de responsabilidad civil por daños que pudiera ocasionar a terceros.
Una nota adicional importante: los seguros que están contratados con el pago de la hipoteca solamente cubren al banco o a la institución que dio el crédito, no así a los habitantes del inmueble, por lo que la recomendación es que se contrate la protección aparte.
En la Ciudad de México, señala AMIS, solamente el 16.8 por ciento de la vivienda cuenta con algún tipo de seguro.
https://oem.com.mx/la-prensa/metropoli/viviendas-en-cdmx-solo-el-16-8-por-ciento-cuenta-con-un-seguro-contra-sismos-amis-31881632
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